Del apoyo a Milei al tractorazo de la desilusión
La palabra credibilidad y crédito tienen el mismo origen. En la antigüedad, otorgar crédito a alguien significaba depositar la total confianza en el otro, en su palabra y capacidad de cumplimiento. Por lo tanto, también el término credibilidad es sinónimo de ser digno de confianza. Cuando el ciudadano, como el misionero, depositó toda su confianza en alguien que prometía mayor bienestar al pueblo y el resultado es otro, entra en una ruptura emocional muy fuerte o como se dice en Misiones, se picha mucho. Y el misionero es tranquilo por naturaleza, pero cuando está pichado, no se olvida de quien lo traicionó. Y esta vez, gran parte del pueblo misionero expresó su gran desilusión con el presidente de la Nación, Javier Milei, en quien habían depositado toda su confianza, todo su crédito y ahora padecen las consecuencias de un modelo devastador para el laburante y la clase media. La desilusión provocada se hizo sentir en forma previa a la llegada de Javier Milei por primera vez a la provincia de Misiones, en su carácter de presidente. “Un placer estar en Misiones, una provincia con tanto potencial productivo”. Fue eso y nada más que eso lo que dijo de Misiones en su visita oficial, durante el cierre del 47ª foro del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (Iaef), evento desarrollado en la ciudad de Puerto Iguazú. Allí pidió al mundo de las finanzas respaldo, para profundizar el ajuste.
Milei llegó hasta el lugar de la reunión haciendo lo que mejor hace, hallar otro atajo para evitar encontrarse con la realidad, de ver con sus propios ojos los efectos de su política económica. De esta manera, evitó a los manifestantes que habían llegado en inmediaciones al hotel.
Tal situación generó dos escenas que representaban un contraste brutal, sólo semejante a los efectos de la política nacional.
Mientras los empresarios aplaudían tímidamente un discurso de más de una hora de duración, afuera antiguos camiones y tractores marcaban el estado en que habían quedado en sus economías familiares diversos sectores, como de la producción de la yerba mate.
Algunos productores usaron similares camiones, como ocurrió en su momento en Andresito para hacer campaña a favor de Milei, pero esta vez le dijeron mediante pancartas “juira”, una expresión regional que significa ‘fuera’, ‘salí de acá’, ‘andate’, para recordarle “te dimos nuestros votos y nos dejaste solos”. De esta manera estos productores, reconocieron que pasaron del tractorazo de apoyo al tractorazo de la desilusión.
En forma previa, también se registró una fuerte manifestación en Posadas por diversos sectores, donde emitieron un duro documento detallando todos los sectores afectados por la política de Javier Milei.
En una carta abierta asociaciones de productores emitieron un escrito con una tajante posición: “No son bienvenidos a la Tierra de la Yerba Mate”. Los productores fundamentaron esa postura, al afirmar que la política de Milei “está destruyendo esta economía regional que durante 100 años dignificó, dinamizó, generó crecimiento y desarrollo para miles de familias”. Cuestionaron que la desregulación no produjo una reducción de precios por competencia, sino que “facilitó que las grandes empresas aumentaran sus márgenes de ganancia a costa de los trabajadores rurales, productores primarios y también consumidores”.
Afirmaron que la hoja verde se paga actualmente entre $180 y $290 por kilo, en la mayoría de los casos con cheques a 90 o 120 días o más y que ese valor representa el 50% del costo de producción.
Al poner fin a aquel crédito que habían depositado los productores de Misiones en La Libertad Avanza que llevó a la presidencia a Milei, le recordaron que ‘no hay mal que dure 100 años’ y que ‘a cada chancho le llega su San Martín’.
Pidió lealtad a los empresarios
Hasta les recomendó a los asistentes el libro de Albert Hirschman llamado ‘Voz, salida o lealtad’. Les dijo “cuando aparece la puja de intereses, ustedes tienen distintas formas de enfrentarlo”. Interpretarlo es simple, porque la salida es la que optaron muchos empresarios quebrando sus fábricas, al verse acorralados por la situación de asfixia y, por lo tanto, dejando de confiar en el modelo que intenta evitar Milei, planteando que del otro lado todo es abismo.
La voz representa la protesta como ese mismo día estaban haciendo los productores de Misiones o encontrar la salida propia. Y, finalmente, un tema no menor, la lealtad, que retiene a esa persona y opta por seguir creyendo el relato libertario de que todo irá mejor, antes que optar por la salida. De nuevo es creer o no creer, seguir dando o quitarle crédito a la gestión. Es el dilema y la realidad a la que se enfrentan los argentinos.
En Misiones recuerdan política de alivio
El gobernador Hugo Passalacqua tuvo dos intervenciones en la Convención Anual del Iaef. Primero, el jueves 3, actuó de anfitrión para dar la bienvenida a los asistentes que repasaron las fortalezas y debilidades del modelo económico, que a su vez estuvo atravesado por el análisis partidario.
En su segunda intervención, destacó políticas de alivio fiscal concretadas en los últimos tiempos en Misiones. Resaltó la eliminación del anticipo de Ingresos Brutos cobrado en la llamada aduana paralela y otras medidas similares en operaciones comerciales y bancarias.
Tales declaraciones las efectuó durante un panel que compartió con los gobernadores Alfredo Cornejo (Mendoza), Raúl Jalil (Catamarca) y Juan Pablo Valdés (Corrientes). Resaltó que entre sus pares “no hay grieta”, para luego ser consultado sobre la causa Malvinas y sostener que es una herida de los argentinos y es parte de la familia nacional argentina y de nuestro ser nacional.
Sobre Malvinas
A propósito, el giro copernicano de Milei respecto a la causa Malvinas, de admirar a Margaret Thatcher a ponerse la bandera, representa un viraje estratégico que busca reconciliar la retórica nacionalista histórica de Argentina con un alineamiento geopolítico irrestricto hacia los Estados Unidos. Es cierto que la estrategia logró cambiar la agenda política por unos días y capturar la atención pública, pero mediante una mirada crítica se pueden detectar profundas contradicciones y riesgos estructurales entre la soberanía nacional y la subordinación a potencias extranjeras.
Debe reconocerse que es una medida geopolíticamente acertada en los papeles la decisión de avanzar firmemente con la construcción de la Base Naval Integrada en Ushuaia, porque también debe recordarse que es un proyecto que ya estaba planificado de gestiones anteriores.
Es importante fortalecer la presencia logística y militar en el Atlántico Sur, porque es un área clave para las proyecciones antárticas y el control de los recursos marítimos. Pero como estrategia, no puede dejar de tenerse presente un eventual riesgo de subordinación, porque existe el peligro latente de que Argentina termine siendo objeto de una operación mayor de Estados Unidos, donde la base no sirva al interés soberano argentino, sino como un peón norteamericano para contener la influencia de China en la región y controlar el paso bioceánico.
A su vez, es oportuno el endurecimiento de los castigos económicos y regulatorios a las empresas que operan ilegalmente en Malvinas y dentro de la Zona Económica Exclusiva (ZEE) de las 200 millas es una política estatal necesaria. Se convirtieron en depredadores mediante la pesca ilegal y la exploración de hidrocarburos bajo licencias británicas unilaterales que violan la soberanía argentina. Es bueno que aquella bandera que hizo flamear la selección nacional de fútbol con el lema “Las Malvinas son argentinas” haya calado finalmente en la agenda de Milei.
La causa Malvinas no es propiedad de ningún gobierno, sino del pueblo argentino y por eso habrá que estar muy atentos si este giro del presidente es una verdadera estrategia de defensa nacional.
Activos estratégicos a precio de remate
El gobierno nacional llama a licitación para concesionar por 50 años las líneas ferroviarias Belgrano, San Martín y Urquiza, esta última la única conexión que une a Misiones con el resto del país. La Línea Urquiza fue valuada en apenas U$S 52.286.000 por todo su material rodante, con un fideicomiso de sólo U$S 34.318.300 para obras obligatorias, cifras que especialistas consideran bajas frente al valor estratégico de un corredor que conecta con Brasil, Paraguay, Bolivia, Chile y Uruguay.
Esa tasación fue realizada por una unidad creada de apuro dentro del Bice, después de que el gobierno apartara al Tribunal de Tasaciones de la Nación de al menos seis privatizaciones, bajo secreto financiero. El mismo mecanismo ya generó una denuncia judicial de la Asociación del Personal Aeronáutico por la venta de Intercargo y otra de la Fundación Soberanía Neuquén por las hidroeléctricas de Comahue, ambas por subvaluación de activos estatales.
La Unión Ferroviaria advirtió sobre los riesgos de privatizar sin un plan estratégico, recordando que varias concesiones de los 90 debieron ser recuperadas por el Estado. Un especialista en el sistema ferroviario del Litoral calificó al Urquiza como “el ferrocarril más abandonado del país” y estimó que la puesta a punto real demandaría U$S 120 millones, casi el triple de lo previsto. Además, el tramo que efectivamente llega a Misiones, entre Paso de los Libres y Posadas, ni siquiera integra las obras obligatorias del pliego, sino las optativas, con plazos de hasta 15 años.
Lo que se privatiza no es un activo cualquiera, es la única puerta ferroviaria que Misiones tiene al resto del país y a los mercados del Mercosur, y se está vendiendo con el mismo mecanismo que la Justicia ya investiga en otros procesos por subvaluación. Cuando el organismo creado por ley para tasar los bienes del Estado queda apartado y en su lugar aparece un banco sin experiencia en la materia trabajando bajo secreto financiero, la pregunta que le queda a Misiones no es si la línea se privatiza, sino a qué precio y en beneficio de quién.
Preparativos de la llegada de Kicillof
El gobernador de la provincia de Buenos Aires y líder del espacio Movimiento para el Futuro anda de recorridas por las provincias, presentando su nuevo libro, reuniéndose con dirigentes, fuerzas de la sociedad, productores e industriales, entre otros. Hace unas semanas estuvo en la provincia de Chaco y posiblemente está semana vendría a Misiones. Estuvieron dos dirigentes de peso e integrantes de la mesa chica de Axel Kicillof: Mariano Casacallares y Julio Pereyra. Exintendentes de Almirante Brown y de Florencio Varella. Pesos pesados del conurbano bonaerense. Fueron recibidos por Ricardo Wellbach y Rolando “Rolo” Roa, que se lanzó por la intendencia de Garupa.
En sus actividades, incluyeron encuentro en la sede del PJ que junto a su presidente Christian Humada e integrantes del consejo directivo y militantes, repasaron el escenario político y económico nacional y provincial. También tuvieron un almuerzo en Cerro Corá con 12 intendentes. La visita está enmarcada en lo que se denomina avanzada política, por la venida de Axel con fecha tentativa para miércoles 9 de septiembre. Estaban ultimando detalles para los eventos programados, además de reunirse con el gobernador Hugo Passalacqua, que, como se sabe, no es la primera vez que se ven.
Bioinsumos en la provincia
Por unanimidad esta semana la Cámara de Representantes de Misiones derogó la prohibición del uso de glifosato, la cual había sido establecida originalmente en la Ley de Promoción de la Producción de Bioinsumos de 2023. De esta manera, la totalidad de los 40 diputados provinciales, dieron respaldo a la reforma normativa impulsada por el gobernador Passalacqua. La decisión del mandatario fue en respuesta a los planteos de gremios y productores de los sectores yerbatero, tealero y forestal, que venían señalando los perjuicios económicos de la medida y, sobre todo, que no existían en el mundo sustitutos técnicos viables para combatir las malezas a la misma escala.
Por tal razón, ahora la obligatoriedad de reemplazar el glifosato quedó legalmente vinculada a que existan en el mercado alternativas biológicas eficaces, científicamente validadas y autorizadas por los organismos competentes. De esta manera, se seguirá permitiendo la utilización de bioinsumos en la provincia, siempre que estén homologados tanto por las autoridades nacionales como por las de los países que compran las exportaciones de Misiones.