A 100 años ciclón de Encarnación: la memoria de un desastre que selló la hermandad con Posadas
En septiembre de 1926, la naturaleza desató su furia sobre la ciudad paraguaya de Encarnación, dejando un saldo devastador y una marca imborrable en la memoria colectiva de la región. A casi cien años del trágico ciclón, las dos orillas del río Paraná se unen nuevamente, esta vez para conmemorar la resiliencia y la inquebrantable solidaridad que se demostró ante la emergencia.
Liliana Rojas, presidenta de la Junta de Estudios Históricos de Misiones, reconstruye aquellos días de dolor y heroísmo, apoyada tanto en la investigación documental como en los vívidos relatos de familiares que presenciaron los efectos del fenómeno desde la costa argentina.
"Ese día llovía pero hacía muchísimo calor, un sol que agobia. A la tardecita, cerca de las 18:30, había una calma muy rara en el ambiente, hasta que de golpe fue la tromba", relató Rojas en diálogo con Acá te lo Contamos por Radioactiva 100.7. El choque de dos corrientes, una de aire frío y otra de aire caliente, formó un enorme torbellino sobre el agua que impactó de lleno contra la costa encarnacena.
El nivel del agua subió rápidamente casi medio metro y avanzó sobre una franja de unos 4.000 metros de ancho, arrasando con todo a su paso. "El panorama fue desolador. Casas derrumbadas, techos caídos, gente atrapada bajo los escombros y cables caídos en las calles inundadas. Parecía un bombardeo", graficó la historiadora. Aunque no existe una cifra oficial exacta, las estimaciones históricas señalan que hubo cientos de heridos y más de 400 víctimas fatales.
Posadas: el epicentro del rescate
En medio del caos, el sacerdote de Encarnación, Jorge Kreuser, le encomendó a un inmigrante alemán, Jorge Memmel, cruzar el río en la única canoa que había quedado intacta para pedir auxilio. La respuesta de Posadas fue inmediata.
Eran días festivos en la capital misionera por la Semana del Estudiante, pero el gobernador Barreiro suspendió inmediatamente las celebraciones. Los propios estudiantes se sumaron como voluntarios, mientras el hospital regional, médicos como Rodolfo Torres y Edmundo Barreiro, se movilizaron de urgencia.
Un hito de esta asistencia fue el rol de la Logia Roque Pérez. El edificio, ubicado en la calle Córdoba y próximo a inaugurarse, abrió sus puertas prematuramente para convertirse en hospital de campaña, banco de sangre y centro de acopio de ropa y medicamentos. La logística de evacuación fue posible gracias al sistema de ferries, operativo desde 1913, que permitió cruzar rápidamente a cientos de damnificados hacia la costa argentina.
"El río no dividía, el río unía. El pasaje en canoa era muy fácil y constante en esa época. Encarnación estuvo eternamente agradecida a Posadas por ese gesto de moverse, buscar ayuda y estar presente", destaca Rojas.
Agenda del Centenario: Memoria que une
Para conmemorar este acontecimiento, se ha desplegado una extensa agenda binacional. En Posadas, las actividades más destacadas incluyen:
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10 de septiembre (09:00 hs): Proyección del mediometraje Furia Natural y charla histórica didáctica en el auditorio de la UNISUD (Mitre 1518).
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10 de septiembre (18:00 hs): Encuentro "Diálogos de biblioteca: a 100 años del ciclón, memoria que une, resiliencia que inspira", también en la UNISUD.
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21 de septiembre (18:00 hs): Presentación del libro Encarnación a 100 años del ciclón y proyección de películas en el Museo Regional Aníbal Cambas.
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21 de septiembre (19:00 hs): Acto homenaje en el monolito del Parque República del Paraguay, símbolo de la hermandad binacional.
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21 de septiembre (20:00 hs): Gala conmemorativa en el auditorio del Instituto Montoya, abierta a todo el público.
El rescate del patrimonio jesuítico: "Santos Mártires"
Por otra parte, la titular de la Junta de Estudios Históricos adelantó el lanzamiento del décimo volumen de la colección de libros de bolsillo editada por el Instituto Montoya, dedicada a los 11 conjuntos jesuítico-guaraníes de Misiones.
La nueva obra está dedicada a la reducción de Santos Mártires del Japón. El trabajo de investigación fue realizado conjuntamente por Cristian Neris, la propia Liliana Rojas y el destacado historiador cordobés Carlos Page.
"Es una reducción que no está rescatada turísticamente; sus vestigios están cubiertos totalmente por vegetación añeja que hoy sostiene los muros", explica Rojas, quien también reveló que el próximo volumen de la colección estará dedicado a San Francisco Javier, una de las reducciones que más admira por su estratégico rol de defensa fronteriza ante el constante acecho de los bandeirantes.