Día de la Industria: fuertes reclamos de la UIA al Gobierno en un evento con ausencias de funcionarios
En el marco de la conmemoración del Día de la Industria, la conducción de la Unión Industrial Argentina (UIA) expresó su profunda preocupación por la caída de la actividad productiva, la pérdida de empleos en el sector manufacturero y la falta de competitividad generada por la carga impositiva. La jornada estuvo signada además por un fuerte gesto político: el vaciamiento del encuentro por parte de funcionarios de primera línea del Poder Ejecutivo Nacional.
A diferencia de ediciones anteriores, el festejo fabril no contó con la presencia de autoridades del Ministerio de Economía ni del gabinete nacional, ratificando el distanciamiento entre la Casa Rosada y las cámaras empresariales frente a la marcha del programa económico.
Pérdida de mercado interno y alerta por las importaciones
Durante las exposiciones, los referentes de la entidad enfatizaron que el sector atraviesa meses de contracción marcada en los niveles de utilización de la capacidad instalada. Entre las principales advertencias, la UIA remarcó la dificultad de sostener la estructura fabril ante la contracción del consumo interno y el avance de productos importados sin una reducción previa de la presión tributaria local.
Desde la dirigencia industrial sostuvieron que la apertura comercial sin reformas estructurales en la materia fiscal y logística genera una competencia desigual para los productores nacionales, derivando en la suspensión de turnos de trabajo y el cierre de plantas en diversos puntos del país.
Reclamo de pautas de competitividad e incentivos a la producción
Asimismo, los representantes fabriles insistieron en la necesidad de contar con esquemas de financiamiento accesibles y políticas públicas que incentiven el desarrollo de las pequeñas y medianas empresas (pymes), consideradas el mayor motor de empleo formal del país.
Pese a ratificar la voluntad de diálogo con el Estado nacional para destrabar la coyuntura, la conducción industrial dejó en claro que la consolidación de la economía requiere sostener el entramado productivo local para evitar un deterioro irreversible del tejido social y laboral.