Panorama del agro en la región
El mercado y los efectos climáticos desmotivan a los productores misioneros
La situación del agro misionero es compleja. Con costos de producción elevados y un mercado que se vuelve cada vez más difícil, los productores tratan de sobrellevar la crisis económica. Sin embargo, tienen otro factor que los desmotiva: el clima.
Los efectos de El Niño ya comenzaron a verse en la región y tuvieron repercusión en los cultivos. Los fuertes vientos que hubo al principio de mes deshojaron muchas plantaciones, principalmente de yerba. Ahora, las tormentas y granizadas que llegan con cada vez más violencia, terminan por destruir muchas de las plantas antes de la cosecha.
Esto, sumado al escenario económico, echan por el piso el esfuerzo de los colonos, que intentan salvar sus chacras para evitar malvenderlas o abandonarlas. La productora de Té, Karina Gural, explicó a El Territorio que "cuesta cerca de 200 pesos producir un kilo de brote de té", producto también de la inflación que hubo desde agosto del año pasado a este año.
"Es injusto para el productor primario, siempre trabajamos a pérdida. Los productores están abandonando sus chacras y se van a Brasil a trabajar", remarcó.
Por su parte, el productor Arnoldo Schmidt apuntó que "hace varios años viene difícil la situación. Sabemos que muchos pequeños secaderos se están muriendo".
"Según los exportadores hay competecia de muchos países y no somos competitivos en Argentina porque tenemos costos demasiado altos, desde el productor hasta la industria, con la energía, mano de obra, todo. Otros países tienen ofertas mucho mejores", sostuvo.
El clima
A todo este panorama, se suman los efectos de El Niño. Tras la tormenta con granizo de la madrugada del sábado, muchos productores se vieron afectados. En tanto, se esperan nuevamente tormentas para las siguientes horas.
En Colonia Siete Estrellas, Daiana Krause y su esposo Luis encontraron al amanecer un escenario devastador. Junto a su pequeño hijo Natanael, la familia se dedica a diferentes cultivos como la hidroponía, la horticultura bajo invernadero, el tabaco y la yerba mate. "Es devastador ver cómo quedó", expresó Daiana al recorrer los daños.
Según relató, los granizos destruyeron "todo a su paso, los techos y lo que había abajo de cada invernáculo, nuestra plantación de unas 15 mil plantas de tabaco y las plantas de yerba".
El mayor impacto lo sufrió el sistema hidropónico. Parte de la cobertura fue arrancada por el viento y el granizo cayó directamente sobre las hortalizas, provocando pérdidas totales en la producción. "Para nosotros son días y años de esfuerzo. Hoy nos deja un gran vacío y dolor, pero damos gracias a Dios que solo fueron daños materiales, que no nos pasó nada a nosotros", expresó.