En el Senado proyectan que el tema se debatiría en octubre
Crece la unión de diputados para dar un debate sobre endeudamiento
Desde el inicio del año se fueron acumulando una serie de proyectos opositores para atender a una problemática que el Gobierno desplazó de sus prioridades: la creciente morosidad en hogares, que también impacta en la industria. “Falta comunicarlo mejor, pero es una boludez”, le dijeron desde el bloque libertario a este medio.
El aumento estadístico, pero sobre todo el lugar que fue tomando en la agenda pública, llevó a que un grupo de diputados pidan una sesión para apurar el tratamiento del tema. El oficialismo respondió un llamado a comisiones para apagar esa iniciativa.
La expectativa opositora crece porque en la última sesión obtuvieron 133 votos para abordar la morosidad, una cifra que les serviría para una media sanción pero no les permitió tratar los proyectos, dado que no estaban en el temario y en esos casos se precisan tres cuartos del recinto. Ese gesto, junto con la convocatoria firmada por 49 diputados de ocho bloques (incluidos habituales aliados provinciales del Gobierno), fogonean el optimismo entre los disidentes, que buscan conseguir nuevamente la mayoría para el miércoles 9 de septiembre.
Su objetivo es emplazar comisiones que puedan debatir los 50 proyectos presentados y así destrabar la parálisis estratégica que sostiene La Libertad Avanza en espacios claves, en los que no habilita tratamientos de propuestas opositoras. Precisamente, una vez realizada la convocatoria a sesión, el oficialismo respondió con un llamado de la Comisión de Finanzas, que sólo se reunió dos veces en lo que va del año para tratar redacciones formuladas en el Ministerio de Economía. La fecha dispuesta fue el 2 de septiembre a las 13:30 horas y en el temario incluyen declaraciones de emergencias, programas de reestructuración de la deuda, leyes de atención específica (a jubilados, a deudores de tarjetas, a quienes tomaron un crédito hipotecario UVA) y reformas sobre los límites de los intereses.
Según pudo conocer Ámbito la oposición acudirá y defenderá sus proyectos, pero no cederá en la convocatoria del 9 de septiembre para poder fijar fecha de dictamen, lo que aceleraría los tiempos de votación.
“Esta jugada es distractiva, no alcanza”, sintetizó en sus redes sociales el radical Pablo Juliano, que señaló que los emplazamientos apuntan a plenarios y no a reuniones de comisiones sueltas. La oposición en el Senado aguarda: entienden que en un escenario optimista podrán debatir el tema en octubre y, al igual que los diputados, comenzaron las conversaciones para conseguir la venia de los gobernadores.
La postura de los sectores
En off, los legisladores de La Libertad Avanza insisten con los argumentos que Javier Milei sostiene en sus apariciones públicas, muchos de los cuales fueron reiterados en la reunión que mantuvieron en Casa Rosada el pasado martes. La situación se trataría, según su mirada, de una problemática menor, cuyo porcentaje de afectados es reducida y que se vio potenciada por la Copa del Mundo: la falta de pago de las cuotas de electrodomésticos o las apuestas online son los verdaderos factores que corrieron el amperímetro.
Su convocatoria a comisiones busca desactivar la iniciativa opositora y presentarle una salida discursiva a sus aliados para que no apoyen el llamado a sesión.
Los datos no colaboran con esa línea argumentativa. Según el BCRA el crecimiento exponencial de la mora bancaria comenzó a pronunciarse a fines del 2024, quintuplicándose entre octubre de ese año (2,5%) hasta antes del Mundial, en junio del 2026 (12,8%).
“Los peronistas tienen que resolver sus diferencias y traer algo más o menos consensuado, porque todos tienen diferentes intereses. Algunos quieren estatizar la deuda y otros quieren ir contra Galperín. A partir de ahí sabremos con qué texto trabajar”, interpretaron desde el radicalismo disidente.
Para Ravier, la mora en los créditos irá descendiendo
El portavoz presidencial Adrián Ravier desestimó las posturas opositoras opinando que “no hay crisis económica” y reiterando que “no hay destrucción de empleo para nada, es un gran mito que la prensa ha lanzado”. “Sabemos que falta, pero este es el camino: si tenemos una moneda sana, una economía abierta y desregulada, si generamos competencia, vamos a tener más incentivos para una Argentina de trabajo. A partir de ahí van a mejorar los salarios reales”, analizó. El crecimiento de la morosidad en el país se introdujo en la agenda oficialista, que aún así se mantiene optimista al respecto de la problemática. “Antes discutíamos más del 200% de inflación. Hoy discutimos moras en los créditos. Hay una distancia de un problema al otro”, dijo, por caso, Ravier. Entrevistado en Radio Led, el portavoz apuntó que “las moras se van a ir reduciendo. Ya llegaron a un límite y van a empezar a bajar. Creemos que en el acuerdo entre privados van a ir refinanciándose”.