El virus actual da poco síntomas
Llegan las vacunas para intentar frenar al brote más rápido de ébola en el Congo
La República Democrática del Congo ha recibido más de 16.000 dosis de la vacuna Ervebo mientras enfrenta el brote de ébola más rápido de la historia, dijo el ministro de Salud del país.
Las 16.250 dosis llegaron al Aeropuerto Internacional N’djili, en la capital, Kinshasa, el viernes por la noche, como parte de las 70.000 dosis cuyo envío anunciaron el jueves la Organización Mundial de la Salud y sus socios. Para principios de la próxima semana se esperan más dosis.
El brote actual de ébola en Congo está causado por el raro virus Bundibugyo, para el que, por ahora, no hay tratamiento ni vacuna aprobados. Puede propagarse con facilidad y pasar desapercibido porque algunos de sus síntomas son similares a los de otras enfermedades, como la malaria. La vacuna Ervebo está autorizada para tratar el ébola y ha sido eficaz en brotes anteriores. La OMS indicó que podría brindar cierta protección contra el virus Bundibugyo.
Este brote, que acumula 2.557 muertos entre los 5.375 casos confirmados en seis provincias, se está propagando a un ritmo sin precedentes y va camino de superar el episodio más letal del que se tiene registro, que causó más de 11.000 muertes en África Occidental entre 2014 y 2016. Datos del Centro Africano para el Control de Enfermedades muestran que la transmisión aún no ha alcanzado su punto máximo y podría llegar a triplicar su tasa actual.
Los esfuerzos por contener el brote se han visto obstaculizados por el conflicto armado entre el gobierno y grupos rebeldes, que controlan ciudades clave en el epicentro del brote; los ataques contra personal e instalaciones médicas; una población laboral itinerante y personas desplazadas por el conflicto armado; y la falta de infraestructura crítica.
Sin control
Menos del 10% de los casos provienen actualmente de contactos conocidos, muy por debajo del 90%-95% cuando puede decirse que el brote está bajo control, según Yap Boum, jefe de preparación y respuesta ante emergencias de los Centros de Salud de África.
Boum informó a los periodistas el jueves que, según las estimaciones actuales, solo se ha detectado entre el 30% y el 40% de los casos.
Esto es lo que muestran los datos sobre el brote:
En esta etapa, ha registrado 10 veces más casos que el mayor de la historia
En comparación con el brote de ébola de África occidental de 2014-2016, que terminó con más de 28.000 casos, incluidas más de 11.000 muertes, este brote ha registrado 10 veces más casos y siete veces más muertes para la semana 13 desde que fue declarado, muestran datos de los Centros de Salud (CDC) de África.
El brote de ébola más mortífero de Congo antes de este había sido el de 2018-2020, con 3.400 casos y más de 2.200 muertes. Este avanza 18 veces más rápido en términos de casos confirmados y 13 veces más rápido en cuanto a las muertes.
Una fuente clave de preocupación es que los expertos creen que el brote empezó a propagarse desde la ciudad minera de Mongbwalu ya en febrero, meses antes de que las autoridades declararan el brote el 15 de mayo.
Los equipos de respuesta solo han rastreado el 16% de los contactos previstos
Los datos de los CDC de África de las últimas tres semanas muestran que la tasa de rastreo de contactos de quienes estuvieron expuestos a pacientes es del 82% de un total de 19.630 contactos.
Pero eso no ofrece el panorama completo. La agencia indicó que, con un promedio de 60 contactos por cada caso confirmado, calcula que se registraran 99.780 contactos para los 1.663 casos que dijo haber confirmado en ese periodo de tres semanas.
Sin embargo, muchos de esos contactos no se conocen y, por lo tanto, no se les puede localizar para seguimiento. Por ello, la “tasa real de rastreo de contactos es solo del 16% de la esperada”, señalaron los CDC de África en su actualización.
El brote está causado por el virus Bundibugyo, que no cuenta con vacunas ni tratamientos aprobados, a diferencia del tipo de virus del ébola más común. Sus síntomas también son más leves, lo que podría significar que muchos pacientes sienten menos necesidad inmediata de alertar a los equipos de respuesta o de buscar tratamiento.
Muertes sin atención
Las muertes en la comunidad (es decir, fuera de los centros de tratamiento del ébola) han aumentado de forma constante en los últimos días y constituyeron un abrumador 97% de las muertes reportadas el 17 de agosto, muestran los datos de los CDC de África. Pese a ello, solo el 20% de las alertas sanitarias provienen de la comunidad, lo que subraya la necesidad de involucrar a más comunidades.
Y aunque la tasa general de letalidad de los casos es del 46,7%, es bastante alta en algunos lugares como Kivu del Norte, una de las provincias más pobladas del país, donde la tasa es del 68,2%.
Los datos sugieren que la mayoría de las personas aún no está reportando los síntomas de forma temprana o no los reporta en absoluto por diversas razones: desinformación de que el brote no es real, preferencia por la medicina tradicional, temor a ser mantenidas en aislamiento (especialmente si los síntomas iniciales se deben a otra cosa) o la ausencia de síntomas graves.
Dónde comenzó el brote
El primer paciente detectado desarrolló síntomas a finales de abril y murió en Bunia, la capital de la provincia nororiental de Ituri en Congo, una zona afectada por la inseguridad, el desplazamiento y los intensos movimientos de población.
Las autoridades sanitarias fueron alertadas a principios de mayo sobre un grupo de enfermedades inexplicables en torno a Mongbwalu, una concurrida zona de extracción de oro cerca de Bunia. Más tarde, pruebas de laboratorio identificaron el virus Bundibugyo, y Congo declaró el brote el 15 de mayo.
Pero las autoridades creen que el virus podría haber estado propagándose meses antes.
La mayoría de los casos se han reportado en Ituri, pero el virus se ha extendido más allá de la provincia a medida que personas infectadas han viajado a otras zonas. El brote también cruzó hacia el vecino Uganda, que desde entonces ha detenido la transmisión, según la OMS. También se reportó un caso confirmado en Francia en junio en un médico que regresaba de Congo, quien posteriormente se recuperó y fue dado de alta del hospital.
Casi el 50% muere
El ébola es una de las enfermedades infecciosas más mortíferas del mundo, pero la proporción de pacientes que mueren puede variar ampliamente entre brotes y según la rapidez de la entrega de atención.
La OMS indica que las tasas de letalidad en brotes anteriores de ébola han oscilado entre aproximadamente el 25% y el 90%.
Casi la mitad de las personas confirmadas con ébola en el brote actual de Congo han muerto.
Cortar la transmisión
Los brotes de ébola han sido controlados repetidamente, incluso en Congo, que tiene décadas de experiencia respondiendo a la enfermedad.
La estrategia básica consiste en encontrar rápidamente a las personas infectadas, aislarlas y tratarlas, identificar y vigilar a las personas con las que han tenido contacto, y prevenir nuevas infecciones en los centros de salud y durante los entierros.
Pero el rastreo de contactos ha sido especialmente difícil: entre el 60% y el 70% de los nuevos casos se detectan entre personas que no estaban siendo monitoreadas, lo que significa que las personas infectadas pueden propagar el virus antes de que los trabajadores de salud sepan que deben hacerles seguimiento. La OMS ha señalado que el riesgo de una mayor propagación dentro de Congo y a nivel internacional sigue siendo alto. El organismo declaró el brote una emergencia de salud pública de importancia internacional en mayo, su nivel más alto de alerta sanitaria mundial. Eso no significa que el ébola se esté propagando globalmente como lo hizo el Covid-19. En cambio, indica que el brote plantea un grave riesgo sanitario internacional que requiere una respuesta coordinada. La OMS ha recomendado no imponer restricciones amplias a los viajes o al comercio, pues pueden interrumpir las cadenas de suministro y dificultar el traslado de trabajadores de salud, suministros médicos y otros recursos necesarios para combatir el brote.
Cómo se propaga el ébola
El ébola es una enfermedad rara pero a menudo mortal causada por un grupo de virus de aparente origen animal.
Las personas pueden infectarse por contacto con animales infectados, y el virus puede propagarse luego entre personas mediante el contacto directo con la sangre u otros fluidos corporales de alguien que está enfermo de ébola o que ha muerto por esa causa. También puede transmitirse a través de objetos contaminados con esos fluidos.
A diferencia de enfermedades respiratorias como el Covid-19, el ébola por lo general no se transmite por el aire. Las personas infectadas con ébola no transmiten el virus antes de desarrollar síntomas, según la OMS. Los síntomas pueden aparecer entre dos y 21 días después de la infección.
A menudo comienzan con fiebre, fatiga, dolor de cabeza, dolor muscular y dolor de garganta, seguidos de vómitos y diarrea. Algunos pacientes desarrollan hemorragias internas o externas.
El ébola puede ser difícil de distinguir de otras enfermedades infecciosas sin pruebas de laboratorio, porque muchos de sus síntomas iniciales son similares a los de enfermedades como la malaria y la fiebre tifoidea.