2026-08-19

Salud Mental: tres de cada diez llamados a la línea de crisis del IPS son de adolescentes

Misiones refuerza las estrategias de prevención del suicidio adolescente junto a UNICEF y Salud Pública, ante el aumento de llamadas a la línea del IPS y la necesidad de fortalecer la escucha, la detección temprana de señales de alerta y el acompañamiento profesional.

Tres de cada diez llamados que recibe la línea de prevención del suicidio del IPS corresponden a adolescentes. Frente a esta realidad, Misiones trabaja junto a UNICEF y Salud Pública en nuevas herramientas para fortalecer la escucha, la detección de señales de alerta y el acompañamiento de niños, niñas y adolescentes.

En esa línea, en diálogo con Acá te lo Contamos por Radiactiva 100.7, la licenciada Constanza Logegaray, jefa del Departamento de Salud Mental del IPS, dio a conocer que junto a la Comisión de Abordaje Integral del Suicidio (CAIS), interpretan estos registros como una señal de alerta que obliga a reforzar la prevención, la escucha en las familias y el acceso rápido a atención profesional.

El dato surge en un contexto de crecimiento “muy dramático” de la demanda de llamadas. En el primer semestre de 2026 la línea registró la misma cantidad de llamados que en todo 2025, lo que llevó a reforzar equipos para dar respuesta a una situación que ya es considerada un problema de salud pública.

Con estos datos, el equipo del IPS y la CAIS explican que la proporción de adolescentes que llaman no solo refleja sufrimiento psíquico, sino también que la sociedad está incorporando la línea como un recurso de primer contacto.

“Son señales de alerta de que debemos acompañar o reforzar la atención y la mirada en esta franja etaria, en niños, niñas y adolescentes”, señaló Logegaray, al tiempo que destacó que llaman adolescentes pidiendo ayuda, pero también padres, referentes escolares, amigos y vecinos.

Frente a este escenario, desde el IPS insisten en un primer paso relacional por parte de las familias, con “escuchas activas y sin juicio. Tomar y validar lo que el adolescente siente, sin frases que minimicen el problema como ‘es un problema de chicos’ o ‘eso te va a pasar’”.

No dejarlo solo en la crisis, es decir acompañarlo, sostener la presencia y evitar que quede aislado.

Y por último consultar a profesionales cuando la familia no cuenta con recursos para contener; en ese sentido desde IPS, indicaron que realizan un abordaje integral, trabajando también con padres para acompañar los cambios de esta etapa.

“Nadie viene con un manual de cómo ser buen padre o buena madre. Por eso, cuando no tenemos los recursos para acompañar, siempre es importante consultar a un profesional”, remarcaron desde el equipo de salud mental.

Preguntar sobre suicidio, el fin de un tabú

Uno de los puntos que más se debatieron en los últimos años es si preguntar directamente a un adolescente si está pensando en quitarse la vida “genera la idea”. La respuesta de los especialistas es clara: no. Por el contrario, preguntar de manera directa y cuidadosa permite detectar una situación de riesgo y abrir la puerta a la ayuda.

 

“En un espacio terapéutico, cuidado, o donde la persona sienta confianza, hay que preguntarlo, es necesario. Al enfrentar y preguntar directo se activa la alerta para poder pedir ayuda”, explicaron desde el IPS, donde esta práctica forma parte de la valoración del riesgo al iniciar un tratamiento.

Lo que sí es un factor de riesgo alto, subrayan, es no hablar, no poder verbalizar el malestar y el aislamiento progresivo.

UNICEF y la estrategia HAT: psicoeducación antes de la emergencia

Para prevenir que las crisis lleguen “tarde”, el IPS está en capacitación con UNICEF en una propuesta llamada HAT, orientada a trabajar con adolescentes y formar multiplicadores en la comunidad: referentes barriales, de clubes, espacios religiosos y otros lugares donde los jóvenes sienten pertenencia.

El objetivo es aprender el lenguaje de los adolescentes, facilitar que expresen qué sienten y darles herramientas de gestión emocional, social y cognitiva. “Hoy la ansiedad y la depresión están atravesando la adolescencia; situaciones que antes se presentaban más en la adultez, hoy ya aparecen en niños pequeños con sintomatología depresiva o ansiosa”, advirtieron.

La idea es hacer psicoeducación temprana para no llegar siempre al “entorno” de la emergencia, sino prevenir que estos cuadros escalen.

A qué señales de alerta estar atentos

* Expresiones verbales de desesperanza o deseos de morir.

* Aislamiento social, retraimiento, cambios bruscos de conducta.

* Conductas de planificación o intentos previos.

* Patologías de base (ansiedad, depresión) y antecedentes familiares.

Al percibir cualquiera de estas señales, la recomendación es contener, evaluar el riesgo y asegurar atención inmediata, para luego trabajar un plan integral con acompañamiento psicológico y, si corresponde, tratamiento farmacológico.

Ante una situación, tanto el afectado como las familias pueden llamar a la línea de Atención en Crisis del IPS: 3765-481000, las 24 horas todo el año. O bien marcar al 911, que ellos harán la primera asistencia para luego dejar el caso en manos de los profesionales o bien comunicarse con el Centro de Atención Virtual en Salud Mental (ChaViS) al 3764+518800 (WhatsApp).

“Si necesitás ayuda, no estás solo. Hay personas disponibles para escucharte, acompañarte y ayudarte a encontrar una salida. Siempre hay esperanza y alguien dispuesto a escucharte”, resume el mensaje que circula desde los equipos de salud mental de la provincia.

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