2026-08-17

Tinte narco y el vínculo con la banda brasileña "Bala na Cara"

Este martes comienza el juicio por un ataque sicario que conmocionó a Posadas

Dos jóvenes de nacionalidad brasileña serán juzgados a partir de mañana por el homicidio de Cristian Díaz, asesinado a tiros en su despensa de la chacra 94 en mayo de 2022.

Este martes en el Tribunal Penal Dos de Posadas se dará inicio al juicio oral por el asesinato de Cristian Javier Díaz (31), un comerciante de la chacra 94 del barrio Yohasá que fue acribillado en la madrugada del 8 de mayo de 2022 dentro de la pequeña despensa que funcionaba en su vivienda.

Al banquillo llegan David Wesley de Oliveira Silva y Gabriel Junio Guimaraes Da Silva, dos jóvenes brasileños señalados por la investigación como los presuntos sicarios que, desde Porto Alegre, habrían arribado a la tierra colorada para concretar el crimen en un presunto ajuste de cuentas por una encomienda de marihuana, que terminó secuestrada por Gendarmería Nacional, días antes del homicidio.

El debate estará a cargo del Tribunal presidido por César Antonio Yaya, y los vocales Martín Alejandro Rau y Augusto Gregorio Busse. 

David Wesley está vinculado desde un principio a la banda criminal brasileña Bala Na Cara. Junto a su compañero, están acusados de ser coautores de homicidio doblemente calificado, por premeditación y por alevosía. La figura prevé como pena la prisión perpetua.

La acusación estará a cargo del fiscal del Tribunal Penal Dos, Vladimir Glinka, mientras que la defensa particular de los dos imputados será ejercida por la abogada Ramona Gómez, quien representa a los brasileños desde la etapa de instrucción.

Seis heridas de bala

Según se reconstruyó en el expediente a cargo del juez de Instrucción Siete, Miguel Mattos, Díaz descansaba junto a su esposa cuando, cerca de las 3:30 de la madrugada de aquel caluroso 8 de mayo de 2022, alguien llamó al kiosco que funcionaba frente a la vivienda, en la esquina de las calles 74 y 95.

Según vecinos, el comercio permanecía abierto las 24 horas. Por ese motivo, no resultó extraño que durante la madrugada alguien se acercara y llamara desde la vereda.

Díaz se levantó para atender. Se dirigió hasta una ventana que comunicaba con la parte delantera del negocio y, en ese momento, recibió una ráfaga de disparos de parte de dos personas que, según los primeros testimonios, estaban encapuchadas.

Su esposa escuchó los estruendos y se resguardó junto a sus hijos. Cuando cesaron los disparos, salió en busca de su marido y lo encontró gravemente herido dentro del comercio.

Poco después llegó una ambulancia, pero nada se pudo hacer para salvar al comerciante. Los primeros informes del médico policial indicaron que había recibido seis disparos de bala, dato que finalmente la autopsia confirmó. 

Una fuga que terminó en la terminal

La investigación avanzó rápidamente durante las primeras horas. Los pesquisas lograron reconstruir que dos personas habían sido vistas corriendo después del ataque y subiendo a un Fiat Duna blanco que luego abandonó el barrio.

A través de testimonios y cámaras de seguridad, los investigadores pudieron seguir el recorrido del vehículo. El automóvil se dirigió hacia la avenida Quaranta y posteriormente ingresó al barrio Luis Piedrabuena.

En ese sector, los policías localizaron una vivienda ubicada en las inmediaciones de las calles Montecarlo y Esteban Semilla, donde detectaron un vehículo con características coincidentes con las registradas por las cámaras.

La pesquisa estableció además que los dos brasileños se habían alojado allí y que salieron del inmueble poco después de conocido el homicidio. Luego abordaron un remís con destino a la terminal de ómnibus.

Los investigadores los siguieron y finalmente los detuvieron antes de que pudieran abandonar Posadas. La hipótesis era que pretendían regresar a Brasil a través de Santo Tomé, Corrientes.

El procedimiento permitió identificar a David Wesley de Oliveira Silva y Gabriel Junio Guimaraes Da Silva, ambos oriundos de Porto Alegre. En el allanamiento realizado posteriormente en el inmueble fue secuestrado el Fiat Duna que habría sido utilizado para escapar del lugar del crimen.

La Justicia también sostuvo durante la investigación que los dos jóvenes habrían recibido apoyo de una persona vinculada a la estructura local, quien les habría proporcionado alojamiento, movilidad y un arma de fuego para concretar el ataque. Ese tercer sospechoso aún permanece prófugo.

La pista de Bala Na Cara

Uno de los elementos que mayor repercusión tuvo durante la investigación fue la vinculación de David Weslley con la organización criminal brasileña “Bala Na Cara”, con base en Porto Alegre y antecedentes de actividad en la región.

Según información remitida desde Brasil y publicada oportunamente por El Territorio, David tenía antecedentes vinculados a robos y otros delitos y aparecía relacionado con esa facción criminal.

La investigación también profundizó una posible conexión entre el homicidio y el narcotráfico. Los pesquisas encontraron una relación temporal y geográfica con el secuestro de 155 kilos de marihuana realizado por Gendarmería Nacional en octubre de 2021, frente a la vivienda donde posteriormente fueron ubicados los sospechosos. 

Una de las hipótesis planteadas durante la instrucción fue que Díaz podría haber quedado involucrado en la pérdida de ese cargamento y que el asesinato habría sido a modo de “venganza”.

La posibilidad de que se tratara de un crimen por encargo también tomó fuerza debido a que los acusados no tenían una relación previa evidente con la víctima y, según la reconstrucción de los investigadores, habrían llegado desde Brasil específicamente para concretar el ataque.

En junio de 2022, la Justicia Federal rechazó intervenir en la causa y el expediente continuó bajo jurisdicción de la Justicia provincial, con Mattos al frente de la investigación. En aquella instancia, ya se encontraban detenidos los dos jóvenes brasileños, señalados como presuntos sicarios.

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