2026-08-15

Se ofrecieron carpas en parques

Miles de personas sin casa esperan ayuda en Colombia

Hay unos 13 mil damnificados con pérdidas totales y otros 73 mil con daños parciales de infraestructura en sus viviendas

Ebert Jonathan Morales perdió su casa y sus pertenencias durante el devastador terremoto registrado en Colombia esta semana y ahora intenta rehacer su vida desde cero junto a sus cuatro hijos y su esposa. “No hay dónde vivir, lo perdimos todo”, relató a The Associated Press Morales, de 38 años, en un refugio de Cali, una de las ciudades más afectadas por el sismo de magnitud 7,4 ocurrido el lunes con epicentro en el departamento de Chocó, en el noroeste del país, que cobró la vida de más de 285 personas.

Su casa quedó destruida: se agrietaron las paredes, se derrumbó el piso y se cayó el techo.

Morales es una de las más de 102.000 personas damnificadas por el sismo de mayor magnitud registrado en el país en lo que va del siglo. El gobierno calcula que más de 12.800 viviendas quedaron destruidas y otras 73.400 afectadas.

Pese a que la posibilidad de hallar sobrevivientes se desvanece con el paso de las horas, el alcalde de Pereira, Mauricio Salazar, dijo a la radio FM que sobre las 4 de la madrugada de ayer “se logró contacto con una mujer que pedía ayuda en medio de los escombros” de un hotel de la ciudad que se desplomó y sugirió que otras personas podrían estar en el lugar. En paralelo, la Personería de Cali informó que hay aparentes señales de vida de tres personas bajo los escombros de un edificio.

Además de la búsqueda de sobrevivientes, comienza otro desafío: reconstruir la vida de los damnificados como el país lo hizo en 1999 tras un sismo de similar magnitud.

Medidas excepcionales

El terremoto se convirtió en el primer gran desafío para el recién posesionado presidente Abelardo de la Espriella, quien declaró el desastre nacional y la emergencia económica para poder establecer impuestos temporales sin el aval del Congreso.

Los fondos nacionales e internacionales que se recauden irán al “Fondo Milagro”, como lo llamó el presidente, que se destinará a la construcción de hospitales, centros educativos, inmuebles, vías y aeropuertos.

Una estrategia similar fue usada en 1999 tras el terremoto de Armenia, en el oeste, cuando los recursos se concentraron en el Fondo para la Reconstrucción de la Región del Eje Cafetero.

Yezid Alvarado Vargas, doctor en Ingeniería de la Construcción y docente de la Universidad Javeriana, explicó a AP que Colombia debería “diagnosticar bien y reconstruir mejor” y que para eso se necesita saber el estado real de las edificaciones y en la reconstrucción "incorporar la información que nos deja este sismo". Entre ellas mencionó las condiciones “particulares del suelo y una revisión de la vulnerabilidad existente”, dado que Colombia llega al terremoto actual mejor preparada que en 1999.

De la Espriella prometió concentrar esfuerzos en reconstruir Chocó con un “Plan Marshall”, en referencia a la iniciativa patrocinada por Estados Unidos que ayudó a reactivar las economías de Europa occidental tras la Segunda Guerra Mundial.

“Tenemos que reconstruirlo; hay una gran labor por delante y estoy comprometido en ello”, dijo De la Espriella a la prensa ayer tras llegar a Quibdó, la capital de Chocó.Morales aseguró que se quedará en uno de los refugios dispuestos en Cali para los damnificados “hasta que el gobierno nos dé una ayuda”. El presidente prometió subsidios de alquiler para quienes perdieron su vivienda y apoyo financiero.

Improvisan ayuda a todos

Las autoridades de los municipios afectados habilitaron colegios, parques y edificios públicos como refugios, los equiparon con carpas y colchonetas y ofrecen comida; pero en otros casos son los ciudadanos los que improvisan albergues en las calles. Angélica Hernández, una voluntaria de 27 años, empacaba comida para perros y gatos que será enviada a Chocó, el epicentro del terremoto. “No sólo las personas fueron afectadas, también hay muchos animalitos que hasta perdieron sus familias, están perdidos y se necesita ayudar, porque ellos no tienen voz para hacerlo”, dijo a AP.

En Pereira, equipos de voluntarios entregaban kits de higiene a familias reubicadas en albergues, ya que una parte importante de la ciudad sigue sin acceso a electricidad y agua, dijo a AP Pamela Londoño, asesora técnica de Project Hope. El equipo también evalúa la necesidad de suministros médicos.

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