2026-08-14

Un puente entre Misiones y Suiza, Pamela Ruiz celebra sus raíces y el legado de la colectividad

La joven de Puerto Rico toma el relevo de su familia en la Fiesta Nacional del Inmigrante. Entre recuerdos del trabajo pionero en Oro Verde y lazos activos con Europa, promueve la integración y la riqueza cultural de su colectividad.

Pamela Yazmín Ruiz llegó a la colectividad suiza de la mano de su propia historia familiar. Sus tíos formaron parte de ella durante mucho tiempo y Pamela siempre estuvo cerca, acompañando especialmente a su tía, que además es su madrina. "Mi historia en la colectividad comienza con mi familia, mis tíos formaron parte mucho tiempo de la colectividad, yo apoyando también, trabajando allí junto a mi tía siempre", contó.

Su ascendencia llega por la rama paterna, a través de su abuela. La familia Wyss se instaló en Oro Verde y, según relata, tuvo un rol central en el origen mismo de esa localidad. Con el tiempo, una parte de la familia se trasladó a Puerto Rico, motivada tanto por cuestiones escolares como por la producción de yerba mate y una estación de servicio que manejaban: cuando se trazó una nueva ruta, les pidieron que se mudaran. "La familia Wyss llega a Oro Verde y da origen también a la localidad", explicó.

Aunque siempre había imaginado la posibilidad de representar a la colectividad, Pamela no esperaba que el momento llegara este año, pero esta sorpresa la tiene emocionada. Para ella, el rol tiene un significado especial, es cerrar una etapa que su familia inició hace mucho tiempo. "Uno siempre dice, en algún momento me gustaría, pero no me imaginé que sería este año. Y también es más que nada es cerrar un ciclo familiar, ya que mi familia estuvo mucho tiempo en la colectividad, y al ser la más chica hasta el momento, es representar esa parte de la familia", relató.

Antes de asumir como representante, Pamela ya formaba parte del trabajo diario de la colectividad, desde tareas simples hasta las que se relacionan directamente con su carrera. "Yo voy más del hecho de representar a cada persona que está ahí, que está trabajando. Y yo también estuve en ese lugar, ya sea sirviendo un café o en la caja, que es algo que me gusta también por mi carrera", contó.

El origen del nombre de un pueblo

Sobre la historia de sus antepasados, Pamela destaca sobre todo la decisión de dejarlo todo para empezar de nuevo en otro continente. "Es comenzar de nuevo, con otros sueños, ideas, esa cultura, tradición, lo que ellos hoy en día aman, esta tierra", reflexionó. Y agregó que fue, ante todo, una apuesta a las oportunidades que se abrieron de este lado del océano: "Fue empezar de cero acá, con todo un legado que uno ya tiene, una historia, y traerla acá y empezar a escribir una nueva parte de su historia".

Este capítulo está, además, íntimamente ligada al nombre del pueblo donde se instaló su familia. Ya que Oro Verde se debe su nombre justamente a la abundante producción de yerba mate que sus antepasados encontraron al llegar. "El origen del nombre Oro Verde es por la cantidad de yerba mate y producción que encontraron. Para salir adelante de esa forma", explicó.

Más allá de la historia familiar que la trajo hasta la colectividad, Pamela reconoce que su vínculo con Suiza también tiene un costado muy actual, parte de su familia, entre ellos hermanos y tíos, vive hoy en ese país. "En lo personal tengo el corazón dividido igual, porque ellos están en Suiza", contó. De chica viajaba con frecuencia para visitarlos y, aunque hoy las obligaciones de la facultad le complican esos viajes, todavía puede darse alguna escapada. "De chica viajaba un poco más a Suiza. Hoy en día por temas de estudio se complica, pero sí, estuve viajándome también un poquito tiempo", agregó.

Consultada sobre qué legado le gustaría dejar, Pamela eligió un valor que asocia directamente con la identidad suiza, la apertura hacia otras culturas. "Los suizos somos del valor de la neutralidad, incorporamos muchas culturas, aceptamos a todos", sostuvo. 

Música, colores y fondue de queso

Para quienes todavía no conocen la Fiesta Nacional del Inmigrante, Pamela tiene una invitación abierta. "Que se animen, que vayan. En la colectividad suiza los esperamos con los brazos abiertos, con las puertas abiertas, va a encontrar mucha música, colores y a los ballets, que son un lujo", aseguró.

Sobre la gastronomía, no dudó en recomendar los clásicos de la cocina suiza. "El fondue de queso siempre y aprovechar las tortas, tartas, todo lo dulce también", contó. Y sumó entre risas su debilidad a la propuesta "prueben por favor el fondue de chocolate".

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