De Panambí a la Fiesta del Inmigrante: Daniela González le rinde tributo a su abuela y representa a la Casa Brasileña
Daniela Haylen González nació en Oberá y pasó buena parte de su infancia en Panambí. Su vínculo con la Fiesta Nacional del Inmigrante comenzó cuando tenía apenas 7 años, cuando participaba de las actividades y así, poco a poco, fue acercándose al universo de trabajo y unidad que se vive en las distintas colectividades.
Durante cuatro años formó parte de la colectividad brasileña, pero con el tiempo tuvo que alejarse debido a sus estudios y al trabajo. Este año decidió regresar y asumir un nuevo desafío: representar a la comunidad brasileña en una de las celebraciones culturales más importantes de la provincia. “Tuve el honor de participar en las fiestas desde los 7 años y estuve cuatro años en la colectividad brasileña. Después tuve que dejar por temas de estudio y trabajo”, contó.
Sin embargo, esta vez había además un motivo familiar que la impulsó a presentarse. Su abuela, de origen brasileño, siempre tuvo el deseo de que alguna de sus nietas pudiera representar a la colectividad y transmitir parte de su historia y sus tradiciones. Daniela se postuló este año y fue elegida entre siete jóvenes.
Una historia familiar entre Brasil y Alemania
La historia familiar de Daniela también refleja la diversidad cultural que caracteriza a la Fiesta del Inmigrante. Al reconstruir su árbol genealógico, descubrió que sus antepasados eran alemanes y que habían emigrado desde Alemania para establecerse en Santa Rosa, donde nacieron sus bisabuelos y su abuela.
Con el paso de los años, su abuela se trasladó a Panambí, una localidad ubicada en la zona de frontera con Brasil. Esa historia familiar hizo que Daniela creciera en contacto con distintas culturas y tradiciones.
“Tengo una sangre brasileña-alemana y un portuñol ahí mezcladito”, relató entre risas.
La gastronomía también ocupa un lugar especial dentro de esa identidad familiar. Daniela eligió la feijoada como el plato que más la representa, especialmente porque su abuela conserva la tradición de prepararla una vez por semana para compartir en familia.
Además, invitó a quienes se acerquen a la Fiesta Nacional del Inmigrante a visitar la Casa Brasileña y descubrir otras propuestas de la gastronomía típica, entre ellas pastelón, baianos y frango con bacon.
La emoción de volver a la Fiesta
Con las expectativas en aumento y los nervios propios de los meses previos a la celebración, Daniela espera que esta nueva edición de la Fiesta vuelva a convocar a visitantes de distintos lugares y permita a cada uno acercarse a las culturas que forman parte de la identidad de Oberá.
Desde la colectividad brasileña, aseguró, buscarán recibir a quienes lleguen a la Casa Brasileña “no solo como visitantes, sino como familia y amigos”, con la intención de transmitir la calidez de la cultura brasileña y, al mismo tiempo, compartir las particularidades de su comunidad.
Para Daniela, esa posibilidad de encuentro entre culturas constituye uno de los principales valores de la celebración. Su deseo es que la Fiesta Nacional del Inmigrante continúe transmitiéndose a las nuevas generaciones y que también se reconozca el trabajo de quienes, año tras año, hacen posible cada edición. “Son culturas distintas que se unen justamente para generar una hermosa experiencia”, expresó.