2026-08-09

Ayer se celebró el Día de la Mujer Chamamecera

María Ofelia: “Los sueños tienen que estar vigentes”

La efeméride se estableció por ley provincial en sintonía con el cumpleaños de la artista, para celebrar así su trayectoria con el chamamé y la identidad del Litoral y su inspiración a generaciones de mujeres músicas a subir a los escenarios

Leonina, de las soñadoras y librepensadoras, leal a sus palabras y principios, protectora de sus afectos, creativa inquieta... Así se definió María Ofelia, una de las voces fundamentales de la música del Litoral, que ayer cumplió 79 años y lleva más de 55 de trayectoria artística.

La fecha de su cumpleaños tiene además un significado especial para la cultura misionera. En 2023, Misiones estableció por ley el Día de la Mujer Chamamecera, para homenajearla y poner en valor el camino que abrió para las mujeres que cantan y mantienen vigente la música de nuestra región.

Desde su casa en Buenos Aires, María Ofelia conversó con El Territorio sobre su presente, sus próximos conciertos y los proyectos que viene impulsando. Tiene fechas en Santa Fe y en Entre Ríos, trabaja en nuevas grabaciones y prepara futuras presentaciones.

El arte de la cotidianeidad

La voz de María Ofelia ondula en lo dulce de la miel silvestre y los trinos del monte a la potencia del agua alta que cae del salto sin dudarlo y llega a la piedra en cristales y frescor y sigue y sigue su curso.

Con su decir cantarino y poético nos enteró que su música convive en este presente con una esfera más íntima y cotidiana. Disfruta de la familia, de los amigos. También encontró en el autoconocimiento una herramienta para atravesar tiempos difíciles cultivando la esperanza.

“Me estoy dedicando mucho a conocerme, a saber más de ese cielo de Leo, de la constelación de Leo de la que vengo yo, a comprender que la creación es mucho más grande que nosotros”, dijo y completó: “Estoy en una etapa muy espiritual, y quiero mantenerme positiva y aprender de todo lo que nos toca atravesar”.

“En este momento en que parece que el mundo está mal y que no va a cambiar, yo pienso que una clave es poder trabajar en este camino espiritual, para cambiar nosotros, para que cada uno de nosotros seamos mejores personas, para no bajar los brazos”, reflexionó.

A todas las mujeres músicas

Ser protagonista del Día de la Mujer Chamamecera es para ella, “un motivo de alegría”. Y comparte este hecho con sus colegas.

“Yo me siento agradecida, es un aliciente por la tarea que he desarrollado y desarrollo con mucho entusiasmo y respeto y compromiso con mi tierra. Y en este día lo que me gusta es que se visibiliza a tantas mujeres de la cultura, de la música”, resaltó e hizo hincapié en que la celebración debe trascender al género musical del chamamé y abarcar a todas las mujeres que hacen cultura.

“Yo me siento agradecida por este homenaje, pero la verdad es que no siento que yo sea una referente, sí que he andado muchos caminos y siempre feliz y orgullosa de cantar lo que canto, que es la música que siento. Y desde ese lado me gusta poder transmitir todo este amor”.

Este año no viajará a Misiones para participar de las actividades por la fecha, aunque sí visitará este suelo mesopotámico en octubre para reencontrarse con el público local en el marco de una gira junto a Cultura en Movimiento, de la Secretaría del Cultura de la Provincia.

Retomando el valor de la conmemoración que tiene lugar el día de su cumpleaños, ponderó: “Quiero incluir no solamente a la mujer chamamecera, sino a esa mujer que le canta a su tierra, que hace cultura, que sube a los escenarios y tiene ganas de mostrar lo suyo. Así cante un chotis, una galopa o cualquier otro género, el que sea”.

Para la artista, la distinción también alcanza a quienes trabajan detrás de los escenarios y desde los medios de comunicación sostienen la circulación de la cultura.

“Es hermoso poder detenerse en el trabajo de tantas personas que hacen cultura y que difunden y transmiten cultura. Yo hice radio, organicé peñas, y la figura del difusor, de la difusora de cultura es importantísima porque nos cuentan de eso que somos, de lo que sentimos, de dónde venimos. Es un trabajo al servicio de toda la comunidad. Y hoy en día hay que generar estos espacios donde circula la cultura”, afirmó.

Brillante en Cosquín

Uno de los capítulos decisivos de su historia artística ocurrió en 1971, cuando representó a Misiones en una delegación que llevó al escenario de Cosquín la identidad cultural de la provincia. Allí obtuvo el primer premio como solista vocal en el Festival Nacional de Folclore de Cosquín.

“En ese momento no había categorías de solista vocal femenina y masculino. Había solista vocal, delegación, grupo de baile o ballet; era la representación de lo que era Misiones en un escenario, todo lo cultural, todo lo que tiene que ver con el sentido de pertenencia”, rememoró.

Tras esa presentación premiada, continuó su carrera con la música y también con una concepción amplia de la identidad misionera.

En este sentido, indicó, que el chamamé tiene un lugar central en su repertorio y su corazón, aunque siempre entendió la cultura como una expresión diversa, dinámica y profundamente vinculada con la vida cotidiana.

“Misiones es un crisol de razas. Yo canto chamamé, pero también canto un valseado, un chotis. Me gustan los corridos y los canto desde hace muchos años”, relató.

Esa diversidad, apreció, aparece con particular fuerza en la zona del río Uruguay, donde conviven el chamamé, los corridos, la música cervecera y las expresiones en portuñol.

“Es una fiesta esa música de la ruta 14. La gente necesita tener esa música que te alegra el alma. En ese momento te olvidás de todos los problemas que tenés, bailás, sentís”, especificó.

La música también forma parte de sus pequeños rituales cotidianos. “Cuando me levanto y estoy preparando mi matecito, pongo música para bailar, lo que sea. De ese modo hago un poco de gimnasia”.

En este punto, recordó una canción que cantaba su madre modista entre las telas y el pedaleo de la máquina de coser. “Mi mamá cuando yo era chica cantaba Pajarillo, Pajarillo, yo no sabía qué ritmo era ni nada, y años después lo grabé en un disco. La música nos conecta”.

“Qué vivan las voces”

Además de su trayectoria sobre los escenarios, María Ofelia construyó durante décadas un espacio para otros artistas. Desde la radio, las peñas y diferentes encuentros culturales, acompañó y difundió a músicos y referentes de distintas generaciones.

Ese rol de difusora es, para ella, inseparable de la tarea de hacer cultura. “Yo estoy convencida que la cultura vive cuando alguien decide cantarla, contarla, compartirla y defenderla”.

En esa defensa de la cultura también ubica a las mujeres que hoy continúan abriendo caminos.

“Quiero saludarlas a todas y desearles lo mejor en este día de las músicas y siempre. Quiero que todas estas mujeres se pongan fuertes, que no bajen los brazos, porque los sueños no se pueden perder. Los sueños tienen que estar vigentes, no importa cuántos años tengas”, afirmó.

“Que vivan las voces de las mujeres y que viva la música nuestra, que le dice al mundo lo que somos y que a nosotros mismos nos recuerda eso que somos y no tenemos que olvidar”, concluyó alentando a que circule con fuerza la cultura.

 

Perfil María Ofelia Cantante, compositora

María Ofelia nació en San Antonio, Misiones, un 8 de agosto de 1947. Es locutora, cantante y compositora de folclore argentino. Junto con Ramona Galarza y Teresa Parodi es una de las referentes femeninas del chamamé.

Como cancionista interpretó temas emblemáticos como ‘Costera mi costerita’, de Cholo Aguirre y Santos Lipesker, ‘Tus recuerdos’ y ‘Te di el amor’.

También es compositora de temas como ‘Chamamé a Campo Viera’, ‘Homenaje a las bailantas’, ‘Ñande schotis’ y ‘Para mi gente formoseña’, entre otras.

De padre correntino y madre paraguaya, pasó su infancia en Puerto Iguazú. Su vocación por el canto le viene desde muy pequeña escuchando por radio a grandes de la música del Litoral. A los 8 años ganó un concurso de cantantes aficionados en radio y a los 15 ingresó a la Orquesta Folklórica de la Provincia de Misiones dirigida por Ricardo Ojeda. El despegue de su carrera fue a partir de 1971 cuando brilló en Cosquín junto a la delegación misionera.

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