2026-08-08

Teatro, cuentos y asombro llegaron a la Escuela 144 de San Pedro con “El Árbol Inmortal”

La obra del grupo El Castillo Vagabundo convirtió por un rato el aula en una sala teatral y acercó a los estudiantes una propuesta que combina narración, música, actuación y naturaleza. La función se realizó en el marco del programa Gurises al Teatro y puso en el centro la importancia de recuperar los cuentos, estimular la imaginación y acercar el arte a las infancias.

El turno tarde de la Escuela 144 de San Pedro vivió este viernes una jornada diferente. Entre disfraces, risas, música, muñecos y una escenografía inspirada en la naturaleza, el grupo de teatro El Castillo Vagabundo presentó “El Árbol Inmortal” y transformó por un momento el espacio escolar en una sala teatral.

La actividad se desarrolló en el marco del programa Gurises al Teatro, una propuesta que recorre distintos puntos del norte de Misiones con espectáculos destinados a acercar las artes escénicas a niños y niñas de localidades donde el acceso a este tipo de experiencias no siempre forma parte de la vida cotidiana.

La jornada tuvo además un significado especial por desarrollarse durante el mes del niño. Los alumnos asistieron disfrazados de distintos personajes y acompañaron la función con sorpresa, intervenciones espontáneas y risas, mientras la obra combinaba narración, teatro, música y suspenso con un mensaje vinculado al cuidado de la naturaleza.

Vanesa Scarinci y Leonardo Serignese, integrantes de El Castillo Vagabundo, explicaron que el objetivo de la propuesta va más allá de ofrecer una función puntual y apunta a generar procesos culturales que puedan sostenerse en el tiempo.

“Para nosotros es muy importante poder generar espacios que son, de alguna manera, nuevos en esta zona, porque por ahí hay artistas que, de visita, pasan y son más en tránsito, pero nadie queda. Entonces, por ahí las cosas quedan como anécdotas”, señalaron.

Con esa mirada, los artistas eligieron instalarse en Misiones, particularmente en la zona rural de Pozo Azul, para desarrollar su trabajo y fortalecer el vínculo con las comunidades.

“Nuestra idea al estar instalados acá y haber elegido Misiones y particularmente la zona noreste es sembrar semillas y que puedan crecer”, remarcaron.

Volver a los cuentos y estimular la imaginación

Uno de los ejes centrales de “El Árbol Inmortal” es recuperar la narración oral y fortalecer el vínculo de los niños con los cuentos, especialmente en un contexto donde las pantallas y la tecnología tienen cada vez mayor presencia en la vida cotidiana.

“Queremos cuentos contados por las abuelas en camisones o por las mamás antes de ir a acostarse, porque los cuentos llegan al alma de los niños y las niñas y en un futuro son fortalezas espirituales y herramientas para ir encarando sus caminos y sus destinos”, expresaron.

Desde esa perspectiva, explicaron que la historia presentada sobre el escenario propone una búsqueda que va más allá de la trama.

“El mensaje es este, es la búsqueda de la esencia, en verdad, bajo la metáfora de buscarlo en un árbol que está en la selva. En verdad, la búsqueda es encontrarnos a nosotros mismos en nuestra mejor versión”, explicaron.

La obra también vincula el arte con el cuidado de la naturaleza y la selva misionera, dos aspectos que para el grupo forman parte de una mirada integral sobre la educación y el desarrollo de las infancias.

Los artistas consideran, además, que las herramientas teatrales y la narración pueden convertirse en recursos valiosos para acompañar los procesos de alfabetización y aprendizaje.

“Qué mejor que llegar con esto, con las narraciones de cuentos, con historias, porque son disparadores para que los chicos puedan crear sus propias historias, sus propios cuentos y poner en práctica la imaginación, ese músculo que hay que ejercitar día a día”, señalaron.

También destacaron que las actividades artísticas pueden ayudar a que los estudiantes desarrollen confianza y encuentren nuevas formas de expresarse.

“Y animarse a hablar en los actos, a leer sus poesías, que muchas veces el asunto es la timidez”, agregaron.

En ese sentido, señalaron que existe un fuerte interés por parte de las escuelas y los docentes en incorporar herramientas artísticas y lúdicas, aunque todavía existen dificultades para acceder a instancias de capacitación.

“En la teoría todos queremos y sabemos la importancia que tienen los lenguajes artísticos y los abordajes lúdicos con las infancias, pero a la hora de ponerlo en práctica es difícil porque no hay capacitaciones”, plantearon.

Una gira para dejar semillas

El Castillo Vagabundo lleva cerca de tres años presentando “El Árbol Inmortal” en distintos escenarios de Misiones. En el marco de Gurises al Teatro, la obra ya llegó a Posadas, Bernardo de Irigoyen y otras localidades de la provincia.

Cada presentación deja experiencias diferentes, aunque algunas sorprendieron especialmente al grupo. En Bernardo de Irigoyen, por ejemplo, la convocatoria superó las expectativas.

“Vinieron más de 150 personas, muchas infancias, muchos docentes ávidos de esto y fue un exitazo”, recordaron.

A partir de esa experiencia también surgieron pedidos para desarrollar espacios de formación docente relacionados con la narración, el teatro y los recursos lúdicos.

“La idea es que no sea Vanesa y Leo girando por todos lados, sino que el propio docente en su actividad cotidiana tenga estos recursos y lenguajes para el aula y para llegar a la gurizada de una manera mucho más directa”, concluyeron.

Una escuela abierta al arte

Desde la Escuela 144, su directora, Fernanda Vázquez Oubiña, valoró la posibilidad de acercar este tipo de propuestas a una comunidad donde el acceso al teatro y a otras expresiones culturales no siempre resulta sencillo.

“Nos encanta acercarles a los chicos y las chicas estas propuestas culturales. Sabemos que en San Pedro no tenemos teatro y muchas veces es difícil que los alumnos del barrio puedan participar de estas actividades. Entonces, si tenemos la posibilidad de que el teatro u otras propuestas culturales vengan a la escuela, enseguida decimos que sí”, expresó.

La directora también destacó la respuesta de los estudiantes, que siguieron con atención una obra de aproximadamente 45 minutos, y remarcó que la institución busca sostener este tipo de experiencias a lo largo del año.

“Queremos que la escuela esté abierta a estos momentos de esparcimiento y de arte, porque desarrollan otras habilidades en los chicos, como la creatividad, el entusiasmo y la escucha”, señaló.

La institución ya había recibido anteriormente otras propuestas culturales, entre ellas espectáculos teatrales y un planetario, con el objetivo de ampliar las experiencias educativas de los alumnos y acercarlos a diferentes expresiones artísticas y científicas.

Así, entre cuentos, música, personajes y naturaleza, “El Árbol Inmortal” dejó en San Pedro algo más que una función. Dejó una invitación a imaginar, crear y recuperar el valor de las historias compartidas como una herramienta para aprender y también para crecer.

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