2026-08-08

La colisión se produjo en enero de 2025 sobre la ruta nacional 12, en Garupá

Confirman elevación a juicio contra un conductor implicado en choque mortal

La Cámara de Apelaciones rechazó un planteo hecho por la defensa de Agustín Benítez, un automovilista imputado por el homicidio culposo de la motociclista Raquel Chamorro

Se confirmó recientemente la elevación a juicio del expediente que investiga la muerte de Amelia Raquel Chamorro, hecho ocurrido en un choque desarrollado en enero de 2025 sobre la ruta nacional 12 en Garupá, y que es instruido por el Juzgado de Instrucción Dos de la capital provincial, a cargo del juez Juan Manuel Monte, bajo la acusación de homicidio culposo en accidente de tránsito contra Omar Agustín Benítez.

Según pudo confirmar El Territorio con fuentes confiables, el pasado 3 de agosto, la Cámara de Apelaciones de Misiones declaró inadmisible el recurso de apelación a la elevación a juicio concedido a la defensa del imputado, en subsidio al recurso de revocatoria. Y que, por consiguiente, derivó en la confirmación de la elevación a juicio realizada en enero de este año.

Cabe recordar que en julio pasado, el juez Monte le había rechazado un pedido de falta de mérito y sobreseimiento al imputado, quien continúa supeditado al avance del proceso investigativo en su contra.

Exceso de velocidad

A partir de lo que se viene investigando en el expediente, se sabe que el siniestro ocurrió durante la noche del 5 de enero de 2025 sobre la ruta nacional 12, a la altura del cuartel de Bomberos de Garupá.

Amelia Chamorro circulaba en una motocicleta Blitz cuando fue embestida por un Volkswagen Saveiro conducido por el acusado. El impacto fue de tal violencia que la mujer salió despedida del rodado y falleció a los pocos minutos.

La investigación reunió distintos elementos probatorios, entre ellos pericias accidentológicas y análisis técnicos que concluyeron que el automóvil circulaba a una velocidad superior a los 120 kilómetros por hora al momento del choque, muy por encima del límite permitido.

Precisamente ese fue uno de los fundamentos que llevaron al juez Monte a considerar que existían elementos suficientes para elevar la causa a juicio por homicidio culposo en accidente de tránsito, al entender que el conductor habría infringido gravemente las normas de circulación.

En aquella oportunidad, Ricardo Chamorro, hermano de la víctima, afirmó que el dolor por la pérdida seguía intacto y reclamó que la Justicia analizara el comportamiento del acusado con mayor severidad.

“Mi hermana no vuelve más y nosotros convivimos todos los días con ese dolor. Lo único que queremos es que haya justicia”, contó en una entrevista radial.

La espera de la familia

A más de un año y medio de la tragedia, los familiares de Amelia aseguran que la sensación es de incertidumbre. Mientras el expediente continúa su recorrido judicial, sostienen que el imputado permanece en libertad y que eso profundiza el sentimiento de impunidad.

Según relató el hermano de la víctima, el avance de la investigación se vio plagado de inconsistencias. “Al comienzo veíamos obstáculos por todos lados. Las pericias no se hacían, se retrasaban las actuaciones”, recordó.

Fue clave la intervención activa de un abogado querellante para que se pudiera avanzar con las medidas pertinentes, entre ellas el análisis de cámaras de seguridad instaladas sobre la ruta 12 -a la altura de la División de Bomberos de Garupá-.

“Casualmente la cámara funcionaba hasta antes de unos segundos del accidente y de ahí se cortaba la grabación y saltaba varios minutos después. Es muy llamativo que se cortara la grabación justo antes del accidente”, sospechó Ricardo.

Aunque no hay denuncias formales por alguna intromisión en la evidencia digital, tampoco negó la irregularidad: “No podemos acusar, pero es muy raro”.

En ese sentido, Chamorro recordó episodios ocurridos la misma noche del siniestro. “Nos llamó la atención que la familia de él tuvo acceso al lugar del accidente, retiraban cosas del auto y nosotros no podíamos acercarnos”, afirmó.

Incluso relató que horas más tarde de aquel 5 de enero, en la comisaría, se encontraron con el conductor acompañado por su abogado. “Son conjeturas, pero todo eso llama mucho la atención”, sostuvo.

Ante la ausencia de registros, la investigación recurrió a cámaras privadas de empresas en la zona. “A 600 metros antes del accidente una cámara registró el paso del vehículo y se pudo establecer matemáticamente la velocidad a la que iba”, explicó Chamorro.

Ese análisis fue determinante para la causa, dado que, según precisó el familiar a este medio, “se comprobó que el muchacho iba a una velocidad de 124,7 kilómetros por hora”.

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