2026-08-05

Necesita mejorar su movilidad y respiración

Carol espera hace dos años una prótesis que no llega

Junto a su madre, la joven de Jardín América agotó instancias administrativas y judiciales para acceder al tratamiento indicado.

Las demoras en el acceso a tratamientos de alta complejidad pueden tener un fuerte impacto en la calidad de vida de quienes los necesitan. Ese es el caso de Carol Brítez (18), de Jardín América, quien nació con una cardiopatía congénita y, con el paso de los años, desarrolló una escoliosis adquirida que hoy afecta su movilidad y respiración. Desde hace más de dos años espera un implante indicado por sus médicos para mejorar su estado de salud, mientras junto a su madre continúa realizando gestiones y controles en busca de una respuesta.

Carol habla poco y sabe comunicarse, pero depende de sus seres queridos para asistir a las distintas consultas médicas. Este domingo viajará rumbo a Buenos Aires para realizar controles con diferentes profesionales de la salud en el Hospital Garrahan y retomar el trámite de la prótesis, un paso significativo que necesita concretar cuanto antes. Marta es su pilar y hace hasta lo imposible para mejorar la salud de su hija.

Nació con una cardiopatía congénita y desde pequeña estuvo en tratamiento. A los 20 días de su nacimiento fue derivada al nosocomio porteño y luego regresó en reiteradas oportunidades para realizar la corrección en su corazón. A los 9 años tuvo la segunda intervención. “Ella puede caminar, habla lo mínimo, no arma frases y hay cosas que aprendió con mucha estimulación, siempre acompañada por sus familiares”, precisó.

Además de la cardiopatía, descubrieron otras patologías. Tiene una malformación cerebral que le produce retraso madurativo, por lo que atravesó otro proceso en su desarrollo. En 2020 se detectó un pequeño desnivel en su columna vertebral. Esto último avanzó con el correr de los años y ahora presenta su máxima deformación.

Previo a la pandemia, Carol estaba bien de la columna. Marta explicó que la deformación se produjo por un síndrome y que el año pasado recibió el diagnóstico de una enfermedad en la sangre. Eso fue lo que provocó la patología en su columna, una enfermedad genética, aunque no se sabe si fue transmitida por su madre o por su padre.

La prótesis empezó a gestionarse en 2024 y, hasta ahora, sigue a la espera. “Supuestamente llegó. Yo había presentado la solicitud, pensábamos que iba a tardar de seis a ocho meses, pero pasó el tiempo y hasta ahora nada”. Marta empezó a investigar qué fue lo que pasó y descubrió que desde Incluir Misiones debían elevar el pedido a Nación, pero nunca lo hicieron. Desde Nación le dieron a entender que se aprobó y se adjudicó. En septiembre del año pasado debían volver al hospital, pero pasó el tiempo.

“En marzo de este año fuimos a control. El médico se volvió a fijar y dijo: 'La prótesis no está. No sé si caducó o cayó el trámite, vas a tener que volver a Misiones a averiguar'. Por lo tanto, al estar en Buenos Aires fui al Ministerio de Salud Pública a averiguar y allá dijeron que depende de la información que dan desde nuestra provincia. Por eso volví con un papel con la indicación del doctor y me comentaron que no estaba adjudicado. Fue así que pregunté cómo puede ser, si desde el mismo lugar ya me habían dicho que sí. Es como que se contradicen entre ellos”, dijo la madre.

Marta empezó el proceso por vía judicial, donde supuestamente le iban a asignar un abogado defensor, pero eso no ocurrió. “Me dijeron que ellos solamente son empleados del Estado y que yo tenía que poner un abogado particular”, describió al relatar todo el proceso que enfrenta con el fin de darle una mejor calidad de vida a su hija y que, cuando se enteró de lo que ella necesitaba en 2024, jamás imaginó todo lo que tendría que atravesar hasta la actualidad.

“Con ayuda de otras personas voy a volver a Buenos Aires para conseguir otro pedido de prótesis. A través de una fundación están juntando fondos para conseguir lo que mi hija necesita porque con los trámites realizados no tuve respuestas. Ella con eso podría caminar y respirar mejor. Ahora su corazón está bien, ya que fuimos a control hace poco, pero en un futuro no sabemos”, resaltó.

Entre lágrimas y con la voz quebrada, Marta dijo que “Carol hace dos años espera la prótesis. Hace unos meses tuvo un episodio respiratorio que nunca había tenido, bajó su saturación y terminó con una neumonía, conectada al oxígeno. Por más que ahora respira bien, ella necesita la prótesis para mejorar su calidad de vida y eso, como madre, es lo que más deseo”. 

Te puede interesar