Guatemala declaró la alerta naranja por una nueva erupción del volcán de Fuego y ordenó evacuaciones preventivas
El Gobierno de Guatemala declaró la alerta naranja y dispuso evacuaciones preventivas ante una nueva fase eruptiva del volcán de Fuego, el más activo de Centroamérica. La actividad volcánica obligó a movilizar a cientos de personas de las comunidades cercanas y a reforzar las medidas de prevención para reducir riesgos.
Según informó el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh), el volcán ingresó en una etapa de intensa actividad caracterizada por explosiones frecuentes, emisión constante de gases y cenizas, fuentes de lava y flujos piroclásticos que descendieron por distintas barrancas del macizo.
Las columnas de ceniza alcanzaron hasta los 6.000 metros de altura, mientras que durante la noche pudieron observarse ríos de lava descendiendo por las laderas del volcán, ubicado a unos 35 kilómetros al sudoeste de la capital guatemalteca.
Ante el avance del fenómeno, la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) elevó el nivel de alerta y coordinó la evacuación de las comunidades más expuestas. Además, fueron habilitados albergues temporales para asistir a las familias desplazadas.
Como parte de las medidas preventivas, las autoridades suspendieron las clases presenciales en las zonas afectadas y cerraron la Ruta Nacional 14, una vía estratégica que conecta el sur del país con la ciudad colonial de Antigua Guatemala.
La caída de ceniza también afectó localidades cercanas, reduciendo la visibilidad y generando riesgos para la salud de la población y la infraestructura, por lo que se mantiene un monitoreo constante de la evolución de la actividad volcánica.
Un volcán con antecedentes devastadores
El volcán de Fuego registra actividad casi permanente, aunque periódicamente presenta erupciones de mayor intensidad. El antecedente más grave ocurrió en junio de 2018, cuando una violenta erupción provocó flujos piroclásticos que arrasaron varias comunidades, dejando cientos de muertos y desaparecidos, además de más de 1,7 millones de personas afectadas por la caída de ceniza.
Hasta el momento, las autoridades no reportaron víctimas fatales por la actual erupción, aunque advirtieron que la actividad del volcán podría intensificarse nuevamente en las próximas horas, por lo que continúan las tareas de vigilancia y prevención.