2026-08-03

Aseguran que más de 3 millones de hectáreas podrían quedar bajo agua por causa de El Niño

El investigador del INTA Ditmar Kurtz advirtió que hay un 80% de probabilidades de que el fenómeno se fortalezca en primavera y que, de repetirse el escenario de 1998, el impacto productivo y territorial en la provincia sería masivo.

La posibilidad de que el fenómeno de El Niño se presente con fuerza en la primavera generó alerta en Corrientes. Según informó Diario Norte, el investigador del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) Ditmar Kurtz advirtió que si se repite un escenario similar al de 1998, más de tres millones de hectáreas de la provincia podrían quedar cubiertas por agua.

De acuerdo a lo consignado por Diario Norte, el especialista explicó en una radio capitalina que los pronósticos coinciden en que habrá un fortalecimiento del fenómeno entre septiembre y octubre. No obstante, aclaró que el impacto real dependerá del nivel de precipitaciones y del aporte de agua de los ríos.

Kurtz detalló que el fenómeno puede provocar encharcamientos, anegamientos e inundaciones, con efectos variables según la región. En zonas como los Esteros del Iberá, por ejemplo, el exceso hídrico se traduciría en extensas superficies anegadas.

El investigador del INTA señaló que hay cerca de un 80% de probabilidades de que El Niño se desarrolle, aunque ese dato por sí solo no permite dimensionar la magnitud de los daños. Serán las lluvias y la evolución de los cursos de agua los factores determinantes.

Los registros históricos se utilizan como referencia para medir el riesgo. Kurtz indicó que esos antecedentes permiten saber qué superficies permanecieron bajo agua en episodios anteriores y alertó que, de alcanzar la intensidad prevista, el panorama podría ser muy similar al de 1998.

El impacto no se limitaría solo a las áreas inundadas. Según el reporte, todas las actividades productivas se verían afectadas por las dificultades para ingresar a los establecimientos, el deterioro de caminos y accesos y la interrupción de tareas habituales.

Entre los sectores más vulnerables mencionó a la ganadería y la horticultura, además de aquellos cultivos que requieren muchas horas de sol para completar su ciclo, que podrían sufrir demoras en su desarrollo y una recuperación más lenta.

Ante este escenario, Kurtz recomendó monitorear la evolución de los pronósticos y tomar medidas preventivas. Destacó una herramienta digital desarrollada por el INTA junto a la Provincia que, a partir del número de Adrema del campo, permite a los productores consultar qué superficie de su establecimiento quedaría bajo agua en distintos escenarios: en condiciones normales, con exceso de precipitaciones y tomando como referencia lo ocurrido en 1998.

“Todas las producciones se van a ver afectadas, va a ser más difícil llegar al campo, van a afectarse los caminos, los accesos, los cultivos que necesiten mucho sol para su proceso se van a ver afectados y va a demorar la recuperación”, advirtió el especialista.

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