Santo Tomé impulsa un nuevo sistema de auditorías programadas para comercios
Con el objetivo de fortalecer la seguridad, la prevención y el cumplimiento de las normativas vigentes, el Concejo Deliberante local fue escenario de un intenso debate sobre una propuesta de modernización comercial. La iniciativa busca transformar los métodos de control actuales y prioriza el trabajo conjunto entre el sector público y los propietarios de los espacios afectados.
La jornada legislativa comenzó por la mañana con la llegada a la ciudad del Licenciado en Seguridad e Higiene, Fernando Díaz. El especialista fue recibido en el recinto por los concejales y por miembros clave del gabinete municipal, entre ellos el director de Habilitaciones Comerciales, Emilio Kaneman; el director de Bromatología, Oscar De Souza; y la Doctora Melina Ásales en representación del Juzgado de Faltas, junto a otros funcionarios de la comuna.
El núcleo de la iniciativa plantea dejar de lado el esquema tradicional de inspecciones sorpresivas para dar paso a un sistema de auditorías programadas y previamente acordadas con los comerciantes. De esta manera, se busca que los controles funcionen como una herramienta de acompañamiento y mejora continua. El propósito final es promover la corrección de irregularidades y la adopción de buenas prácticas, alejándose de un enfoque meramente sancionatorio o punitivo.
Entre los ejes principales que estructuran el proyecto se destacan: la evaluación exhaustiva de riesgos laborales y ambientales; la aplicación rigurosa de protocolos de seguridad e higiene; la prevención efectiva de accidentes de trabajo y el cumplimiento estricto de la normativa vigente.
Este último punto pondrá especial foco en aquellas actividades vinculadas al almacenamiento y la manipulación de materiales combustibles e inflamables, tales como los depósitos y puntos de venta de garrafas de gas.
Finalmente, para garantizar la transparencia y la participación ciudadana, se propuso la conformación de una comisión especial. Este espacio estará integrado por representantes del sector comercial, propietarios de distintos rubros y referentes barriales. A través de este cuerpo, las autoridades locales aspiran a generar consensos sólidos, fortalecer la convivencia urbana y diseñar estrategias conjuntas que mejoren de forma definitiva las condiciones de seguridad en toda la ciudad.