Debate oral en el Tribunal Penal Uno de Posadas, día 1
Juicio por abandono y muerte de Rocío López: “Hice lo mejor que pude como madre”
Comenzó esta mañana en el Tribunal Penal Uno de Posadas el debate oral contra Mariela Andrea Ramírez, una empleada municipal de 48 años que es juzgada por el abandono seguido de muerte de su propia hija, Rocío Belén López, una adolescente de 15 años con discapacidad, hallada desnutrida y deshidratada en julio de 2013 en una vivienda del barrio Las Rosas de la capital provincial.
Durante una exposición que duró casi dos horas, y en la que respondió preguntas del fiscal y de su abogado defensor, la imputada brindó a los miembros del tribunal su versión de lo ocurrido, instancia en donde explicó cómo en soledad tuvo que afrontar los gastos de su hija discapacitada y la falta de apoyo del Estado para cubrir los gastos médicos y sanitarios de la menor.
En primera instancia, comentó que su intención durante todo el proceso siempre fue de contar lo que sucedió, pero que por recomendación de sus anteriores abogados tuvo que guardar silencio. En ese contexto, comenzó su reconstrucción explicando cómo tuvo que hacerse cargo sola de la crianza de su hija Belén, ya que su padre, al enterarse de ese embarazo, decidió alejarse y no darle ayuda de ningún tipo.
Acto seguido, explicó cómo con la ayuda de sus padres y su hermana, tuvo que afrontar los cuidados de la adolescente. Aunque remarcó que las dificultades comenzaron cuando su padre afrontó la última etapa de su tratamiento por Alzheimer y que obligó a su madre a no poder hacerse cargo de los cuidados de su nieta. Y que, en ese momento, era quien estaba a cargo de la fallecida cuando la imputada trabajaba.
Luego, contó cómo se enteró de la discapacidad que tenía su hija y el proceso de cuidados que comenzaron desde ese momento. “A los dos años y medio comenzamos a notar que ella no hablaba normalmente, le consultamos a la pediatra qué podía ser, a lo que me dijo que porque era muy mimada. Aunque luego, tuvimos visitas de un pariente que era pediatra que observó a Belen y que para él ella tenía signos de autismo y que por eso capaz ella no hablaba. Nos recomendaron con un neurólogo infantil y que tenía que hacerle estudios. Con un encefalograma descubre muchísimas descargas, una epilepsia que afectaba en su parte neurología. Esa era la mirada perdida que notábamos. Ahí empieza el tratamiento de Belén y el doctor Galeano nos recomienda una medicación. Nos dice que podría ser Síndrome de Rett con rasgos de autismo, una enfermedad muy rara y de la cual no había mucha información en ese momento. Que atacaba a las niñas, que recomendaba el tratamiento, pero nos dijo que no tuviéramos muchas expectativas sobre una mejora”.
Y en torno a esto, afirmó: “Nos hicimos cargo siempre, en contra de mis padres, me acerqué a los abuelos paternos por el tratamiento y la atención a lo que nunca encontré respuesta alguna”.
“Yo hice lo mejor que pude”
Al entrar en detalle sobre el día que fue hallada sin vida la adolescente, la imputada expresó su dolor por la muerte de su hija y dejó en claro que en todo momento luchó por darle todo lo mejor a la menor. Y que jamás pensó que pudiera suceder el trágico final.
“Traté de luchar siempre, entre mis posibilidades, pero entré en desesperación porque no sabía qué hacer. Hasta el Estado me abandonó porque solicité una pensión para la nena, nunca tuve una ayuda del estado. Siempre tuve que arreglarme sola. En ese momento creía que podía con todo, pero tenía la carga de mis dos hijos, el miedo de quedarme en la calle y fue una decisión que tuve tomar en ese momento. No hubo intención de provocarle la muerte a mi hija, se lo juro por mis hijas. Lamentablemente tuve malas decisiones en mi vida afectiva, hice lo que creí que era lo mejor para nosotros, defender y velar por mi familia”, narró la acusada, quien además de Belén tiene otra hija, productor de una segunda relación.
“Yo hice lo mejor que pude como madre, en todo momento, nunca se me pasó por la mente este desenlace de encontrar a mi hija. Ese día me ordenó mi jefa y no tuve opción de decir que no. El padre de mi ex era el jefe, en bromatología, y tenía la presión de cubrir ese lugar. Cuando llego a mi casa, entro, me dirijo al dormitorio de Belén y me encuentro a mi hija con un ojo para un lado, me doy cuenta que algo le había pasado, me doy cuenta que estaba rara, no respiraba, le controlo el pulso, le hago maniobras de RCP y de tanta fuerza y desesperación pensé que le rompí un huesito. Obviamente me di cuenta que estaba fallecida y ahí se me vino el mundo abajo, sobre todo por el desenlace de encontrar a mi hija así”, señaló la mujer.
El debate es presidido por el juez Gustavo Bernie y es secundado por sus pares Viviana Cucka y Miguel Mattos, este último como subrogante. La parte acusatoria es llevada adelante por el fiscal subrogante Vladimir Glinka y la defensa de la acusada por parte del Defensor Oficial Miguel Ángel Varela.