La investigación inició a fines de 2024
Cámara ratificó procesamiento a mujer por trata en Posadas
La Cámara Federal de Apelaciones de Posadas confirmó el procesamiento sin prisión preventiva de Nilda D., conocida como “Lila”, al considerar que existen elementos suficientes para continuar investigándola como presunta coautora del delito de trata de personas con fines de explotación sexual en perjuicio de la expareja de su exmarido.
La resolución fue firmada por los jueces Ramón Luis González, Juan Manuel Iglesias y Rubén David Osca Quiñones, en la que se rechazó el recurso presentado por la defensa de la imputada y ratificó la decisión adoptada en primera instancia. De esta manera, la mujer continuará siendo investigada por los delitos de captación y acogimiento con fines de explotación sexual, agravados por el presunto uso de violencia, amenazas e intimidación, el aprovechamiento de la situación de vulnerabilidad de la víctima y la explotación económica de la prostitución ajena.
Según la hipótesis sostenida por la investigación, Lila recibió a la denunciante cuando regresó desde Buenos Aires a Posadas, entre octubre de 2018 y agosto de 2019. Una vez instalada en una vivienda sobre la avenida Tomás Guido, la víctima aseguró que le retuvieron su documento de identidad, limitaron sus movimientos y fue obligada a mantener relaciones sexuales con distintos hombres, incluido el hijo de la denunciada.
Caso de explotación
De acuerdo con la denuncia radicada en diciembre del 2024 en la División Trata de Personas de la Policía de Misiones, los ingresos obtenidos mediante esa explotación eran destinados al sostenimiento de la vivienda, al pago de la defensa de la expareja de la denunciante, Benito Pereira (entonces detenido en una causa paralela por trata de personas) y a la construcción de otro inmueble.
Para confirmar el procesamiento, los camaristas remarcaron que el relato de la denunciante no fue analizado de manera aislada, sino que halló respaldo en distintas evidencias reunidas en esta etapa.
Entre ellas se destacan la declaración de la mujer en Cámara Gesell, informes psicológicos, registros de visitas al Escuadrón 50 de Gendarmería Nacional, análisis de comunicaciones telefónicas, constataciones realizadas en el domicilio señalado y testimonios de familiares, vecinos y otras personas vinculadas al caso.
Uno de los elementos considerados relevantes fueron los libros de guardia de Gendarmería, que acreditan que la víctima visitó en reiteradas oportunidades a Benito Pereira mientras permanecía detenido.
Según la mujer, esas visitas eran organizadas por Nilda D. y su hijo Cristian P. (quien actualmente se encuentra detenido en el penal de Loreto), para demostrar ante la Justicia que la relación de pareja continuaba y favorecer la excarcelación del hombre.
Habría registros de que, entre noviembre de 2018 y abril de 2019 la denunciante concurrió en numerosas oportunidades acompañada por la imputada o por el hijo de ésta, algo que, si bien no confirma si esas visitas fueron coaccionadas o no, reconstruye objetivamente el pasar de aquellos meses.
La mujer también sostuvo que permanecía bajo vigilancia permanente, que no podía salir sola ni comunicarse libremente con su familia y que la puerta de la vivienda permanecía cerrada con llave.
Sobre la explotación sexual, denunció que casi a diario entraban hombres a la casa para mantener relaciones sexuales. También declaró haber sufrido agresiones físicas cuando algún cliente manifestaba “disconformidad”.