Ecofragancia está pensada para la limpieza de pisos
Alumnos de la Epet 15 crearon un limpiador ecológico con aceite reciclado
Cada vez son más las escuelas que impulsan propuestas para que los estudiantes aprendan a emprender mientras buscan soluciones a problemáticas ambientales. En ese camino, alumnos de la Epet N° 15 de Puerto Piray desarrollaron Ecofragancia, una iniciativa que combina reciclaje, innovación y trabajo colaborativo para transformar residuos en un producto de uso cotidiano.
“El proyecto surge como respuesta a una problemática ambiental cada vez más frecuente: el desecho inadecuado del aceite de cocina usado. Cuando este residuo es arrojado por desagües o directamente al suelo, genera contaminación, afecta los recursos hídricos y dificulta los procesos de tratamiento de aguas residuales. Además, el uso de productos convencionales de limpieza suele implicar un mayor consumo de sustancias químicas y envases plásticos, contribuyendo al impacto ambiental”, explicó la profesora a cargo del proyecto, Gladis Mosqueda.
Se realizó en el laboratorio con aceite reciclado y cáscaras de naranja.
Con esa problemática como punto de partida, los estudiantes desarrollaron Ecofragancia, un limpiador de pisos elaborado a partir de aceite de cocina reciclado. Para obtenerlo, el residuo fue transformado en jabón mediante un proceso de saponificación y luego combinado con otros ingredientes hasta lograr un producto funcional, económico y más amigable con el ambiente. Además, aprovecharon cáscaras de naranja para extraer su esencia en el laboratorio e incorporarla como aromatizante natural.
De esta manera, el proyecto busca transformar residuos de uso cotidiano en recursos útiles para la elaboración de un producto de limpieza, promoviendo prácticas responsables de reutilización y cuidado del ambiente. Como complemento a esta propuesta, se utilizaron envases reciclados con tapones unidos a la botella mediante una pequeña tira de plástico, con el fin de evitar su pérdida y favorecer el reciclaje conjunto de todos los componentes del envase.
Según destacó Mosqueda, la iniciativa permitió reducir la cantidad de residuos que llegan al ambiente y demostrar que es posible dar un nuevo uso a materiales que habitualmente son desechados. Además, promovió valores vinculados con la sustentabilidad y el reciclaje, fomentó la participación de la comunidad en acciones ambientales y ofreció una alternativa accesible y de bajo costo para las familias. En ese sentido, sostuvo que Ecofragancia se consolidó como una propuesta innovadora que contribuye al cuidado del ambiente e incentiva el compromiso con un futuro más sostenible.
“El proyecto se relacionó con la propuesta Aprender a Emprender porque los alumnos debían crear un producto innovador y sustentable que contemplara los tres impactos: social, económico y ambiental. Participaron doce estudiantes de quinto año B, orientación Química, junto a dos docentes y con el acompañamiento de la directora Karina Giménez”, comentó Mosqueda.
Ecofragancia fue creada en los espacios curriculares de Práctica Profesionalizante y Gestión de las Organizaciones. Para su elaboración se utilizaron instrumentos del laboratorio de la escuela, mientras que todo el proceso fue guiado por la docente del área.
Entre los aspectos innovadores del proyecto se destacan el uso de aceite reciclado, botellas reutilizadas, cáscaras de naranja y tapones unidos al envase mediante una pequeña tira de plástico para evitar su pérdida y facilitar el reciclaje.
“El principal aprendizaje fue el saber hacer, porque los alumnos debieron llevar la teoría a la práctica con el acompañamiento de la Fundación Junior. Actualmente no estamos desarrollando otro proyecto y ahora tenemos previsto comercializar Ecofragancia, ya que es una de las etapas que solicita el programa. Lo recaudado permitirá cubrir los costos de producción y distribuir las ganancias entre los accionistas de la sociedad, integrada por alumnos de sexto año B de Electromecánica”, agregó la profesora.
Por último, destacó que la intención es que Ecofragancia permanezca como un proyecto de la escuela y continúe en otros cursos, además de presentarlo en ferias y llevarlo a otras instituciones. La propuesta busca que los estudiantes adquieran conocimientos a través del saber hacer.
“La comercialización del producto y el registro de las operaciones de la Sociedad Ecofragancia SA se realizarán durante agosto y septiembre. En noviembre tendremos la auditoría del programa Junior, instancia que permitirá a los alumnos obtener la certificación de Aprender a Emprender”.