2026-07-29

El trío compartió once años de música y poesía del Litoral

Jorge Suligoy y Frutos se despide en el Teatro Lírico

Este sábado a las 20 en la sala posadeña, Jorge Suligoy y sus hijos Iñaki e Imanol presentarán un concierto en el marco de su gira de cierre del proyecto artístico familiar. “Como la caña con ruda, creemos que la música también puede curar, sanar y llegar al alma”, expresó Suligoy padre.

Jorge Suligoy y Frutos se despide de los escenarios con una gira que irá hasta diciembre y que desde comienzos de este año ya lleva más de 30 fechas en Misiones, Corrientes, Santa Fe y Buenos Aires.

El trío conformado por Jorge Suligoy y sus hijos Iñaki e Imanol suma una trayectoria de once años con la música y la poesía del Litoral y por distintos compromisos de sus integrantes se decidió cerrar esta etapa celebrando con su público.

El grupo estuvo hace unas semanas en Eldorado y este sábado a las 20 se presentará en Posadas, en el Teatro Lírico del Parque del Conocimiento, con entrada libre.

Concierto con amigos

El concierto contará con Sergio Tarnoski en el acordeón, Cacho Bernal en percusión y el Ballet Folklórico del Parque del Conocimiento como invitados.

El repertorio cruzará por los paisajes del chamamé, guarania, chotis y otras expresiones de la música popular.

Los músicos interpretarán su propia obra y piezas del cancionero del Litoral.

Caminos, siembra, frutos

Jorge Suligoy nació en Santa Fe y llegó a Misiones de niño, dio sus primeros pasos en la música acompañando a su padre, José Manuel.

A fines de la década del 80 comenzó a trabajar junto a Chango Spasiuk, con quien grabó y se presentó en vivo en el país y el exterior.

En 1995 emprendió su carrera solista con el disco Cantorcito. Desde entonces desarrolló una extensa producción dedicada al folclore argentino, en especial  al chamamé, las guaranias y los ritmos regionales.

Compartió proyectos con Antonio Tarragó Ros, Julián Zini y Lucio Yanel, entre otros.

Su trabajo creativo junto a Iñaki e Imanol esta registrado en los discos Frutos (2016), y Frutos II (2018).

Esta formación familiar propone un diálogo entre tradición y nuevas generaciones, con punto de encuentro en las historias, los paisajes y las sonoridades del Litoral.

Jorge está radicado en Buenos Aires y también sus hijos que son de allí; y su vínculo con Misiones es permanente ya que tiene en este suelo a gran parte de la familia y los afectos. 

Caña con ruda y chamamé

En una charla con El Territorio, Suligoy contó sobre su labor de músico, un camino que comenzó en su niñez, acerca de este trayecto artístico de más de una década junto a sus hijos y, además, en su reflexión hubo una mirada a la actualidad del chamamé.      

“El concierto es este primero de agosto y como la caña con ruda, creemos que la música también puede curar, sanar y llegar al alma”, describió.  

Después de once años compartiendo ensayos, estudios de grabación, rutas y escenas con sus hijos, Suligoy comenzó la despedida de esta propuesta. La gira incluye más de medio centenar de conciertos y tendrá esta parada especial en Posadas donde se encontrará con amigos músicos en el escenario del Lírico y entre el público.

Si bien nació en Santa Fe, Suligoy se considera misionero. Su familia llegó a la provincia hace más de cinco décadas, primero a un paraje de Bernardo de Irigoyen y luego se trasladaron a Jardín América y a Posadas.

“Mi papá fue capataz de la empresa que hizo la ruta entre Eldorado y Bernardo Irigoyen, vivíamos en un campamento llamado Juanita, había muy pocas casas; unos años después, terminada esa ruta, nos trasladaron a Jardín América para que mi viejo fuera capataz de la empresa que hizo la ruta entre Jardín América y Aristóbulo, hace más de 55 años que nuestra familia está en Misiones ”, rememoró. 

Más tarde se radicó en Buenos Aires, donde vive desde 1987, y formó su familia. “Yo me formé en Misiones. Estudié en Posadas, incluso estudié unos años para sacerdote. Siempre digo que no soy un empachado de hostias, usé esa formación para ser más humano y para tener una sensibilidad que también me ayudó como artista, y como persona de fe” .

No perder la esencia

Suligoy se detuvo a pensar en el presente del chamamé. Así festejó que el género llegue a nuevos públicos, aunque advirtió sobre ciertas transformaciones, que a su entender, fragilizan la esencia de este patrimonio de la humanidad.

Para el músico, el chamamé y otras músicas del Litoral tienen su identidad en la poesía y en la manera de narrar la vida cotidiana.

“Nuestra música habla de los abuelos, nuestros mayores, la comunidad, de los hijos, de la herencia, de nuestras costumbres, nuestros paisajes. Esas cosas son importantes”, afirmó. Y agregó: “La poesía nuestra habla de una mujer tratada con respeto y tiene una profundidad que no deberíamos perder en estos tiempos, y veo que hay ejemplos que llevan a una superficialidad, digamos”.

“Los músicos, según mi entender, tenemos el compromiso de cuidar esta esencia del chamamé, que transmite la música de nuestros mayores y la palabra”.

Recordó así a los artistas que dedicaron su vida a defender esa identidad y a labrarla para el futuro. “Cuando se trata del patrimonio de la humanidad hay que ser respetuosos. No es una música pasatista, es una música comprometida con su tierra”, ponderó.

Reconocimiento a los maestros

Otro temas que motiva la atención especial del cantor es el reconocimiento a los referentes de la música de la provincia y de la región. 

En el concierto sabatino habrá homenaje a las composiciones de Ramón Ayala, Luis Ángel Monzón, y Gregorio Molina.

“No puedo creer todavía que en Posadas no haya una calle o una avenida que se llame Gregorio Molina. Fue el músico más importante que tuvimos en la provincia. Tocó con Tránsito Cocomarola, con Ernesto Montiel, con Blas Martínez Riera y fue autor de algunas de las obras más emblemáticas del género y que siguen sonando”.

También mencionó en esta lista de imprescindibles a Félix Chávez, quien fue homenajeado recientemente en nuestra provincia. “Propuse que después del arco de ingreso a Misiones, hubiera gigantografías que dijeran Bienvenidos a la tierra de Félix Chávez o Bienvenidos a la tierra de Gregorio Molina. No cuesta nada hacerlo y ayuda a construir memoria, nos recuerda de dónde venimos”.

Una despedida, no un adiós

La decisión de cerrar el proyecto familiar responde a los caminos profesionales de sus hijos músicos.

Iñaki integra la Sinfónica de la Prefectura Naval Argentina y también es cantante de la banda de esa fuerza, mientras que el menor, Imanol, trabaja en Sony Music. “Los dos tienen demasiados compromisos y el padre tiene que trabajar también”, sostuvo entre risas. Igualmente, cuando coincidan volverán a compartir música.

Mientras anda la gira despedida, prepara dos nuevos proyectos para el año próximo, continuar con su carrera solista, tiene 22 álbumes editados y, desarrollar un espectáculo íntegramente dedicado a Ramón Ayala. “Voy a hacer un homenaje a Ramón con canciones, poemas y anécdotas”, adelantó.

El músico, embajador del arte de Misiones en la capital del país, enfatizó en la importancia de la autenticidad en la era del mainstream. “A veces, cuando se llega a la capital, si no tenés fuerte tu identidad podés perderte. Yo no perdí ni mi tonada misionera. Creo que no hay que perder la identidad, no hay que perder lo que uno es. Lo demás es todo prestado, pero la identidad nuestra es propia”, afirmó. “Si querés ser diferente a los demás, tenés que ser vos mismo. Eso no se puede imitar”.

Para agendar

Concierto en el Lírico
Jorge Suligoy y Frutos, trío conformado por Jorge y sus hijos Iñaki e Imanol  presentarán su concierto despedida, el sábado 1 de agosto a las 20 en el Teatro Lírico, del Parque del Conocimiento de Posadas. Participarán Sergio Tarnoski, Cacho Bernal y el Ballet Folklórico del Parque del Conocimiento. Entrada libre.

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