2026-07-29

En el segundo día del juicio por el homicidio de Luis Duarte Vázquez ocurrido en 2021

Ex padrastro del Negro Silvero lo complicó en el crimen de un albañil

Un vecino del barrio Niño Perdido de Candelaria y dueño del inmueble donde ocurrió el asesinato, identificó al responsable. Declararon más testigos en el TP-1 capitalino.

“Siempre haciendo disturbios y armado”. Así habían descrito vecinos del barrio Niño Perdido de Candelaria a Roberto “Negro” Silvero, quien actualmente es juzgado por el homicidio a puñaladas de un albañil, Luis Fernando Duarte Vázquez, ocurrido un mediodía de noviembre del 2021 en ese asentamiento.

Con la mirada atenta a esas declaraciones, el imputado estuvo presente frente a cuatro de los cinco testigos que comparecieron ayer, en la segunda jornada del debate oral y público que se desarrolla en el Tribunal Penal Uno de Posadas.

El primero en declarar fue Gustavo Schiaffino, quien prestaba servicios en la comisaría de Candelaria al momento del hecho. El uniformado recordó que la intervención policial comenzó tras un aviso recibido desde Prefectura y el Comando Radioeléctrico.

“Un ciudadano se presentó en la base de Prefectura avisando que una persona se encontraba herida y aparentemente sin signos vitales cerca de su domicilio”, relató.

El efectivo precisó ante el fiscal Vladimir Glinka que, al llegar, encontraron el cuerpo de Duarte Vázquez a unos 20 metros de la vivienda del vecino que dio aviso, identificado como Oscar Esteche.

Según recordó, el único testigo que permanecía en el lugar era Esteche, quien “manifestaba que el señor Silvero era con quien tuvieron la gresca”, aunque no dio detalles sobre la dinámica ni circunstancias de esa pelea.

Durante su declaración, además, reconoció un informe socioambiental confeccionado sobre Silvero, en el que vecinos lo describían como una persona que “siempre hacía disturbios y portaba armas blancas”.

Consultado por el defensor Miguel Angel Varela, Schiaffino aclaró que las personas presentes fueron entrevistadas en inmediaciones del domicilio y no trasladadas a la comisaría para prestar declaración testimonial. También señaló que esos testigos “no se manifestaron” sobre el asesinato en cuestión, sino sobre conductas que caracterizaron eran frecuentes en el imputado.

“Vi cuando le hincó”

Uno de los momentos más relevantes de la jornada llegó con la declaración de Oscar Esteche, dueño de la propiedad donde ocurrió el crimen y que, al momento del hecho, era pareja de la madre de Silvero.

Frente al fiscal Glinka reconstruyó la secuencia que afirmó haber presenciado aquella mañana. “Me levanté temprano y vino el chabón, el asesino, preguntando si (Vázquez) estaba y le dije que no. Ahí se fue a la casa de su señora y cuando volvió, el ‘finado’ estaba en mi casa. El asesino lo llamó, cuando llegó conversaron y le hincó; vi cuando le hincó en mi portón”, declaró.

Según su relato, tras el ataque corrió hasta la base de Prefectura para pedir auxilio. “Fui hasta Prefectura a pedir ayuda porque estaban matando a alguien en mi casa. Volvimos ya con la patrulla de la Comisaría y el finado estaba muerto”, expresó.

Consultado sobre la mecánica del episodio, sostuvo que “fue una discusión entre ellos y aseguró desconocer el motivo del enfrentamiento. “No sé por qué pelearon, yo no sabía lo que estaba pasando. Yo no me podía meter, no sabía qué asunto tenían, no pude hacer nada”, marcó al responder por qué no interfirió en la pelea.

Ante las preguntas del defensor Varela sobre la dinámica de la gresca, respondió que se habría desatado “según dicen por un ajuste de cuentas, pero el asesino sabrá por qué”. También afirmó que el arma utilizada “era una daga que sacó debajo de su remera, en la cintura. Cuando sacó y lo hincó, ahí vi el arma”.

Antes de la declaración de Esteche compareció Celeste Soto, expareja del imputado y con quien tuvo un hijo. La joven confirmó ante el fiscal que no se encontraba presente al momento del ataque.

Sin embargo, su testimonio no pudo desarrollarse debido al profundo estado de angustia que evidenció durante la audiencia.

En ese contexto, el fiscal Vladimir Glinka expresó preocupación ante la posibilidad de que la testigo haya sido objeto de coacciones. Sucede que, al ser citada, la joven pidió que ni Negro Silvero ni su defensor estén presentes en la sala: por cuestiones propias del derecho procesal, el imputado se mantuvo fuera de la sala de debate y Varela permaneció.

Zona de disturbios

Cuando fue el turno del subcomisario Miguel Ángel Da Silva, quien en 2021 era jefe de la comisaría local y encabezó el procedimiento inicial, repasó cómo encontraron el cuerpo de Duarte Vázquez en el patio de una vivienda precaria y recordó que las lesiones pudieron advertirse con claridad recién durante la intervención del médico policial.

Da Silva también reconoció que las primeras horas de la investigación ofrecieron escasos elementos para esclarecer el caso. “Información relevante no tuvimos en el lugar. Recién con el trabajo de la Dirección Homicidios se consiguió más información”, declaró.

En particular, el exjefe agregó que el sector donde ocurrió el crimen era conocido por las constantes intervenciones de la fuerza. “Era una zona que siempre tenía requerimientos, por ruidos molestos y riñas”, afirmó.

Quien declaró mediante videoconferencia fue Sandro Arguello, conocido del imputado y testigo ofrecido por la defensa.

Durante su exposición hizo referencia al careo que mantuvo durante la instrucción con el vecino de la víctima, Oscar Esteche, y calificó de “delirantes” las acusaciones recibidas en ese entonces.

“Cuando tuve el careo con el señor Esteche, me dijo que mi hermano había venido a buscar una pistola acá. No recuerdo cosas puntuales, pero eran cosas delirantes. Dijo que nosotros lo mandamos a matar”, discutió.

Arguello también negó haber amenazado o violentado a Duarte Vázquez y cuestionó la forma en que fue incorporado al proceso judicial. “Nunca me explicaron el hecho, sólo me dijeron que era un testigo, no me explicaron nada del careo”, afirmó.

Deuda y homicidio

De acuerdo con la investigación, todo ocurrió poco después de las 13 de aquel domingo 21 de noviembre de 2021. Duarte Vázquez fue hallado con múltiples heridas punzocortantes, por lo menos cuatro. Fue atacado principalmente por la espalda, lesiones que le provocaron la muerte.

Las pesquisas, en un primer momento, derivaron en la detención de un vecino de 41 años. Sin embargo, el avance de la investigación permitió descartar su participación y establecer que el presunto autor del crimen era “Negro” Silvero, quien entonces tenía 18 años.

A partir de esa identificación, efectivos de la Dirección Homicidios bajo directivas del juez de Instrucción Seis, Ricardo Balor, desplegaron amplios rastrillajes en la zona hasta localizar al sospechoso oculto entre malezas, en inmediaciones del lugar donde había ocurrido el ataque. Allí fue detenido y quedó a disposición de la Justicia.

Según la hipótesis que sostuvo la fiscalía durante la instrucción, el enfrentamiento entre ambos trabajadores de la construcción se desencadenó por una deuda de 500 pesos. Entonces, Silvero habría atacado a Duarte Vázquez con un arma blanca, provocándole heridas mortales antes de darse a la fuga.

Durante las audiencias de este debate está previsto que declaren al menos quince testigos. De no mediar contratiempos y cumplimentarse las pruebas, el fiscal Glinka y el defensor Varela presentarían sus alegatos entre mañana y el viernes de esta semana.

Lo último será conocer la sentencia que dicten los jueces Viviana Cukla, Gustavo Bernie y Carla Freitag.

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