El salario mínimo perdió más del 40% de su poder de compra desde 2023 y ya no alcanza para cubrir la canasta básica
El Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) acumuló una pérdida superior al 40% de su poder adquisitivo desde la asunción del gobierno de Javier Milei, de acuerdo con el último informe elaborado por el Centro de Investigación y Formación de la República Argentina (CIFRA).
El estudio sostiene que el mayor deterioro se produjo durante los primeros meses de gestión, tras la fuerte devaluación inicial, cuando el salario mínimo perdió alrededor del 30% de su capacidad de compra. Desde entonces, esa caída no logró recuperarse y, por el contrario, continuó registrando retrocesos mensuales.
Según el reporte, la falta de acuerdos en el Consejo del Salario derivó en que los incrementos fueran definidos por la Secretaría de Trabajo, con ajustes que, de acuerdo con CIFRA, quedaron más cerca de las propuestas empresariales y no compensaron la inflación.
El informe también advierte que el salario mínimo perdió un 60% de su poder adquisitivo en comparación con 2015 y actualmente se ubica un 20% por debajo de los niveles registrados durante la década de 1990.
La pérdida de valor se refleja con claridad en la compra de alimentos básicos. Mientras que en junio de 2016 una hora de trabajo con salario mínimo alcanzaba para comprar un kilo de pan, en la actualidad se necesitan dos horas y media para adquirir el mismo producto. En el caso de la carne picada, el tiempo de trabajo pasó de dos horas a casi seis horas para comprar un kilo.
La situación también impacta sobre los indicadores de pobreza. El estudio señala que el salario mínimo correspondiente a junio apenas cubrió poco más de la mitad de la canasta básica alimentaria que determina la línea de indigencia para una familia tipo, mientras que fueron necesarios más de cuatro salarios mínimos para alcanzar la línea de pobreza.
El deterioro también se observa en el acceso a los servicios. De acuerdo con CIFRA, en 2016 un trabajador que percibía el salario mínimo necesitaba apenas 15 minutos de trabajo para pagar un viaje de ida y vuelta en subte. Actualmente, para afrontar ese mismo gasto debe trabajar una hora y 41 minutos.
Finalmente, el informe concluye que el salario mínimo dejó de cumplir su función histórica como piso salarial y referencia del mercado laboral. En junio de 2016 representaba el 37,2% del salario promedio registrado del sector privado, mientras que hoy equivale apenas al 16,6% de esa remuneración.