2026-07-15

Tras la muerte del soldado Barrientos en la Costanera de Posadas

Piden un plan para erradicar las maniobras peligrosas de motos

La comisión vecinal de la Chacra 153 de Villa Cabello emitió un comunicado en el que lamentó el hecho. Ya denunciaron actos imprudentes y ruidos molestos meses atrás

La muerte de Rodrigo Barrientos, el soldado voluntario de 26 años que perdió la vida al ser embestido por una motocicleta en la Costanera de Posadas, reavivó el reclamo que desde hace meses vienen realizando, entre otros, vecinos de Villa Cabello por las maniobras peligrosas que, aseguran, se repiten con frecuencia en distintas zonas.

En ese contexto, la comisión vecinal de la Chacra 153 difundió un comunicado en el que expresó sus condolencias a la familia de Barrientos, pero también sostuvo que la tragedia “podría haberse evitado” si se hubieran reforzado las medidas preventivas.

Asimismo afirmaron que hace tiempo advirtieron a las autoridades municipales sobre la presencia de motociclistas que realizaban picadas, ‘wheelie’, aceleraciones y otras maniobras de riesgo en la Costanera Oeste, además de denunciar ruidos molestos y la falta de controles sostenidos.

En el documento, firmado por el presidente de la comisión, Néstor Alfonso, los vecinos señalaron que mantuvieron reuniones con funcionarios y elevaron distintos reclamos, aunque sostuvieron que las respuestas se limitaron a anuncios de operativos que, según manifestaron, “nunca llegaron con la intensidad ni la continuidad que la situación exigía”.

También reclamaron la implementación de controles permanentes, un plan integral para erradicar las maniobras peligrosas y que las autoridades informen qué medidas adoptarán para evitar nuevos episodios.

Un conflicto que venía de meses

El planteo de la comisión vecinal no es nuevo. A mediados de junio, El Territorio había reflejado la preocupación de los residentes por la continuidad de las concentraciones de motociclistas en la Costanera Oeste, incluso después de operativos policiales y reuniones con organismos públicos. En ese momento, los vecinos advertían que los grupos utilizaban redes sociales para modificar los puntos de encuentro cuando detectaban controles y reclamaban el secuestro de vehículos que circulaban sin la documentación correspondiente o con escapes modificados.

En aquella oportunidad, Alfonso había señalado que los encuentros llegaban a congregar entre 60 y 70 motocicletas durante los fines de semana y sostenía que muchos conductores circulaban sin casco, sin licencia o sin documentación.

Además, proponía combinar los controles con la búsqueda de un espacio habilitado para quienes practican stunt, con el objetivo de reducir los conflictos en la vía pública.

Semanas antes también se había registrado un enfrentamiento entre vecinos y motociclistas en la Costanera Oeste que terminó con un adolescente lesionado y varias personas demoradas. Según la reconstrucción publicada entonces, la discusión se originó por los ruidos molestos y las maniobras peligrosas que denunciaban los residentes, aunque la situación escaló hasta derivar en agresiones físicas.

Un antes y un después

El fallecimiento de Barrientos volvió a colocar el foco sobre esa problemática. De acuerdo con la información difundida hasta el momento, el joven fue embestido por una motocicleta que presuntamente realizaba maniobras peligrosas sobre la avenida Costanera.

La Policía avanzó con la identificación y posterior detención del conductor sospechado de haber participado en el hecho, mientras la causa permanece bajo investigación judicial para determinar cómo ocurrió el siniestro y establecer las eventuales responsabilidades.

Mientras tanto, desde la comisión vecinal insistieron en que el objetivo de su comunicado no es utilizar políticamente lo sucedido, sino que la muerte de Barrientos marque “un antes y un después” en materia de prevención vial.

“Cuando los vecinos advierten, el Estado debe escuchar. Cuando el Estado no escucha, las consecuencias pueden ser irreparables”, concluye el documento.

Imputado

Gabriel D. N., de 18 años, compareció ayer ante el Juzgado de Instrucción Siete, dio su versión de los hechos y fue imputado por homicidio culposo en la causa que investiga la muerte de Rodrigo Adán Barrientos, de 26 años, soldado del Ejército Argentino atropellado por una motocicleta en Posadas. El hecho ocurrió alrededor de las 5.30, sobre la Costanera, en sentido oeste-este. De acuerdo con la Policía de Misiones, se logró identificar al presunto involucrado mediante el análisis de cámaras de seguridad, tareas investigativas y ciberpatrullaje.

Según los primeros testimonios y otros elementos incorporados a la causa, el motociclista presuntamente realizaba maniobras peligrosas, conocidas como ‘wheelie’, al momento del impacto. Tras la colisión, habría sido interceptado por un grupo de personas, por lo que abandonó la motocicleta en las inmediaciones y escapó a pie.
Con esos elementos, los investigadores ubicaron cerca de las 16 el domicilio de Juan Gabriel D. N. en el barrio Madariaga, de Posadas, donde fue detenido.

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