La Roja mostró una deslucida imagen
España se impuso sobre la hora
En un parejísimo duelo disputado en Los Ángeles, España batió ayer 2-1 a Bélgica y se transformó en el segundo semifinalista del Mundial 2026. Su próximo rival camino a la definición de la máxima cita futbolística será nada menos que Francia.
En la primera llave entre europeos de estos cuartos de final, de arranque todo marchaba con cierta cautela entre dos adversarios con sistema táctico en espejo.
Kevin De Bruyne, en su vuelta a la titularidad y a la capitanía, buscaba ser el conductor de Bélgica, con un movedizo Doku que alternaba las puntas y la presencia siempre inquietante de su goleador Charles de Ketelaere.
Enfrente, España tenía en Rodri al patrón del mediocampo y aceitaba la magnífica sociedad que conforman Porro y Lamine Yamal, su jovencísima estrella. Pero a ambos equipos les costaba profundizar.
Luego del tan polémico cooling break, el conjunto de Luis de la Fuente tuvo la apertura del marcador. Yamal combinó por la franja derecha con Porro, éste abrió al área para Dani Olmo, cuyo disparo no pudo ser contenido por Courtois y, en el rebote, Fabián Ruiz no perdonó.
Todo parecía de los ibéricos. Hasta que Bélgica construyó con entereza una jugada con eje en Trossard-De Bruyne-Castagne, este último la concluyó con un centro a la cabeza de Charles de Ketelaere, quien le ganó a Cubarsí para romper el invicto de 649 minutos que Unai Simón llevaba en esta Copa del Mundo, sobre los 41’.
Todo fue de paridad absoluta en el segundo tiempo hasta que llegaron los cambios y España llegó al triunfo a los 43’ en los pies de Mikel Merino, quien aprovechó un rebote que dio el ingresado Lammens para el 2-1 final.