2026-07-08

"Cambió su remera mientras buscaba a Loan", la pista que complica al principal acusado en el juicio

En la novena audiencia, testigos y familiares aportaron versiones cruzadas sobre la ropa que habría usado Antonio Benítez el día de la desaparición del niño.

El juicio oral por la desaparición de Loan Danilo Peña continuó este miércoles con su novena audiencia en los tribunales de Corrientes, y dejó al descubierto uno de los puntos más controvertidos del debate hasta el momento: el presunto cambio de remera de Antonio Benítez, uno de los principales acusados, durante la tarde del 13 de junio de 2024, el mismo día en que el niño desapareció en la localidad de 9 de Julio.

De las declaraciones de Alfonso Benítez, padre del imputado, y de las tías del niño, Gabina Valeria Noguera y Lidia Isabel Noguera, se desprendió un dato que la fiscalía considera central para sostener la acusación: según la hipótesis del Ministerio Público, Benítez habría modificado su vestimenta en más de una oportunidad esa tarde, en momentos en que se desarrolló la búsqueda del niño. Sin embargo, el propio tratamiento de la prueba durante la audiencia terminó exponiendo serias inconsistencias en la identificación de la prenda que efectivamente habría usado el acusado.

Los testimonios que reconstruyen la secuencia de las remeras.

Uno de los relatos más valorados por la fiscalía fue el de Lidia Noguera, quien ya durante la etapa de instrucción había declarado que le llamó la atención ver a Antonio Benítez sin remera mientras participaba de la búsqueda del niño. Ese detalle se suma a otros testimonios que, combinados, describen una secuencia llamativa: el acusado habría sido visto primero con una remera oscura, luego en lomo, es decir sin remera, y finalmente con otra prenda limpia.

Esa secuencia es la que la fiscalía intenta consolidar como parte de su hipótesis acusatoria, entendiendo que un cambio de ropa en medio de una búsqueda de esas características podría estar vinculado a un intento de ocultar evidencia. Pero la solidez de ese argumento quedó puesta en duda apenas se avanzó con la exhibición de las pruebas materiales.

La confusión con la remera exhibida en el debate

Durante su declaración, Alfonso Benítez, padre del acusado, aseguró que su hijo llevaba puesta "una remera color azul medio negruzco" aquella tarde. Fue en ese momento cuando, desde el tribunal, le exhibieron una remera que había sido secuestrada en el marco de la investigación, con el objetivo de que la reconociera.

La situación derivó en un episodio tenso dentro de la sala: el propio Antonio Benítez interrumpió la declaración de su padre para anunciarle a su abogado defensor que la prenda que se estaba mostrando no era la que efectivamente le habían secuestrado, ya que la remera exhibida tenía un dibujo estampado que, según el acusado, no coincidía con la original. El abogado defensor aprovechó ese planteo para cuestionar la forma en que esa prueba había sido incorporada al expediente, y habló directamente de una "desprolijidad de la instrucción" en el manejo de los elementos vinculados al caso.

Prendas que nunca apareció

Ese entredicho puso en evidencia una de las falencias más llamativas de la investigación original: parte de las prendas que, según distintos testigos, habría utilizado Benítez el día de la desaparición de Loan nunca fueron encontradas ni incorporadas de manera formal a la causa. Esa ausencia de elementos materiales concretos es uno de los puntos que la defensa viene señalando como una debilidad estructural de la acusación.

El otro cruce, la ropa que buscó Gabina Noguera

La confusión en torno a las prendas no se limitó a la remera de Benítez. También surgió un episodio similar en la declaración de Gabina Noguera, tía de Loan y policía de la provincia de Corrientes, quien en un primer momento afirmó ante el tribunal que nunca le habían pedido que buscara ropa para Benítez. Sin embargo, después de la lectura de una declaración previa que había realizado durante la instrucción, el testigo terminó grabando una orden vinculada específicamente a la búsqueda de determinadas prendas.

Noguera aclaró finalmente que la ropa que ella había ido a buscar no correspondía a Benítez, sino al propio Loan, y que estaba destinada a un fin puntual: se trataba de una prenda que debía entregarse a los perros de rastreo que participaban del operativo de búsqueda del niño. Según relató, la prenda se la entregó Alejandra Maldonado, quien la sacó de un cesto de ropa sucia en la casa de Loan y la colocó dentro de una bolsa. Noguera reconoció, además, una omisión propia en el procedimiento: no registró formalmente esa prenda ni se utilizaron guantes al momento de entregársela. "No hubo secuestro de ropa, solo me dijeron que le pida un jogging a la familia porque estaba perdida", explicó ante el tribunal, y agregó autocríticamente: "Debí haber labrado un acta de secuestro".

Sobre el destino final de esa bolsa, el testigo tampoco pudo aportar precisiones. Contó que se la entregó al comisario Walter Maciel, aunque no supo indicar qué se hizo con ella después. "Esa bolsa se la di a Maciel pero no sé dónde terminó, era para los canes de Paso de los Libres", sostuvo, dejando expuesta una falta de trazabilidad que se sumó a otros cuestionamientos sobre la preservación de elementos durante las primeras horas de la búsqueda.

La foto del almuerzo, otra vez en el centro de la escena.

Como ya había ocurrido en audiencias anteriores, el tribunal volvió a exhibir la conocida fotografía del almuerzo realizada en la casa de la abuela de Loan, Catalina, poco antes de que el niño desapareciera. Esa imagen, que reúne a varios de los presentes aquel mediodía, sigue siendo una pieza clave para reconstruir quiénes estuvieron en el lugar y en qué circunstancias.

Al observar esas fotografías, Gabina Noguera identificó a Antonio Benítez junto a Daniel "Fierrito" Ramírez, otro de los imputados en la causa. Sin embargo, cuando se le consultó si la remera que Benítez llevaba puesta en esas imágenes del almuerzo era la misma prenda que utilizaba al día siguiente en la comisaría, el testigo dijo no poder recordarlo con precisión, lo que dejó nuevamente en el aire uno de los puntos que la fiscalía necesita reforzar para sostener su hipótesis.

Otros datos que surgieron en la novena audiencia

Durante su paso por el estrado, Gabina Noguera también aportó otros elementos sobre el operativo inicial de búsqueda. Relató que el mismo 13 de junio de 2024, estando de franco, recibió los primeros contactos vinculados a la desaparición a través de mensajes del comisario Maciel, quien le consultó si tenía familiares en la zona de El Algarrobal y, luego, por María Noguera y José Peña, padres del niño.

El testigo aseguró que se enteró de lo sucedido por un mensaje de su cuñada, y que la orden formal para sumarse al operativo llegó después, a través de un grupo policial en el que Maciel solicitó que se presentaran todos los efectivos disponibles.

También mencionó que esa jornada se enteró, a través de estados de WhatsApp de vecinos, de una falsa alarma sobre la aparición de Loan y de un botón, lo que evidenció cómo circulaba información sensible de manera informal mientras avanzaba la búsqueda oficial. Además, hizo referencia a los vehículos del matrimonio integrado por María Victoria Caillava y Carlos Pérez, que según su testimonio permanecían estacionados detrás de la comisaría el lunes 17 de junio sin recintos de seguridad, aunque no pudo precisar si existían registros formales de ese ingreso. Sobre la pericia odorífica realizada durante la investigación, indicó que ella se encontraba cumpliendo tareas de custodia en el exterior cuando se hizo el procedimiento, y que los testigos que participaron le confirmaron después que había dado un resultado positivo.

Lo que viene en el juicio

Con este cúmulo de testimonios contradictorios sobre las prendas de vestir, el juicio deberá avanzar ahora en la tarea de ordenar qué valor probatorio real tuvieron esos procedimientos iniciales, marcados por omisiones en el registro de elementos y por errores en la identificación de las remeras que forman parte central de la hipótesis acusatoria.

La defensa de Antonio Benítez ya adelantó que buscará capitalizar cada una de esas inconsistencias para debilitar el peso de la prueba en su contra, mientras la fiscalía intentará sostener, con el resto del cúmulo probatorio, la secuencia de cambios de ropa que atribuye al acusado.

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