Aumento del boleto de transporte público: empresas piden una tarifa técnica de $5.646
Esta mañana se realizó la audiencia pública convocada para analizar una posible actualización de la tarifa del transporte urbano de pasajeros en Posadas. Durante el encuentro que se realizó en el SUM del Jardín Botánico, empresarios, funcionarios y usuarios expusieron sus posturas sobre el funcionamiento y el financiamiento del sistema.
Mientras Euta solicitó que la tarifa técnica se establezca en $5.646 o que se incrementen los subsidios para afrontar el aumento de los costos operativos, desde distintos sectores plantearon que cualquier ajuste debe estar acompañado por mejoras en la prestación. Entre los principales reclamos se mencionaron la baja frecuencia de los colectivos, la accesibilidad para personas con discapacidad, el estado de las unidades y la migración de usuarios hacia aplicaciones de viajes ante las deficiencias del servicio.
En ese marco, el representante de Empresarios Unidos del Transporte (Euta), Facundo Zárate, expuso que la tarifa vigente quedó desactualizada frente al incremento sostenido de los costos operativos. La inflación acumulada, las subas salariales, el aumento del precio de los combustibles, lubricantes y repuestos, además de la variación del dólar que impacta en la compra de unidades y componentes, generan un desfasaje entre la estructura de costos y el cuadro tarifario actual. También sostuvo que la legislación vigente prevé una revisión periódica de la tarifa para garantizar la continuidad del servicio.
“Hoy las empresas deben afrontar un costo de $7.500 por kilómetro recorrido. Con el flujo promedio de pasajeros del sistema, eso determina que la tarifa técnica, sin subsidios, ascienda a $5.646. Esa es la situación económica y contractual que venimos a exponer en esta audiencia”, sostuvo.
A su vez, consideró que corresponde al Estado provincial y municipal definir cómo se cubrirá esa diferencia, ya sea mediante una actualización del boleto, un incremento de los subsidios o una combinación de ambas alternativas. De esa manera, las empresas podrán afrontar los costos de operación, mantener la prestación del servicio y cumplir con las obligaciones previstas en los contratos de concesión.
“El poder concedente deberá evaluar quiénes y en qué medida afrontarán el costo de la tarifa técnica del servicio, ya sea a través de subsidios o de la actualización del cuadro tarifario. Euta solicita que, con urgencia, se decida readecuar la tarifa actual o incrementar los subsidios para atender el aumento de los costos y asegurar la continuidad del servicio”, remarcó.
Por su parte, el defensor del Pueblo, Juan Matías Paonessa, presentó estadísticas elaboradas por el organismo a partir de encuestas digitales y de los reclamos de los usuarios. La principal queja está vinculada con la reducción de las frecuencias, seguida por el estado de las unidades, las condiciones de viaje, el mantenimiento de los refugios y paradas, además de la accesibilidad. También consideró que cualquier discusión sobre el boleto debe contemplar la relación entre el precio y la calidad del servicio.
“La baja de usuarios no se da por capricho. La gente deja de usar el colectivo por necesidad, ante la falta de percepción de calidad del servicio en relación con el precio que paga. Muchas personas recurren a aplicaciones de viajes por la baja frecuencia, por ahorrar tiempo o por la conveniencia del precio entre el uso de una aplicación entre una o más personas para desplazarse en cortas o largas distancias. No podemos taparnos los ojos y decir que esas alternativas no existen como medio alternativo de transporte”.
Movilidad Urbana y pasajeros
De igual manera, el secretario de Movilidad Urbana, Lucas Jardín, agregó que la disminución de pasajeros obliga a analizar con mayor rigurosidad la estructura de costos para garantizar la continuidad del servicio. También destacó que el municipio monitorea en tiempo real el funcionamiento de más de 300 unidades, lo que permite controlar recorridos, frecuencias y desvíos, además de planificar mejoras a partir de datos técnicos.
“Las decisiones sobre el transporte público no se toman por intuición ni por presión. Se toman sobre la base de estudios y análisis técnicos para satisfacer la demanda social, sin olvidarnos del equilibrio económico y financiero del sistema”.
Respecto del costo del servicio, puntualizó que el estudio técnico actualizado a junio fijó la tarifa técnica en $4.458 por pasajero transportado. Además, recalcó que el usuario abona solo una parte de ese monto, mientras que la provincia y el municipio cubren cerca del 70% del costo de cada viaje tras la eliminación de los subsidios nacionales al transporte del interior.
“De cada diez pesos que cuesta mover el sistema, el usuario paga tres y el Estado misionero aporta los siete restantes. La actualización que hoy se analiza no persigue otro objetivo que garantizar la continuidad y la calidad del servicio, sostener las frecuencias, conservar los recorridos y asegurar que el transporte siga llegando a todos los barrios, incluso donde la prestación no resulta económicamente rentable, pero sí socialmente indispensable”.
Es así que después de las exposiciones de los organismos y de las empresas, los usuarios también manifestaron sus reclamos durante la audiencia. Gabriel Giersztunowicz cuestionó la intervención del secretario de Movilidad Urbana al considerar que no respondió a los planteos de los vecinos y defendió un servicio que, a su criterio, presenta serias deficiencias. Además, puso el foco en las dificultades que enfrentan las personas mayores y con discapacidad para utilizar el transporte, debido al funcionamiento de las rampas y a la falta de accesibilidad en las unidades.
“En otras ciudades las unidades brindan un mejor servicio porque tienen otras características técnicas. Acá, si hubiese un ente de contralor, verían cómo los choferes planchan las paradas cuando hay una persona mayor o una persona con discapacidad, porque no tienen cómo subirlas. Las rampas no están todas en funcionamiento y eso deja mucho que decir”.
En consonancia, rechazó que la disminución de pasajeros se atribuya al crecimiento de las aplicaciones de viajes. Para el usuario, quienes dejan de utilizar el colectivo lo hacen por las falencias del servicio y no por una preferencia hacia otras alternativas de movilidad.
Tras la audiencia, el usuario Jaz Luciano Kinder habló sobre el carácter no vinculante de la convocatoria y sostuvo que cada vez participan menos vecinos porque consideran que sus aportes no son tenidos en cuenta. También hizo referencia al horario y al lugar elegidos para su realización, al entender que dificultan la participación de los trabajadores que utilizan diariamente el transporte público. En cuanto a la accesibilidad, expresó que las unidades adaptadas están concentradas en el centro de Posadas y no llegan a los barrios, por lo que las personas con discapacidad no cuentan con las mismas condiciones para utilizar el servicio.
Otra de las exposiciones fue la de Virginia Villanueva, quien rechazó una eventual actualización del boleto al considerar que el valor actual del pasaje ya representa una parte importante de los ingresos de los trabajadores. A ello sumó el aporte económico que realizan la provincia y el municipio para sostener el sistema y propuso que el transporte pase a ser administrado por el Estado, con participación de los vecinos en su control.
“El costo de la tarifa es muy alto, significa el 20% del salario promedio de un trabajador o una trabajadora de Misiones. Por lo tanto, rechazo absolutamente el aumento. Teniendo en cuenta todos los aportes que hace el municipio y la provincia hacia la empresa, planteamos directamente la posibilidad de que el transporte sea público, es decir, que sea administrado por la provincia y por el municipio, y que tengamos control los vecinos sobre eso”, remarcó.