España le puso fin a la carrera de Cristiano Ronaldo con la selección de Portugal
Todo empezó en un amistoso ante Kazajistán, cuando el entrenador Luiz Felipe Scolari sacó al joven extremo del banquillo en el descanso para sustituir a Luís Figo. Ronaldo tenía 18 años y llevaba apenas unos días en el Manchester United, donde había debutado ese mismo mes. Su impacto fue inmediato: el propio Scolari declaró tras el partido que era “un candidato firme” para la Eurocopa de 2004, que se celebraría en suelo portugués.
Y así fue. En aquella Eurocopa, Ronaldo marcó su primer gol internacional -en la derrota ante Grecia en la fase de grupos- y llegó a la final, donde los helenos volvieron a ganar. A pesar de ello, fue incluido en el once ideal del torneo. Tenía 19 años.
Dos años después llegó el Mundial de Alemania 2006, donde Portugal alcanzó las semifinales por primera vez desde 1966, cuando la generación de Eusébio había logrado el tercer puesto. Ronaldo, con 21 años y 132 días, se convirtió en el goleador más joven de Portugal en un Mundial al marcar de penal ante Irán. El equipo cayó ante Francia en semifinales y perdió el partido por el tercer puesto ante Alemania (1-3), pero aquel torneo confirmó que Portugal había encontrado a su gran referencia para las décadas siguientes.
A partir de 2008, Ronaldo asumió el brazalete de capitán, una responsabilidad que ya no abandonaría. Con ese liderazgo sobre el campo llegaron también los registros históricos. En marzo de 2014, con dos goles ante Camerún en un amistoso, superó los 47 tantos de Pauleta y se convirtió en el máximo goleador de todos los tiempos de la selección portuguesa. Tenía 29 años y aún le quedaba más de una década de fútbol internacional.
El momento más alto de su carrera con Portugal llegó el 10 de julio de 2016, en el Stade de France de Saint-Denis. La final de la Eurocopa de Francia ante el equipo anfitrión duró para Ronaldo apenas 25 minutos: una entrada de Dimitri Payet le lesionó la rodilla izquierda y tuvo que abandonar el campo en camilla, con lágrimas en los ojos.
Desde la banda, con la rodilla vendada, dirigió a sus compañeros con gestos y palabras durante los 95 minutos restantes. En el minuto 109 de la prórroga, el sustituto Eder marcó el único gol del partido con un disparo desde 25 metros. “Cristiano me dijo que marcaría el gol de la victoria”, declaró el propio Eder tras el pitido final. Portugal ganó su primer título en una gran competición y Ronaldo levantó el trofeo como capitán, con la rodilla vendada.
Tres años después, en 2019, llegó otro título. Portugal organizó la fase final de la primera edición de la Liga de Naciones y Ronaldo fue el gran artífice: anotó un hat-trick ante Suiza en semifinales y Portugal derrotó a Países Bajos en la final (1-0). Se convirtió así en el primer jugador de la historia en marcar en 10 competiciones internacionales consecutivas. En 2025 repetiría la gesta, con Portugal campeón de la segunda Liga de Naciones que disputó, esta vez ante España en la final, con Ronaldo como máximo goleador del torneo final.
En los Mundiales, la trayectoria de Ronaldo con Portugal abarcó seis ediciones: 2006, 2010, 2014, 2018, 2022 y 2026. Con 11 goles en total a lo largo de esas seis participaciones, es el máximo goleador de Portugal en la historia de la competición, por delante de Eusébio, que acumuló nueve en la única edición que disputó (1966).
En este Mundial de 2026, Ronaldo se convirtió el pasado 23 de junio en el primer jugador de la historia en marcar en seis ediciones distintas del Mundial, al anotar un doblete ante Uzbekistán en la fase de grupos. Su último gol con Portugal lo marcó el 2 de julio, ante Croacia, a los 41 años y 148 días, lo que lo convierte en el goleador de mayor edad de la historia de la selección lusa.
Las cifras finales de Ronaldo con Portugal son de una dimensión sin precedentes en el fútbol masculino: 146 goles en 233 partidos, con una media de 0,63 tantos por encuentro.