2026-07-06

La pasión no espera: fanáticos acampan hace una semana en las afueras del Autódromo para ver el TC

Fanáticos de toda la provincia se instalaron en las inmediaciones del circuito Rosamonte para asegurarse un lugar. A raíz de un cambio logístico, las puertas recién se abrirán el viernes, extendiendo una convivencia que ya es tradición.

Por estos días, el rugido de los motores todavía no se escucha en el Autódromo Rosamonte de Posadas, pero la pasión por el Turismo Carretera ya se siente en cada rincón de sus inmediaciones. Carpas, vehículos estacionados, fogatas improvisadas y grupos de amigos marcan la antesala de una nueva edición de la máxima categoría del automovilismo nacional en la tierra colorada.

La escena se repite año tras año, aunque esta vez comenzó incluso antes de lo habitual. Algunos fanáticos se instalaron desde fines de junio para asegurarse un lugar privilegiado cuando se abran los portones del predio.

Uno de ellos es José Luis Zavala, integrante de la histórica Barra Sur, quien mientras preparaba el fuego para cocinar un reviro resumió el espíritu de la espera.

Su grupo se instaló en el lugar desde el martes al mediodía y estará integrado por unas 25 personas de distintos puntos de la provincia. Posadeños, obereños y eldoradenses comparten la misma pasión y se organizan en turnos para cuidar el campamento.

"Hoy me toca a mí hasta el mediodía y después vienen dos más para hacer el aguante", explicó Zavala, mientras reconoció que "para conseguir el permiso de la patrona, prometí regalos".
Lionel Sosa Bueno, otro de los fanáticos presentes, señaló que cada año la previa se convierte en una experiencia tan importante como la competencia misma.

La expectativa se incrementó este año por un cambio en la logística de ingreso. Habitualmente, las puertas del autódromo se abrían el jueves, pero en esta oportunidad la habilitación será recién el viernes al mediodía, lo que obligó a los acampantes a extender la espera.

Entre quienes se acercan a colaborar se encuentra Ramón Rodríguez que no quiso perderse el ambiente previo. "nos turnamos con mi nieta, mi nieto y mi hija se suma el fin de semana cuando sale de vacaciones".

La pasión también se vive en familia. Claudia, vecina del autódromo aprovechó el movimiento para vender sus comidas caceras junto a su familia "estamos ofreciendo hambuerguesas, empanadas y choripanes. El ambiente es súper tranquilo".

Por su parte Ricardo Cardozo y sus amigos llegaron para sumarse al campamento y destacaron que el TC se transformó en una tradición que atraviesa generaciones.

"Cada año nos organizamos para venir. Es una forma de compartir tiempo juntos y de vivir algo que nos gusta mucho".

Mientras la cuenta regresiva avanza, las fogatas continúan encendidas y el guisito sigue circulando entre los presentes. El Turismo Carretera todavía no levantó el telón en Posadas, pero para cientos de fanáticos la carrera ya comenzó hace días, en la vereda del autódromo, donde la espera también forma parte de la fiesta.

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