Murió Daniel Castellani, una leyenda del vóley argentino que también dejó huella en Misiones
El vóley argentino perdió este jueves a uno de sus máximos referentes. Daniel Castellani, nacido en Buenos Aires el 21 de marzo de 1961, falleció a los 65 años tras una larga lucha contra una grave enfermedad.
La Federación del Voleibol Argentino (Feva) confirmó su muerte con un comunicado que resumió en pocas palabras una carrera monumental: "Marcó la historia del vóleibol moderno como un líder indiscutido dentro y fuera de la cancha".
El jugador que hizo historia
Con la camiseta del seleccionado nacional fue capitán entre 1981 y 1988, un ciclo que dejó dos marcas imborrables: la medalla de bronce en el Mundial de Buenos Aires de 1982 y la presea olímpica en los Juegos de Seúl 1988. Integró así la generación que, hasta Tokio 2020, acumuló los mayores galardones en la historia del vóley argentino.
Hugo Conte, Esteban Martínez, Daniel Castellani y Alejandro Diz en los días previos a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984.
Su transición al banco de suplentes fue tan exitosa como su paso por la cancha. Al frente de la selección masculina argentina entre 1993 y 1999, logró el oro en los Juegos Panamericanos de Mar del Plata 1995 y condujo al equipo hasta los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996. Su proyección como entrenador lo llevó también a Europa, donde alcanzó uno de sus mayores reconocimientos al guiar a Polonia al título del Campeonato Europeo de 2009.
En su última etapa regresó al país para ponerse al frente de Las Panteras, la selección femenina, con la que logró el primer título en la historia de la Copa Panamericana y un subcampeonato en el Sudamericano.
Su paso por Misiones
El vínculo más estrecho, genuino y reciente de Daniel Castellani con la provincia se consolidó en noviembre pasado, cuando el prestigioso entrenador desembarcó en la capital provincial para dictar un seminario intensivo de formación y tecnificación deportiva de primer nivel. Organizado de manera conjunta por el Ministerio de Deportes de la provincia, el evento tuvo como epicentro las instalaciones del Cepard (Centro Provincial de Alto Rendimiento Deportivo), un escenario que se vio desbordado por las expectativas de la comunidad local.
Aquellas jornadas memorables de noviembre no fueron una simple visita protocolar. Castellani se brindó por completo a un auditorio colmado por cientos de entrenadores, profesores de educación física, preparadores y jóvenes promesas provenientes de distintos puntos de la provincia y de la región del NEA. Durante las extensas sesiones teóricas, el estratega expuso sobre los paradigmas del entrenamiento moderno, incorporando conceptos de vanguardia vinculados a la neurociencia aplicada al juego, el desarrollo de la inteligencia táctica y las claves para el liderazgo de grupos humanos orientados al alto rendimiento.
Daniel Castellani durante el seminario que brindó en el CePARD de Posadas en noviembre de 2025. El legendario jugador y entrenador compartió su experiencia con profesores y entrenadores misioneros en uno de sus últimos actos públicos antes de su muerte.
Sin embargo, el momento que quedó grabado en la retina de los presentes ocurrió en la superficie de juego. Fiel a su estilo práctico y despojado de cualquier tipo de arrogancia, Castellani se calzó la ropa de entrenamiento para dirigir los módulos prácticos en cancha. En esa oportunidad, trabajó directamente en los sistemas de recepción, transición y ataque utilizando como equipo de demostración al plantel femenino del club Brujas de Posadas. Las jugadoras capitalinas vivieron una experiencia bisagra en sus carreras al ser corregidas y guiadas por uno de los ojos más clínicos del vóleibol mundial.
La enfermedad que enfrentó con valentía
En 2023, durante los Juegos Panamericanos de Chile, Castellani había revelado que fue diagnosticado con un cáncer a principios de ese año, poco después de firmar su contrato para dirigir a Las Panteras. "En enero me detectaron un cáncer. Me dejó sensible… Nunca hablé de esto. Sí, pasé por un cáncer, pasé la quimioterapia… Ahora estoy bien, fueron momentos difíciles, pero obviamente que con el apoyo de mi familia y de todos los que estuvieron cerca pude pasarla", había dicho entre lágrimas. Pese a todo, siguió adelante con su proyecto deportivo con la selección femenina, apuntando a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 como meta final.
"Su legado, sus enseñanzas y su calidad humana quedarán para siempre en la memoria del deporte argentino", expresó la FEVA en su despedida.
La nota con El Territorio, en noviembre, en el seminario de El Cepard: