"Me abrazó desde atrás y después vinieron las puñaladas", crudo testimonio de la víctima de Zuachzer
"Fue un intento de femicidio". Con esa definición y visiblemente angustiada, Marcia Noemí Mattoso declaró este jueves ante el Tribunal Penal Uno de Oberá en el marco del juicio que se sigue contra su expareja, Francisco Adrián Zuachzer (30). La mujer pidió justicia por ella y por sus hijos, aseguró que vive con miedo desde el ataque y reclamó que el acusado reciba una condena que le impida recuperar la libertad. "Tengo miedo de que salga y cumpla lo que me prometió", expresó.
Durante varios minutos, la sobreviviente repasó ante los jueces los nueve años de convivencia que mantuvo con el acusado. Describió una relación marcada por el control, los celos, las amenazas y la violencia constante, según dijo. Manifestó que vivía bajo temor permanente y soportó agresiones psicológicas, físicas y sexuales. "Le tenía miedo. Tenía miedo hasta de dormir a su lado", sostuvo en uno de los tramos más duros de su testimonio.
Mattoso recordó que Zuachzer la amenazaba de manera reiterada y que las advertencias alcanzaban también a su entorno familiar. "Me decía que me iba a romper los huesos, que me iba a matar, que iba a matar a mis padres y a mis hermanos. Decía que no tenía miedo y que me iba a hacer lo que tenía que hacer", relató ante los jueces. También aseguró que durante la convivencia el acusado no cumplía con las necesidades de los hijos que tenían en común ni del hogar.
La mujer explicó que la situación se volvió insostenible y que el 9 de diciembre de 2022 decidió denunciarlo y solicitar una medida de restricción de acercamiento. Sin embargo, pocos días después ocurrió el ataque que hoy se juzga. "Yo ya había pedido ayuda porque tenía miedo. Sabía que algo podía pasar", afirmó.
Al reconstruir aquella noche, Mattoso contó que fue sorprendida por la espalda mientras estaba en la plaza de Villa Bonita con sus hijos y que no llegó a ver a su agresor. "Sentí que me abrazó desde atrás y después vinieron las puñaladas. No lo vi, pero escuché su voz y lo reconocí inmediatamente", declaró. Según recordó, una de las heridas impactó cerca del corazón y le provocó un rápido deterioro físico.
"Después de la primera puñalada me faltó el aire. Sentí que me desvanecía", relató entre lágrimas. En total fueron 13 puñaladas, según los informes. La sobreviviente recordó fragmentos confusos de esos instantes y cómo luchó por mantenerse con vida mientras esperaba ayuda. Su declaración se desarrolló en varios momentos con visible carga emocional, obligándola a hacer pausas para recomponerse.
Ante los jueces también recordó los mensajes y amenazas que, según dijo, continuó recibiendo. "Me decía que si no estaba con él no iba a estar con nadie. También decía que cuando saliera iba a terminar de matarme", sostuvo. Por ese motivo insistió en que teme por su integridad física y por la seguridad de sus hijos. "Yo sé de lo que es capaz porque lo viví durante años", manifestó.
En el cierre de su declaración, Mattoso pidió que el tribunal dicte una condena ejemplar, que solo así podrá seguir viviendo tranquila. Aseguró, en línea con eso, que las secuelas del ataque siguen presentes tanto en su cuerpo como en su salud mental y que continúa atravesando un profundo trauma.
"Quedé con mucho daño físico y psicológico. Soy el único sostén de mi hogar y tengo miedo por mis hijos, por mi familia y por mí. Lo único que pido es justicia, no por odio, sino porque tiene que pagar por todo el daño que nos hizo", concluyó.
"Si pasaban 15 minutos más, moría"
Otra de las testigos que declaró durante la primera jornada del juicio fue la cirujana Cynthia Herrera, integrante del equipo médico que atendió a Mattoso tras el ataque. Ante los jueces, la profesional describió el delicado cuadro con el que ingresó la paciente al hospital, presentando shock hipovolémico, neumotórax bilateral, lesión hepática y múltiples heridas cortantes en brazos, tórax y extremidades, además de lesiones que comprometían órganos vitales.
La médica explicó que el caso requirió una compleja intervención toracoabdominal y cardíaca de urgencia debido a una lesión en el corazón que derivó en un taponamiento cardíaco. "Fue una situación sumamente compleja. Nos sorprendió la gravedad de la lesión cardíaca, pero se actuó con extrema rapidez. Si pasaban 15 minutos más, ya no íbamos a tener paciente", afirmó Herrera ante el tribunal, haciendo referencia a que de no haber recibido atención médica inmediata, la víctima habría fallecido.
Durante su declaración, la especialista también recordó que las primeras 72 horas posteriores a la cirugía fueron críticas para la supervivencia de Mattoso. Según indicó, la paciente debió permanecer bajo un intenso soporte farmacológico para sostener sus funciones vitales mientras el equipo médico trabajaba para estabilizarla. "Luego logramos compensarla y retirar progresivamente la medicación de soporte vital", señaló la profesional, quien remarcó que las heridas que pusieron en riesgo la vida de la mujer fueron las que afectaron el corazón y los pulmones.