2026-06-20

Las solicitudes se presentaron la última semana al Juzgado de Instrucción Tres de Posadas

Defensa del sospechoso femicida de Machuca pidió nuevos testigos

El abogado Federico Esquivel solicitó además la ampliación testimonial de un vecino del matrimonio y la reconstrucción del hecho. La causa estaría pronta a elevarse a juicio

A poco de cerrarse la investigación y poder elevarse a juicio la causa por el femicidio de Soledad Machuca, la preceptora que en febrero del 2025 fue atacada en su casa del barrio Acaraguá de Posadas, la defensa del principal sospechoso del caso, el expolicía Gustavo Cardozo, solicitó una batería de medidas.

Entre ellas, este diario pudo confirmar por fuentes ligadas a la causa que se presentó un pedido de ampliación testimonial a un vecino del matrimonio.

Esta persona el año pasado testificó haber visto a Cardozo salir de la vivienda en el momento en que, según se investiga, asesinaron a la mujer. De acuerdo a esa declaración, el expolicía se encontraba cerca de las 19.30 saliendo de la casa y no habría saludado al vecino, como hacía de costumbre.

Algo que se manifestó con sorpresa. Y ello porque usualmente -y siguiendo esta versión-, Cardozo no se encontraba en el domicilio durante la tarde, por cumplir guardias en servicio policial.

Por otro lado, se solicitó la reconstrucción judicial y material del hecho. La defensa, representada por el abogado Federico Esquivel, requirió que la reconstrucción se realice con la intervención de todas las partes para “esclarecer las circunstancias fácticas debatidas” en el expediente que se tramita en el Juzgado de Instrucción Tres de Posadas.

A criterio de dicha parte del caso, a lo largo de la investigación habría “inconsistencias y contradicciones” referidas a cómo y en qué momento se cometió el femicidio.

Con esta diligencia, argumentan, se podría dilucidar dónde se encontraban Machuca y Cardozo así como los tiempos en los que se cometió el ataque.

Sucede que, para la defensa, habría elementos suficientes para comprobar que Cardozo habría estado en su puesto de trabajo en las horas en que se presume se cometió el crimen.

En simultáneo, el abogado defensor solicitó que sean citados a declarar en sede judicial tres excompañeros de Cardozo -hoy, agentes en servicio-, que alegan haber estado con el acusado en el momento en que Machuca era atacada hasta fallecer en su casa.

La querella del caso, por otro lado, sostiene la imputación contra Cardozo y su participación en el hecho en base a pericias de luminol y genéticas que lo vincularon de manera directa. El 5 de marzo del 2025 se realizó la muestra de luminol y barrido forense en la casa de la pareja, análisis que arrojó como resultado preliminar la existencia de una verdadera cruenta escena: rastros de sangre en las paredes del baño y en la habitación, donde fue encontrada Machuca.

Esos resultados y el escaneo genético ratificaron la hipótesis. Como informó oportunamente este medio, en los dos análisis se pudo confirmar la presencia de Cardozo en la escena del crimen y que en el lugar se intentó limpiar sangre de la víctima.

En ese marco, sobre el hisopado que se realizó en el cuerpo y ropa de la mujer, quien presentaba marcas en el cuello propias del estrangulamiento y rasguños en la espalda, los exámenes pudieron comprobar coincidencias con ADN del imputado.

Pruebas y testigos

La autopsia y las siguientes diligencias confirmaron que Machuca falleció por estrangulamiento y no por una muerte natural, como inicialmente se había informado.

A lo largo de la investigación, la querella sostuvo que el expediente reúne una importante cantidad de pruebas contra el principal acusado. No obstante, uno de los aspectos que aún no se habría podido determinar fue la hora exacta de la muerte de la preceptora.

En una entrevista concedida a El Territorio en febrero de este año, la abogada querellante Nancy Jara explicó que esa circunstancia no modifica el peso del resto de las evidencias incorporadas a la causa. “La defensa dijo que no fue posible determinar la presencia de Gustavo en el horario de muerte de Soledad, porque en ese horario está acreditado que él estaba en su puesto de trabajo, pero en el párrafo siguiente dice que ni los peritos pudieron determinar ese horario”, señaló.

Para la letrada, hay una contradicción de base en ese planteo. “¿Cómo se puede afirmar tan abiertamente que realmente este hombre estaba en su puesto de trabajo en el horario de muerte? Hay una contradicción que se da con una diferencia de segundos en el discurso”, sostuvo.

En ese mismo sentido, pidió no minimizar el caudal probatorio reunido a lo largo de la instrucción. “Hay un testigo que complica la situación de Cardozo, cuando la prensa y toda la sociedad fue haciendo el seguimiento de las pruebas, como la policía biológica, el luminol, las pruebas de ADN, más de 40 testigos, lo de la madre de Cardozo, el perfil psicológico de esta persona, inclusive la autopsia que fue contundente”, enumeró.

Jara también respondió a los planteos sobre una supuesta contaminación de la escena del crimen. “Se habla de que se contaminó la escena. Recordemos que Cardozo es policía e intervino muchísimo personal policial, inclusive antes de la llegada del juez. Si se contaminó la escena entonces tuvo que haber sido el propio personal policial”, afirmó.

Además de Cardozo, la causa tiene a Teresa Correa como segunda imputada por ser posible partícipe del hecho. En esa línea, Jara recordó en la entrevista que brindó a este matutino que la mujer “está imputada por haber limpiado la escena del crimen, por haber modificado cuestiones que de salir a la luz esa noche hubieran acelerado muchísimos procesos. Si hay una adulteración, se tiene que saber que fue por parte de justamente el acusado, porque así está acreditado en el expediente”, manifestó.

“Hasta ahora, por lo que tenemos en el expediente, lo único que podemos discutir es el horario de muerte. Pero nada más, porque estamos hablando de una mujer de 34 años que fue brutalmente asesinada en ese femicidio, por lo que están imputados su esposo y su suegra, y hay una familia completamente rota”, lamentó.

También cuestionó las declaraciones que, a su entender, revictimizaban a los allegados de la víctima. “Acusar o decir este tipo de cosas que duelen y que revictimizan a la familia, es algo que no se puede permitir”, remarcó, antes de agregar que “Cardozo está documentado en las cámaras de seguridad de la casa: es la primera persona que ingresa al domicilio y permanece un tiempo considerable hasta que hace la llamada al 911”.

Inspección inusual

Uno de los primeros testimonios que alimentó las dudas sobre la versión inicial de que Machuca había fallecido por una descompensación fue el de un enfermero de la Línea 137 que acudió al domicilio la noche del crimen tras un requerimiento del Sistema de Emergencias 911. Ante el juez Verón, el profesional recordó que durante el trayecto la Policía le informó que debía asistir a una persona que habría sufrido un infarto.

Sin embargo, al constatar el fallecimiento de Machuca observó que el cuerpo se encontraba frío, una circunstancia que le llamó la atención debido a que, según explicó, las víctimas de estas descompensaciones suelen conservar mayor temperatura corporal.

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