2026-06-14

Tras el escándalo con el jefe de Gabinete

Billeteras virtuales bajo la lupa para demostrar su titularidad

Técnicos informáticos indicaron que demostrar la trazabilidad de los bitcoin es posible, pero lo debe gestionar la Justicia

Manuel Adorni presentó ante la Oficina Anticorrupción y Arca ocho billeteras virtuales como respaldo de los U$S 513.000 que declaró en su rectificación patrimonial. La incursión del Jefe de Gabinete de ministros en el universo cripto, según sus propias palabras, se habría dado entre 2013 (cuando compró BTC) y 2018 (cuando vendió).

La explicación tiene muchos flancos débiles. Desde que para meterse en Bitcoin por aquella época era para unos pocos elegidos, muy avezados en el ecosistema, hasta los propios cuestionamientos del ex vocero presidencial. En 2022, Adorni dijo sobre BTC: “No lo veo como una buena inversión, quizá algún día lo pruebo”.

Una posibilidad que surge frente a las inconsistencias del relato de Adorni es que alguien le haya prestado o vendido una frase semilla con una cuenta que haya registrado movimientos exitosos con BTC en el tiempo aludido por el funcionario en una nota televisiva.

Si bien resulta casi imposible que, además de la wallet, se haya logrado encontrar una cuenta que haya replicado exactamente los niveles de ganancia reportados en la argumentación, iProUP consultó a los expertos sobre esa chance.

Comprar una billetera

El experto informático Javier Smaldone lo explica con una metáfora concreta: “El dueño de una billetera es el que tiene las claves de esa billetera, punto”.

“Es como una caja de seguridad en el banco que no te pide ningún dato cuando la abrís: solamente te da una clave”. Smaldone advierte que “si esa clave se la vendés a otro, automáticamente la caja pasa a ser del otro. Entonces, la forma de demostrar que uno es dueño de una billetera es mostrar las claves”.

Y añade: “La manera de comprar una billetera a otro es decirle te pago tanto por las claves. Ahora la pelota la tiene la Justicia, que le tiene que pedir esos comprobantes”.

La pregunta de fondo es directa. Si esos fondos existen, ¿nacieron realmente en compras de Bitcoin hechas entre 2013 y 2018, o alguien pudo armar de urgencia una billetera en 2026 para sostener el relato de una fortuna antigua? La respuesta depende menos de la palabra del funcionario que de la evidencia técnica que deja la red.

La firma criptográfica con la llave privada permite probar control sobre una dirección sin revelar la clave, mediante mensajes firmados verificables públicamente. Si las ocho wallets corresponden a direcciones on-chain auditables, los peritajes podrían trazar cada UTXO con precisión milimétrica. El matiz es crucial: probar control actual no es lo mismo que probar control histórico.

Maniobra compleja pero posible

Santiago Siri, experto en tecnología blockchain y referente de la comunidad cripto, pone el foco sobre la teoría de Martín Losteau, que sugirió que Adorni podría haber adquirido una billetera con movimientos que encajen con su relato.

Daiana Gómez Benegas, experta cripto, suma su opinión del caso a iProUP: “La blockchain de Bitcoin es inmutable, pero eso no quiere decir que esos movimientos de esa billetera que pretende autoadjudicarse los haya hecho él. Y lo tendrá que probar ante la justicia”.

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