2026-06-14

Un pueblo serrano entre montañas, leyendas y paisajes únicos

Entre relatos que alimentan la imaginación desde hace décadas, Capilla del Monte se consolidó como uno de los destinos más singulares de Argentina. Naturaleza y paisajes imponentes están al pie del Cerro Uritorco, cuna de leyendas que siguen atrayendo a viajeros de todas partes

En el norte del Valle de Punilla, a unos 100 kilómetros de la ciudad de Córdoba, aparece Capilla del Monte, uno de los destinos más singulares del turismo argentino. Rodeada de sierras, atravesada por arroyos y conocida por los misterios que desde hace décadas alimentan su fama, esta localidad cordobesa logró construir una identidad propia que trae historia y un fuerte componente cultural.

Para los viajeros misioneros, llegar implica atravesar buena parte del país y descubrir paisajes muy distintos a los de la selva paranaense. El recorrido más habitual es por ruta, pasando por Corrientes, Chaco y Santiago del Estero hasta ingresar a Córdoba. También existe la posibilidad de volar hasta la capital cordobesa y desde allí completar el trayecto por ruta en aproximadamente una hora y media.

Ubicada al pie del imponente Cerro Uritorco, la montaña más alta del norte cordobés con 1.979 metros de altura, Capilla del Monte se convirtió con el paso de los años en mucho más que un destino serrano. Sus calles, plazas y senderos conviven con relatos sobre fenómenos inexplicables, avistamientos de objetos voladores no identificados y leyendas que atraen a visitantes de todo el país e incluso del extranjero.

Sin embargo, reducir la localidad únicamente a su fama esotérica sería injusto. El pueblo guarda paisajes de gran belleza, reservas naturales, formaciones rocosas, cascadas, diques y miradores que permiten descubrir otra cara de la región. A eso se suma una oferta turística consolidada, una importante actividad cultural y una gastronomía que mezcla sabores serranos con influencias de distintas corrientes que encontraron en estas montañas un lugar para establecerse.

Quizás esa combinación sea la que explica por qué Capilla del Monte sigue despertando curiosidad. Aquí conviven excursionistas, amantes de la naturaleza, familias, buscadores de experiencias espirituales y viajeros que simplemente desean contemplar las sierras. Cada uno encuentra algo distinto, pero todos coinciden en una sensación: este es uno de esos lugares donde el paisaje parece esconder historias detrás de cada cerro.

El Uritorco y una leyenda

Hablar de Capilla del Monte es hablar del Cerro Uritorco. Visible desde distintos puntos de la localidad, esta montaña de 1.979 metros sobre el nivel del mar se convirtió en uno de los íconos turísticos más reconocidos de Córdoba y en un sitio que despierta tanto interés por sus paisajes como por las historias que lo rodean.

Ubicado a pocos kilómetros del centro de Capilla del Monte, el Uritorco es el pico más alto del norte cordobés y forma parte de las Sierras Chicas. Cada año recibe miles de visitantes atraídos por la posibilidad de realizar el ascenso, disfrutar de vistas panorámicas únicas y conocer de cerca uno de los lugares más famosos del país cuando se habla de leyendas, energía y fenómenos inexplicables.

Pero más allá de los relatos que alimentaron su fama durante décadas, el atractivo principal sigue siendo el paisaje. Desde la cima es posible observar gran parte del Valle de Punilla, el Dique El Cajón, las sierras circundantes y extensas áreas naturales que se extienden hasta donde alcanza la vista. En los días despejados, la sensación de amplitud es una de las experiencias más valoradas por quienes completan la caminata.

¿Se puede subir?

Sí. El ascenso está habilitado a través de senderos autorizados y se realiza únicamente con registro previo en la base ubicada al pie de la montaña. El recorrido completo tiene una extensión aproximada de seis kilómetros por tramo y suele demandar entre tres y cuatro horas de subida, dependiendo del estado físico y del ritmo de cada visitante.

La dificultad es considerada media. No requiere conocimientos técnicos de montañismo, pero sí una condición física razonable para afrontar un camino con pendientes pronunciadas, sectores pedregosos y una importante ganancia de altura. Por ese motivo, las autoridades recomiendan llevar calzado adecuado, agua suficiente, protección solar y abrigo, ya que las condiciones climáticas pueden cambiar rápidamente en la montaña.

Quienes no desean llegar hasta la cima también encuentran alternativas. Existen recorridos más cortos y miradores intermedios que permiten disfrutar del entorno sin completar el ascenso total.

Naturaleza serrana

Durante el recorrido aparecen algunos de los paisajes más representativos de las sierras cordobesas. El sendero atraviesa zonas de vegetación autóctona donde predominan molles, cocos, espinillos y otras especies adaptadas al clima serrano.

También es posible observar aves rapaces, pequeños mamíferos y una gran diversidad de flora nativa. A medida que se gana altura, el paisaje cambia y los afloramientos rocosos comienzan a dominar la escena.

Uno de los aspectos que más destacan los visitantes es la sensación de aislamiento. Aunque Capilla del Monte se encuentra a pocos kilómetros, el ascenso permite desconectarse del ritmo urbano y sumergirse en un entorno donde el silencio suele ser protagonista.

La Huella del Pajarillo

Si existe un episodio que marcó para siempre la historia turística de Capilla del Monte, ese fue la aparición de la llamada Huella del Pajarillo. El hecho ocurrió el 9 de enero de 1986, cuando vecinos de la zona descubrieron una extraña marca en la ladera del cerro El Pajarillo, ubicado frente al Cerro Uritorco.

La huella polémica fue dejada en 1986 y no tiene respuesta aún.

La huella tenía una forma ovalada y medía aproximadamente 120 metros de largo por 70 de ancho. Lo que llamó la atención fue que la vegetación dentro de ese perímetro aparecía completamente quemada, mientras que el terreno circundante permanecía intacto. La imagen era tan llamativa que rápidamente comenzó a despertar preguntas y teorías de todo tipo.

En cuestión de días, el fenómeno trascendió las fronteras de Córdoba y llegó a medios nacionales e internacionales. Mientras algunos especialistas intentaban encontrar explicaciones relacionadas con causas naturales, otros asociaron el episodio a un supuesto aterrizaje de una nave extraterrestre. La falta de una respuesta definitiva alimentó aún más el interés público y convirtió a Capilla del Monte en un punto de referencia para los aficionados a la ufología.

Con el paso del tiempo surgieron diversas hipótesis. Algunos investigadores sostuvieron que la marca pudo haberse originado por una combinación de factores climáticos y vegetación seca. Otros señalaron la posibilidad de un incendio localizado por causas naturales. Sin embargo, ninguna explicación logró cerrar completamente el debate ni desplazar la versión que vinculaba el fenómeno con objetos voladores no identificados.

Más allá de las interpretaciones, la Huella del Pajarillo transformó para siempre la identidad turística de la localidad. A partir de aquel episodio, comenzaron a multiplicarse los relatos de avistamientos, encuentros inexplicables y experiencias vinculadas al Cerro Uritorco. Capilla del Monte pasó de ser un tranquilo pueblo serrano a convertirse en uno de los destinos más asociados al misterio y a los fenómenos paranormales de América Latina.

Hoy, cuatro décadas después, la marca original ya no existe físicamente. La vegetación volvió a crecer sobre el lugar, pero la historia permanece viva. La Huella del Pajarillo sigue siendo tema de conversación entre vecinos, visitantes e investigadores, y forma parte de uno de los capítulos más curiosos del turismo argentino. Para muchos viajeros, representa mucho más que una anécdota: es el punto de partida de una leyenda que aún continúa alimentando la imaginación de quienes llegan a estas sierras en busca de respuestas.

El Festival Alienígena

“Capilla del Monte organiza cada año el Festival Alienígena (FA!), una celebración inspirada en la fama que adquirió la localidad por los relatos de avistamientos OVNI, el Cerro Uritorco y la histórica Huella del Pajarillo. El festival nació en 2012 como una iniciativa local y con el tiempo se convirtió en uno de los acontecimientos más reconocidos del verano cordobés.

Durante varios días, el pueblo se transforma completamente. Hay desfiles de disfraces extraterrestres, intervenciones urbanas, espectáculos musicales, conferencias sobre ufología, actividades para niños, ferias temáticas, observación astronómica y propuestas vinculadas al misterio y la cultura alienígena.

Los secretos del Dique El Cajón

El Cerro Uritorco es uno de los íconos más reconocidos de Córdoba.

Ubicado a pocos kilómetros del centro de Capilla del Monte, el Dique El Cajón es uno de los paisajes más fotografiados de la región. Rodeado de sierras y vegetación nativa, el embalse ofrece un entorno ideal para caminar, pescar, realizar paseos en kayak o simplemente disfrutar de la vista.

Construido sobre el río Dolores e inaugurado en 1993, el dique no solo cumple una función esencial para el abastecimiento de agua de la zona, sino que también se convirtió en un importante atractivo turístico. Desde sus costas pueden apreciarse algunas de las mejores panorámicas del Cerro Uritorco y del paisaje serrano que caracteriza a la localidad.

Como ocurre con otros rincones de Capilla del Monte, alrededor de El Cajón también circulan relatos sobre luces extrañas y fenómenos inexplicables. Verdaderas o no, estas historias forman parte del encanto de un lugar donde naturaleza y misterio parecen convivir en cada rincón.

El legado de los comechingones en la zona

Mucho antes de que Capilla del Monte se convirtiera en un destino turístico, las sierras cordobesas estuvieron habitadas por los comechingones, uno de los pueblos originarios más importantes del actual territorio de Córdoba.

Aunque gran parte de su cultura se vio afectada tras la llegada de los españoles en el siglo XVI, numerosos sitios arqueológicos conservan vestigios de su paso por la región. Morteros tallados en piedra, pinturas rupestres y antiguos asentamientos permiten reconstruir parte de la vida de estas comunidades.

Hoy, el legado comechingón sigue presente en la memoria histórica de las sierras cordobesas y constituye uno de los capítulos más valiosos del patrimonio cultural de Capilla del Monte. Conocer esa historia ayuda a comprender que mucho antes de las leyendas sobre ovnis y ciudades subterráneas, estas montañas ya estaban habitadas por pueblos que desarrollaron una estrecha relación con la naturaleza y el paisaje serrano.

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