2026-06-13

Secuestraron casi cien kilos de carne con tierra, pasto y pelos en un freezer de Villa Olivari

Un control de la Policía Rural en un autoservicio de la vecina localidad correntina encendió las alarmas. La mercadería no tenía sellos bromatológicos, carecía de papeles de origen y el fiscal ya investiga un presunto caso de faena clandestina.

Un control de rutina de la Policía Rural y Ecológica de Ituzaingó terminó destapando una situación alarmante para la salud pública en la localidad vecina de Villa Olivari.

En una inspección de rutina orientada a frenar el avance del abigeato y la comercialización ilegal de hacienda, las autoridades lograron sacar de circulación casi 100 kilogramos de carne vacuna que estaban guardados en pésimas condiciones y listos para ser vendidos al público en un comercio de barrio.

El procedimiento se concentró en las instalaciones del Autoservicio Seila, un local comercial ubicado sobre la avenida Haydee Galarza. Al revisar las heladeras y freezers del comercio, los uniformados y la médica veterinaria de la fuerza se encontraron con una escena que encendió las alarmas de inmediato.

Cuatro bolsas de consorcio escondían cortes bovinos que, a simple vista, demostraban haber sido obtenidos de forma totalmente precaria, sin ningún tipo de cuidado ni supervisión profesional.

Sin papeles, sin sellos y en condiciones deplorables

Los productos cárnicos secuestrados presentaban una importante contaminación con restos de tierra, pasto y pelos pegados a la grasa, una muestra clara de que los animales fueron faenados directamente sobre el suelo, en la clandestinidad de algún campo de la zona. Además de la suciedad visible, la mercadería carecía por completo de los sellos bromatológicos obligatorios que garantizan que el alimento pasó por un frigorífico habilitado.

Al momento de exigir las explicaciones del caso, la propietaria del autoservicio no pudo mostrar facturas de compra, remitos de entrega ni ningún documento que permitiera rastrear de dónde provenían esos animales.

Tras el peritaje en el lugar, las autoridades confirmaron lo obvio, que los 95 kilos de carne representaban un riesgo altísimo de intoxicación y no eran aptos para el consumo humano bajo ninguna circunstancia.

La intervención judicial y la destrucción de la mercadería

Ante la gravedad del hecho, se dio intervención inmediata al fiscal de turno, Eugenio Balbastro, quien ordenó el inicio de una causa penal por infracción al artículo 206 del Código Penal Argentino, el cual sanciona a quienes violen las leyes de policía sanitaria animal.

El funcionario judicial dispuso el decomiso total de la carga y su posterior destrucción por incineración para garantizar que no termine en la mesa de ninguna familia.

Desde la Jefatura de Policía de Corrientes remarcaron que este tipo de operativos en las carnicerías y despensas de la región son clave para golpear el negocio del cuatrerismo, pero por sobre todas las cosas, para proteger la salud de los consumidores, evitando que brotes de enfermedades graves como el síndrome urémico hemolítico o la triquinosis lleguen a los hogares a través del circuito de la carne ilegal.

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