2026-06-05

Las diferencias creativas y las disputas internas marcaron el final de Los Redondos

Más de dos décadas después de su separación, la historia del final de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota sigue rodeada de versiones cruzadas. Tensiones artísticas, desacuerdos de gestión y conflictos personales aparecen como los principales factores detrás de una ruptura que nunca tuvo una explicación única.

La separación de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota continúa siendo uno de los capítulos más debatidos de la historia del rock argentino. A más de veinte años del último recital de la banda, realizado el 4 de agosto de 2001 en Córdoba, las razones detrás de la ruptura siguen alimentando una de las mayores leyendas de la música nacional.

Lejos de responder a un único motivo, distintas versiones coinciden en que el final del grupo fue consecuencia de una acumulación de diferencias que se profundizaron durante los últimos años de actividad. Entre ellas aparecen desacuerdos artísticos, disputas internas por la toma de decisiones y conflictos vinculados al manejo del patrimonio generado por la banda.

Diversos analistas e investigadores del universo ricotero sostienen que, en la etapa final del grupo, el Indio Solari comenzó a tener una influencia cada vez mayor en el rumbo creativo. Esa evolución quedó reflejada especialmente en los discos "Último bondi a Finisterre" y "Momo Sampler", trabajos que incorporaron sonidos electrónicos y experimentales que marcaron una nueva dirección artística.

Por su parte, Skay Beilinson expresó en distintas oportunidades su desacuerdo con algunas decisiones internas. En una de sus declaraciones más recordadas afirmó que “un miembro de la banda se quería apropiar de Patricio Rey”, una frase que fue interpretada como una referencia directa a Solari y que profundizó las especulaciones sobre las tensiones existentes.

A las diferencias musicales se sumaron desacuerdos relacionados con la gestión de la estructura independiente que había construido el grupo. Uno de los conflictos más notorios surgió años después de la separación y estuvo vinculado al material audiovisual inédito de Los Redondos, compuesto por grabaciones históricas de recitales y registros de enorme valor cultural.

Según relató el propio Solari en diversas entrevistas, gran parte de ese material permaneció bajo la custodia de Skay y de la histórica representante de la banda, Poli Castro. El cantante manifestó públicamente su malestar por no participar de las decisiones vinculadas a la utilización de esos registros, aunque aclaró que la discusión no estaba relacionada con cuestiones económicas.

Tras el último recital en Córdoba, Los Redondos nunca anunciaron formalmente una separación. Lo que inicialmente fue presentado como una pausa o un año sabático terminó convirtiéndose en una ruptura definitiva. Incluso existía la intención de realizar un nuevo concierto antes de finalizar 2001, pero el espectáculo nunca llegó a concretarse.

Durante años, miles de seguidores mantuvieron la esperanza de una reunión que jamás ocurrió. Tanto Solari como Beilinson descartaron repetidamente esa posibilidad, argumentando que cada uno había encontrado su propio camino artístico y que un regreso no tendría sentido en las condiciones actuales.

Con el paso del tiempo, las declaraciones públicas dejaron atrás la confrontación más intensa y dieron lugar a gestos de reconocimiento mutuo. Sin embargo, la ausencia de una explicación definitiva mantiene vigente el misterio sobre el final de una de las bandas más influyentes de la historia del rock argentino.

Sin una despedida oficial y con relatos que muchas veces se contradicen, la separación de Los Redondos continúa siendo parte fundamental de la mística que rodea al grupo y a dos de sus principales protagonistas.

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