La educación ocupa el séptimo lugar en el ranking de las preocupaciones ciudadanas de los argentinos
A pesar de ser considerado un pilar fundamental para el desarrollo económico y la movilidad social, la educación no logra consolidarse como la principal preocupación de los argentinos. Según el último informe "Percepción social sobre la educación y la política educativa", elaborado por Argentinos por la Educación, los problemas educativos ocupan actualmente el séptimo lugar en el ranking de las principales inquietudes ciudadanas en el país.
Los datos, derivados de la encuesta Latinobarómetro 2024, revelan que en Argentina el 5% de los ciudadanos identifica a la educación como el problema más urgente, una cifra que, aunque relevante, queda muy por detrás de temas críticos como la delincuencia, la inseguridad pública y la situación económica general.
"Aunque la educación ocupa un lugar en la agenda pública, compite con problemas económicos, políticos y de seguridad que concentran una mayor atención de los ciudadanos en América Latina", señala el informe.
El estudio también profundiza en la percepción sobre la política educativa del Gobierno nacional. Los resultados muestran un panorama de insatisfacción persistente: entre 2018 y 2026, los niveles de aprobación de la gestión educativa han oscilado mayormente entre el 20% y el 35%. Tras alcanzar un pico de satisfacción cercano al 45% entre 2019 y 2020, la valoración descendió sostenidamente hasta mínimos del 16% en 2022.
En marzo de 2026, la percepción muestra una recuperación parcial pero sin una tendencia de crecimiento consolidada, ubicándose nuevamente en torno al 25%-28%. En el ranking de satisfacción de políticas públicas, la educativa se encuentra en el octavo lugar, superando únicamente a las políticas de salud y de infraestructura en términos de desaprobación.
¿Quién se preocupa más por la educación?
El análisis sociodemográfico revela matices interesantes. Las mujeres tienden a expresar una mayor preocupación por el tema (7%) en comparación con los varones (6%). Asimismo, la inquietud aumenta a medida que mejora el nivel socioeconómico de los encuestados, alcanzando al 8% en los sectores más altos frente al 6% en los sectores más bajos. Por rango etario, los adultos jóvenes (de 26 a 40 años) son quienes manifiestan una mayor sensibilidad hacia esta problemática.
En conclusión, el informe subraya que, si bien la educación mantiene una presencia constante en la evaluación de la gestión estatal, las urgencias del día a día -marcadas por la inestabilidad económica y la inseguridad- continúan relegando a la educación en el orden de prioridades de la ciudadanía argentina.