2026-06-03

El último adiós a un ícono del chamamé

Con el alma abrazada al acordeón y el corazón latiendo al ritmo del chamamé, Moni Encina dejó una huella imborrable en la cultura misionera. Su partida enluta a quienes encontraron en sus canciones un refugio, una memoria y una forma de amar la tierra colorada. Hoy el silencio duele más, pero su música seguirá sonando en cada baile, en cada reunión familiar y en cada rincón en el que el chamamé siga contando historias. Anoche, familiares, amigos y músicos lo despidieron y acompañaron su último adiós.

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