2026-05-29

Dia mundial de la salud digestiva: destacan la importancia de integrar alimentación, movimiento y bienestar emocional

La licenciada en Nutrición Karla Telöcken brindó recomendaciones para mejorar la calidad de vida y prevenir enfermedades asociadas a la inflamación, promoviendo hábitos saludables y sostenibles en el tiempo.

En el marco del Día Mundial de la Salud Digestiva, que se conmemora cada 29 de mayo, la licenciada en Nutrición Karla Telöcken (MP 222) compartió una mirada integral sobre el cuidado del sistema digestivo, abordándolo desde tres dimensiones: la nutrición, la actividad física y el coaching ontológico.

La profesional explicó que la digestión no depende únicamente de los alimentos que se consumen, sino también de los hábitos cotidianos, el movimiento corporal y la manera en que las personas gestionan sus emociones.

El intestino, un actor clave para la salud

Desde el enfoque nutricional, Telöcken señaló que el intestino es considerado el “segundo cerebro”, ya que los alimentos no solo aportan energía, sino que también nutren a miles de millones de bacterias que participan en la regulación del estado de ánimo, la inmunidad y el metabolismo.

En ese sentido, remarcó que síntomas como inflamación, gases, estreñimiento o acidez no deben naturalizarse. “Son señales que el cuerpo envía y que merecen atención”, sostuvo.

La especialista recomendó priorizar alimentos reales como verduras de estación, proteínas de calidad, grasas saludables y una adecuada hidratación, además de dedicar tiempo a las comidas y masticar correctamente. “La digestión empieza en la boca, no en el estómago”, afirmó.

Asimismo, destacó que llevar una alimentación saludable, variada y equilibrada permite obtener la energía y los nutrientes necesarios para afrontar las actividades diarias.

Dietas restrictivas y salud digestiva

La licenciada advirtió que las dietas restrictivas suelen generar el efecto contrario al buscado.

“Dietar es el mayor predictor de descontrol alimentario y, por lo tanto, el mayor predictor de aumento de peso”, explicó.

Según detalló, las personas no toleran fácilmente la privación calórica ni la falta de placer asociada a la alimentación, por lo que consideró fundamental elegir de manera consciente los alimentos y contar con el acompañamiento de profesionales que trabajen de forma personalizada.

Además, señaló que restringir excesivamente la alimentación o eliminar grupos completos de alimentos puede desencadenar respuestas inflamatorias, ya que el organismo interpreta la falta de energía como una amenaza y activa mecanismos de estrés que dificultan la recuperación.

Por ello, recomendó realizar cambios graduales, incorporando todos los grupos de alimentos en cantidades adecuadas y respetando los requerimientos nutricionales de cada persona.

“Se puede brindar un plan de alimentación similar a dos pacientes, pero las cantidades y algunos aspectos siempre cambian según la historia clínica, los gustos y los hábitos de cada uno. Por eso decimos que cada plan debe ser un traje a medida”, indicó.

La actividad física como aliada de la digestión

Desde su rol de entrenadora, Telöcken destacó que el movimiento también cumple un papel fundamental en la salud digestiva.

Explicó que la musculación mejora la sensibilidad a la insulina y contribuye a reducir la grasa visceral que ejerce presión sobre los órganos digestivos.

Además, aclaró que no es necesario dedicar largas horas al gimnasio para obtener beneficios. Actividades simples como caminar 20 minutos después de comer, realizar ejercicios de movilidad de cadera, sentadillas o practicar respiración diafragmática ayudan a estimular el peristaltismo intestinal y disminuir el estrés abdominal.

“El sedentarismo enlentece el tránsito intestinal y aumenta la inflamación. Lo poco que hagas es indispensable para tu cuerpo”, expresó.

La profesional también remarcó la importancia de comenzar de manera progresiva, sostener la constancia, desarrollar disciplina y aprender a disfrutar el proceso.

El impacto de las emociones en la salud digestiva

Desde la perspectiva del coaching ontológico, Telöcken señaló que la salud digestiva también está estrechamente vinculada con el mundo emocional.

“La salud digestiva no es solo física. Lo que no hablamos, lo que postergamos y lo que nos tragamos por miedo al conflicto también puede manifestarse en el cuerpo”, explicó.

En este sentido, indicó que el estrés crónico afecta directamente la digestión, ya que mantiene al organismo en estado de alerta permanente.

Por ello, invitó a reflexionar sobre aquellas situaciones o emociones que aún no han sido procesadas y destacó que hablar, escribir, poner límites o soltar determinadas cargas emocionales puede resultar tan beneficioso para la salud digestiva como una alimentación adecuada.

Cinco compromisos para cuidar la salud digestiva

En el Día Mundial de la Salud Digestiva, la licenciada propuso cinco hábitos simples para incorporar a la vida cotidiana:

 

- Comer sin apuro y disfrutar de cada bocado.

- Realizar actividad física todos los días, aunque sean 15 minutos.

- Evitar guardarse aquello que genera malestar y practicar mindfulness.

- Mantener una adecuada hidratación, con aproximadamente dos litros de agua por día.

- Priorizar un descanso de calidad, de entre siete y ocho horas diarias.

Finalmente, Telöcken destacó que la integración de estos pilares está respaldada por estudios y consensos médicos internacionales, y que su aplicación constante contribuye a mejorar la calidad de vida y reducir el riesgo de enfermedades asociadas a procesos inflamatorios persistentes.

“Adoptar hábitos conscientes y saludables de manera constante refuerza la capacidad del organismo para adaptarse a los desafíos diarios y mantener un estado de salud óptimo a largo plazo”, concluyó.

“Tu cuerpo te está hablando. Escuchalo”.

Te puede interesar