La selección puso el vóley y Misiones le dio el corazón
El Centro Provincial de Alto Rendimiento Deportivo (Cepard) de Posadas volvió a convertirse en una fiesta. Ciento de personas coparon el estadio desde antes del inicio del partido, con banderas celestes y blancas por todos lados, cantos que no pararon en ningún momento, familias con chicos, grupos de amigos y ese clima de encuentros que trascienden el deporte para volverse una cita de toda la ciudad.
La Selección Argentina masculina de vóley respondió a la altura: venció a Venezuela por 3 a 0, con parciales de 25-19, 25-19 y 25-18, y cerró con autoridad la serie amistosa internacional en Misiones, rumbo a la Volleyball Nations League 2026.
El público alentó y jugó su partido a pura arenga.
El partido
El primer set arrancó parejo y con errores en el saque de ambos lados, pero Argentina fue encontrando el ritmo de a poco, se puso al frente 13 a 9 y desde allí no miró atrás. Manuel Armoa Morel fue una pesadilla en la red para Venezuela y el set cerró 25-19 entre los gritos del público misionero.
El segundo fue el más claro de la noche. Con Germán Gómez rompiendo por las puntas y Franco Massimino resolviendo situaciones difíciles en defensa, la Selección dominó de punta a punta: 10 a 6, 17 a 11 y cierre 25-19 con el estadio cantando.
En el tercero, Venezuela intentó achicar la brecha y llegó a ponerse 12 a 9, pero Argentina ajustó el bloqueo, levantó el nivel en el contraataque y liquidó el asunto 25-18 para desatar el festejo final.
La figura de la noche fue Luciano De Cecco, elegido el mejor jugador del partido. El santafesino es el capitán y alma de la Selección, medallista de bronce en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, elegido mejor armador del mundo en 2011 y el único jugador en la historia del vóley en disputar seis Mundiales.
Germán Gómez fue otro de los destacados: el opuesto correntino de 23 años, oriundo de Carolina y actual jugador del Pamesa Teruel de la Superliga española, fue letal por las puntas durante todo el encuentro y terminó como el goleador de la noche con 15 puntos.
Luciano Vicentín acompañó con una actuación brillante y aportó 10 puntos fundamentales. También brilló Manuel Armoa Morel, que no dio respiro desde la red: el punta de 23 años, hijo de una familia que respira vóley -su padre Fabián dirigió la Selección argentina y su madre Carla jugó en el seleccionado femenino- actualmente juega en el Al Jazira Sport Club de los Emiratos Árabes y fue una de las revelaciones de la noche.
Más que vóley
Al terminar el partido, los jugadores se quedaron largo rato junto a las vallas, firmando remeras, banderas y pelotas y sacándose fotos con los hinchas, que no querían irse del estadio.
La Copa Desafío fue entregada al capitán de la Selección por el ministro de Deportes de Misiones, Aldo Steinhorst -él mismo ex jugador del seleccionado argentino-, en un cierre que coronó dos noches de vóley de primer nivel en la tierra colorada.
Entre el público que colmó el polideportivo estuvo una presencia especial: Ernesto "Finito" Gehrmann, la gran leyenda del básquet misionero y argentino, que disfrutó del partido desde las tribunas y se llevó, una vez más, el cariño y el afecto de la gente.
El antecedente
El martes había sido igual de intenso. En el primer amistoso, Argentina venció a Venezuela por 3 a 0, con parciales de 25-19, 25-18 y 25-19, en un Cepard desbordado de público.
Jan Martínez Franchi había sido el jugador más valioso de aquella noche, y Luciano De Cecco, Luciano Vicentín y Nicolás Zerba llevaron el juego argentino desde el primer punto.
El mimo de su gente para el "Polaco" Maciel
La noche tuvo un condimento sumamente especial y emotivo para el público local. El central oriundo de Apóstoles, Gustavo Maciel, único misionero de la actual convocatoria del seleccionado nacional, no logró tener minutos de juego en esta oportunidad por decisiones técnicas de cara a la rotación del plantel. Sin embargo, su presencia no pasó desapercibida para el Cepard, que lo reconoció desde el primer momento.
Al anunciarse los nombres o al finalizar el encuentro, el estadio se unió en un aplauso cerrado y una ovación ensordecedora para el actual jugador del Friedrischshafen de Alemania. Lejos de ocultar su felicidad, Maciel devolvió tanto afecto de la mejor manera: fue uno de los atletas que más tiempo permaneció junto a las vallas de contención, regalando sonrisas, firmando camisetas de clubes locales y sacándose decenas de fotos con los chicos que sueñan con seguir sus pasos en el vóley grande.
Maciel fue uno de los más ovacionados en el Cepard y se quedó largo rato junto a las vallas firmando camisetas y sacándose fotos con los hinchas misioneros.
Lo que viene
La serie amistosa en Misiones fue el arranque de un calendario intenso para la Selección, que el 6 de junio enfrentará a Bulgaria en Rosario y desde el 10 de junio participará del primer tramo de la VNL en Brasil. El objetivo de fondo es el Sudamericano clasificatorio a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
Dos noches, dos victorias y un público que no dejó de alentar ni un solo minuto. Misiones y el vóley, una historia que no termina.