Bolivia
Paz busca desactivar protestas con diálogo
Cuando se cumplen 20 días de bloqueos en Bolivia, se perfilan dos escenarios para resolver los conflictos sociales que exigen la renuncia del presidente: por un lado, el gobierno llamó al diálogo a los sectores movilizados y por otro, avanza la abrogación de una ley que regula el estado de excepción y faculta a la Asamblea Legislativa a rechazar su aplicación.
El pasado lunes, el presidente Rodrigo Paz pidió disculpas por no haber podido “atender” a tiempo las demandas de algunos sectores sociales y convocó al diálogo para hoy, en el marco del Consejo Económico y Social, cuya creación fue anunciada la semana pasada. “Si el presidente tiene que decir disculpas por no tener el tiempo o el momento para atender (a los sectores sociales), lo hago porque el mayor orgullo de un servidor público es atender”, manifestó en la ciudad de Sucre. “Si uno se equivoca, vuelve y rectifica, y con eso no pierde, gana”, agregó.
El mandatario convocó para hoy a las 10 hora local, a los sectores sociales del país al primer Consejo Económico y Social, en el que se analizarán más de 2.000 proyectos “garantizados” por el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF).
“El diálogo será siempre el instrumento para resolver los problemas”, señaló el mandatario y advirtió que quienes no quieran resolver las diferencias por esa vía “están fuera de la constitución y la Constitución tiene límites que se tienen que aplicar.
Gesto presidencial
El presidente anticipó el lunes que reducirá su salario y el de sus ministros a la mitad y anunció un perdón para las multas tributarias de los trabajadores informales en un intento por destrabar las protestas que llevan adelante varios sindicatos que exigen su renuncia.
La Paz ingresó a su cuarta semana de bloqueos que han provocado desabastecimiento de alimentos y combustible y han disparado los precios.
El intento del gobierno de abrir un “corredor humanitario” para permitir el paso de suministros básicos y vehículos atrapados en las rutas no dio resultado debido a la acción de algunos “grupos violentos” que atacaron a policías y militares, según informes del gobierno y la policía.
“Bolivia está en un momento delicado. Está en quiebra. Una minoría no puede gobernar. Hay que hablar, pero no bajo la presión del hambre. Estoy apostando por el diálogo y volveré a convocarlos”, dijo Paz en la sureña ciudad de Sucre. El anuncio de ajustes en su gabinete para incorporar a sectores sociales tampoco bajó la presión. Cuatro personas han fallecido, tres por falta de atención médica debido a los cortes y una quinta el sábado supuestamente durante un operativo policial. La Fiscalía anunció investigaciones.
El presidente de Brasil, Luis Inácio Lula da Silva, en tanto, publicó en X que recibió una llamada de Paz el lunes.
“Reiteré mi solidaridad al gobierno y al pueblo bolivianos y destaqué la importancia del pleno respeto a las instituciones democráticas y al Estado de Derecho. Defendí que el gobierno y los movimientos sociales eviten el recurso a la violencia y privilegien el diálogo como camino para la superación de las divergencias y para la preservación de la paz social”, escribió.
Cayó el narco más buscado de Brasil
La Policía de Bolivia arrestó en el municipio de Cotoca, en el departamento de Santa Cruz, a Gerson Palermo, un ciudadano brasileño considerado uno de los narcotraficantes más buscados de Brasil. El operativo ocurrió en la mañana de ayer y fue el resultado de un trabajo conjunto entre la Fuerza Especial de Lucha contra el Narcotráfico (Felcn), Interpol y la Policía Federal de Brasil. La captura cerró un periodo de fuga que se extendió por más de seis años. Palermo figuró entre los principales líderes del Primer Comando Capital (PCC), una de las mayores organizaciones criminales de Brasil. Sobre él recayeron condenas que sumaron casi 126 años de cárcel por delitos como tráfico internacional de drogas, asesinatos, organización criminal y secuestro.