Preocupacion sobre el destino de Linor SRL en Azara
Levantan bloqueo en aserradero tras abonarse adelanto salarial
La única empresa maderera de Azara, Linor SRL, para descomprimir el fuerte reclamo de sus trabajadores abonó 100 mil pesos a cada empleado en la jornada de ayer.
Representa una mínima parte, ya que los empleados vienen sufriendo un atraso salarial desde hace dos meses y en el medio, tuvieron conocimiento que la empresa estaba bajando su persiana por la liberación de la importación y por el contexto de crisis nacional.
Lo que durante años fue el motor industrial de esta localidad misionera, hoy es el epicentro de un drama social que golpea de lleno a 130 trabajadores y, de forma indirecta, a unas 600 familias.
En este contexto de incertidumbre total y fuerte reclamo de los operarios, quienes llevan dos meses sin percibir sus haberes, recibieron un pequeño alivio. La firma les depositó un adelanto de la deuda pendiente.
La ruta, escenario de resistencia
La paciencia se agotó el jueves, indicó el secretario general del Sindicato de Obreros de la Industria Maderera de Posadas, Agustín Báez.
Sostuvo que directivos de la empresa mantuvieron actitudes agresivas hacia el personal que custodiaba la planta. “Encima que les deben dos meses de sueldo, son maltratados”, afirmó el sindicalista que viene tratando de contener la situación de estas familias.
La respuesta de los obreros no se hizo esperar y desde las primeras horas de ayer iniciaron una medida de fuerza sobre la ruta frente a la fábrica.
Con el acompañamiento y la notificación previa a la Policía de Misiones y a la Gendarmería Nacional, los manifestantes implementaron una modalidad de corte por 8 horas y liberaban cada 10 minutos un carril de manera alterna, permitiendo el tránsito pero visibilizando el conflicto. Tal reclamo se levantaría luego, con la decisión de la empresa de abonar una parte del salario.
Los orígenes
La reacción y movilización de los obreros se produjo ante el intento de la patronal de retirar camiones pertenecientes a otra razón social vinculada al propietario, Juan Carlos Lorenzo.
“Habíamos acordado que se iban a dejar sacar los transportes, pero tras los maltratos de ayer –por el jueves-, la decisión de los muchachos fue clara, sólo si nos pagan dejamos que saquen”, explicó Báez. Ante la firmeza del acampe, el abogado de la firma apuró el llamado telefónico para ofrecer el adelanto de los 100 mil pesos.
Báez fue categórico a la hora de repartir responsabilidades y desmarcó este cierre de la situación general de otras empresas de la provincia. Si bien reconoció que el contexto de la forestoindustria está sumamente golpeado por decisiones del gobierno nacional, insistió en que lo de Linor SRL es un caso crónico de negligencia empresarial. “Esto viene como consecuencia de una mala administración de Juan Carlos Lorenzo, el empleador. Queríamos que la empresa no cierre, agotamos todas las instancias junto al Ministerio de Trabajo, hasta el día en que nos manifestaron el cierre en una mesa de diálogo”.
Detalló que es una empresa que venía trabajando con una cartera de clientes muy importante, de las mejores del país. En su mejor momento fue proveedor de Arcor, Loma Negra, Quilmes, entre otras.
La industria comenzó a tener problemas por el contexto actual del país desde el 2024, profundizándose a fines de 2025 y planteando una situación terminal en este momento.
En la localidad
La preocupación escala a niveles alarmantes debido a la geografía económica de Azara.
Es un municipio donde casi no existen alternativas laborales más allá de la producción de la yerba mate -actividad que también atraviesa una profunda crisis-. Por eso, entienden que el cierre de Linor dejaría a los operarios a la deriva. De hecho, muchos trabajadores relataron que durante sus vacaciones debieron volcarse a “tarefear” para poder subsistir, percibiendo ingresos incluso menores a sus salarios industriales.
Pedido de quiebre
Según informó el titular del sindicato, la empresa presentaría de manera inminente el pedido de quiebra.
Por eso los obreros no sólo vigilan que no se desmantele la maquinaria, maniobra que, según el gremio, la empresa intentó hacer a escondidas mientras el personal estaba de licencia. “Hay que estar allá para ver realmente el dolor que te genera ver a esos trabajadores”, relató Báez con la voz quebrada.
“En algunos casos, escuchamos a compañeros que quisieron suicidarse. Es una situación de gran incertidumbre, de cómo ya está viviendo la familia, totalmente preocupada”.
De producirse el cierre de esta industria, los obreros ven como salida cruzar la frontera hacia Brasil para buscar algún rebusque que les garantice el plato de comida diario.
Noticia Relacionada