Día 2 de juicio en el TP2
Caso Tizato: Peritos confirmaron un disparo de frente y que no pudo ser accidental
Este miércoles en el Tribunal Penal Dos de Posadas continuó el debate oral contra Richard Arnaldo Cristaldo (45), imputado por homicidio agravado con alevosía por el crimen del adolescente César Daniel Tizato (15) perpetrado en San José el 30 de agosto de 2020, con la apertura de la ronda de testigos.
La segunda jornada comenzó minutos después de las 9, y contó con los testimonios de siete peritos que intervinieron en la causa, entre el médico policial, forenses, bioquímicos y otros especialistas.
En ese marco, el primero de los peritos fue Serra Matias, el médico policial que examinó el cuerpo de la víctima el 2 de octubre -fecha en la que se descubrió su muerte- y pidió la realización de la autopsia por diagnosticar que había piedras en la campera y el pantalón del adolescente y que el cuerpo estaba en estado de descomposición.
Luego de su breve declaración, fue el turno del forense Joaquín Heredia, quien realizó la autopsia cuatro días después del hallazgo del cuerpo de Daniel. Entre sus declaraciones, Heredia explicó que según su informe, las prendas tenían restos de tierras y hojas. Asimismo, manifestó que según el examen radiológico, en la zona de la tráquea se encontró restos de una hoja.
Sobre lo último mencionó que “la presencia de la hoja en la tráquea, da a considerar que el chico estaba con vida cuando fue tirado al agua”. Sin embargo, el testigo fue tajante con que la causa de muerte fue “una lesión perforante por debajo de la tetilla”, descartando que el adolescente haya muerto por ahogamiento.
De frente y no fue accidental
Los próximos dos testigos fueron claves para entender las circunstancias del disparo que terminó con la vida de Daniel Tizato. En primer lugar, el perito balístico Bogado, perteneciente a la Policía Científica, explicó sobre la distancia y posición del tirador y la víctima.
En ese marco, indicó que “se detectó en la campera y remera un orificio de entrada que coincide con lo descrito informado por la morgue y en el sector posterior, se detectan dos orificios que coinciden con las mismas características”.
Conforme a los orificios, el perito mencionó que se determinó que “el tirador le disparó de frente y estando en mayor altura que la víctima”. Ante la pregunta del tribunal y las partes, Bogado remarcó que es muy notoria la descendencia del proyectil, y que por ello caben dos posibilidades en relación a cómo estaban el tirador y la víctima en el momento del disparo: “ puede ser por el terreno o porque la víctima estaba arrodillado”.
Mientras que la otra perito de balística, Salazar Daiana -interviniente en el examen del rifle utilizado para matar a Tizato- detalló que el arma que se secuestró “es un aire comprimido modificado para que sea utilizado como arma de fuego”.
En esa línea, con el rifle en mano, la perito mostró cómo se carga ese tipo de arma, explicando que se realiza una soldadura que sostiene el cartucho, ya que el orificio es de mayor tamaño que el balín del aire comprimido. Por último, aclaró que si bien el rifle no tiene seguridad, “no se puede producir un disparo accidental, si o si se debe gatillar”.
Cerraron la la primera jornada de testimonios una perito psicológica que entrevistó al imputado horas después del hallazgo del cuerpo, indicando que éste estaba con la mirada para abajo, y reflexivo antes de responder, y dos bioquímicos que realizaron un examen complementario al informe de autopsia, deslizando la posibilidad de un ahogamiento como causa de muerte.
Sin embargo, aclararon que no se puede descartar o confirmar que la víctima esté con vida cuando fue lanzada al agua, ya que los restos de hojas pueden ingresar por el estado de sumersión y que no es necesaria la aspiración.
Después de estos testimonios, el debate oral tiene previsto continuar a partir de las 8:30 de mañana. Se prevé que sean 8 los testigos que se presenten ante el tribunal y las partes representadas por el defensor José Reyes y el fiscal Vladimir Glinka.