El caso se descubrió en octubre del 2025 cuando dos menores fueron rescatadas
Padre de una víctima de grooming y abuso reclamó celeridad en la causa
El padre de una de las adolescentes que fue rescatada en octubre pasado de un galpón abandonado en Garupá, y cuyo caso se investiga como grooming y posible abuso sexual, volvió a reclamar recuperar el vínculo con su hija.
Ernesto J. aseguró que desde hace años no puede acercarse a la joven debido a una restricción judicial dictada en 2020, luego de haber sido denunciado por presunto abuso sexual simple, acusación que negó.
En diciembre del año pasado, el Juzgado de Instrucción Tres de San Vicente que tiene ese expediente le dictó falta de mérito, medida que, anhelaba, le permitiera retomar comunicación con su hija. Algo que hasta la fecha no sucedió.
“Yo quiero recuperar a mi hija. No voy a aguantar más, ¿qué tengo que esperar, que tenga 18 años? Soy su padre”, reclamó en diálogo con El Territorio. Según relató, actualmente la principal expectativa de su defensa está puesta en una resolución prevista para junio, vinculada a la causa iniciada en su contra en la ciudad de San Vicente.
De acuerdo a lo que contó, el Juzgado penal le dictó previamente una falta de mérito, aunque todavía no fue sobreseído. “El abogado dijo que hay que esperar porque tengo que firmar de vuelta la falta de mérito el 9 de junio”, precisó.
Según explicó, su defensor buscará avanzar luego con un pedido de sobreseimiento definitivo, lo que podría abrir una instancia para intentar recuperar el contacto con la adolescente.
“Yo quiero estar con mi hija, soy su papá y nunca la toqué. Quiero darle todo, que pueda estudiar y hacer su carrera”, manifestó Ernesto, quien actualmente asegura que sólo puede enviarle mercadería o elementos personales a través de terceros y sin mantener contacto directo.
La situación judicial del hombre se cruza con la causa que se inició tras el rescate de la adolescente y una amiga, el 12 de octubre de 2025. La menor había sido encontrada en un galpón abandonado de Garupá donde habrían estado cautivas durante varias horas.
En ese expediente (donde Ernesto J. es querellante junto a su abogado) hay seis sospechosos. Uno de ellos, un ex policía que fue excarcelado en diciembre y cuya defensa solicitó sobreseimiento, por falta de pruebas. La causa por grooming y posible abuso sexual la investiga el Juzgado Dos de Posadas.
Uno de los actuales detenidos, Carlos B., es el más complicado, ya que habría sido identificado como el responsable de contactar a las menores mediante perfiles falsos en redes sociales.