2026-04-29

La Palma pone en la vidriera sus más de 100.000 libros

La histórica librería del centro posadeño liquida textos; también pone en venta mobiliario, antigüedades y otros objetos que llenan los rincones de este espacio cultural. Está iniciativa busca incrementar las ventas para solventar el tratamiento médico de su fundador, el librero Ricardo Raymundo.

El destino del libro es andar, de mano en mano, los ojos nuevos trazando un recorrido, las páginas comienzan, se quedan a medias, se traspapelan o se terminan y vuelven a empezar. 
Esas letras capturadas en papel son libres en movimiento como las historias que relatan. Entre las solapas, flores, amores, sueños, misterios…

Y en La Palma, como en los miles de textos en sus estantes, transcurre la vida, y en este momento llega un capítulo de cambios y desafíos. 

En la histórica librería ubicada en calle Buenos Aires 1825 casi Bolívar, en el centro posadeño, se están ofreciendo lotes de textos a precios especiales para quienes quieran emprender en la venta de libros y asesoramiento, también promociones para lectores que adquieran varias unidades. Además, se ofertan los armarios, hay antigüedades, postales, estampillas, vinilos, arte y demás tesoros por hallar en el espacio donde convergen todos los tiempos.   

La liquidación 

Diana Raymondo, hija de Ricardo Raymondo, el fundador de La Palma, y que en la actualidad es una de las encargadas del local, explicó que están vendiendo los más de 100.000 libros que alberga la librería para poder costear los tratamientos de salud de su padre y también mantener a flote el espacio cultural.    

“Básicamente estamos juntando fondos, vendiendo el material de la librería, que además de libros, tiene objetos antiguos, arte, objetos de colección, el mobiliario. Y esto tiene que ver con que estamos en un momento difícil para la venta, y necesitamos los recursos económicos para pagar los costos fijos del tratamiento de salud de papá, que tiene una enfermedad respiratoria y requiere oxígeno, enfermería a domicilio y otras prestaciones”, relató Diana, quien también cuida a su padre. 

“Él está estable, está en casa, comienzan los días de baja temperatura en que debe cuidarse más. Y tiene Epoc, es una enfermedad crónica, y tiene días en que está mejor, días en que lo lleva peor, y le hace muy bien el cariño de la gente. Él está al tanto de todo lo que pasa en la librería La Palma, que siempre fue su sueño y su aventura”, explicó Diana a El Territorio.

La librera expresó que continuarán con la librería, pero que buscan que se mueva el stock y también poder compartir toda la experiencia en el rubro con emprendedores que se animen a ingresar en el mundo de los libros y adquirir los lotes. “Nosotros mostramos todas las novedades de La Palma en nuestra cuenta de Instagram, esa es nuestra vidriera. Y ahora estamos trabajando muy de a poquito en un catálogo digital, que no lo teníamos. Y con este catálogo digital buscamos tener la información en línea para poder vender a todo el país e inclusive en otros países”.

Historia en Posadas

La Palma tiene en Posadas más de tres décadas y Ricardo Raymondo lleva medio siglo en el sector de la librería.

En pasadas charlas, el uruguayo que se instaló primero en Buenos Aires, en el inicio de los 70 para escapar de la violencia institucional en su tierra, pero también fue perseguido por la dictadura en nuestro país  cuando vendía libros en Parque Rivadavia, llegó a Misiones con el sueño de tener su librería.

En realidad venía de un hogar de libreros y ese amor por los libros les inculcó a su vez a sus hijos.

Con el pasó de los años constituyó la Fundación La Palma, que además de ser una librería es también un faro cultural en la ciudad. 

Al entrar por el emblemático portón el reloj sigue corriendo pero uno siente que se detiene entre esas cerranias de libros, la sinuosidad de las esculturas y un horizonte de pinturas y objetos antiguos.

En transformación 

Diana detalló que La Palma seguirá su curso pero ahora precisan aumentar las ventas y en este camino seguramente se vayan despejando espacios como nubes viajeras que dejan espacios para lo nuevo.

"Estamos de lunes a sábados de 9 a 12 y de 17 a 20 y los viernes siempre hacemos algo especial, a modo de feria para quienes vengan a buscar su lectura preferida", dijo Diana 

Cobertura para un referente de la cultura 

Ricardo Raymundo cursa una enfermedad respiratoria crónica y no cuenta con pensión ni jubilación aunque trabajó décadas al frente de su librería

Su cuadro de salud requiere cuidados y medicamentos permanentes, por ello su hija también espera la ayuda de quienes podrían colaborar para que su papá pueda tener una jubilación o una cobertura luego de tantos años de trabajo. 

Para saber todo sobre La Palma seguir en Instagram @lapalmalibreriayantiguedades.

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