Un presente que ilusiona
Tacurú copó todas las finales
El próximo sábado 9 de mayo, en la cancha de Crucero del Norte, Tacurú será protagonista de una jornada histórica, disputará las finales del Torneo Apertura de la Urumi en M15, M16, M18, Intermedia y Primera.
El rival en la definición mayor será Capri, en un nuevo capítulo de un duelo que definirá al representante misionero rumbo al Regional A del NEA.
El presente del club de Miguel Lanús no es casualidad. Si bien la Primera sostiene hace años un nivel competitivo alto, llegando a su quinta final consecutiva, el gran salto de esta temporada estuvo en las categorías formativas, que por primera vez lograron meterse en bloque en instancias decisivas.
Ese cambio tiene explicación. La incorporación de Santiago Gallino como director deportivo ordenó la estructura general, pero el impacto más profundo se dio en el semillero con la creación de un rol inédito en la provincia, el coordinador deportivo juvenil, a cargo de Ignacio Freyre.
“El cambio estuvo en las juveniles. Todas estas categorías nunca jugaron una final, esta es la primera vez”, explicó Freyre, quien además detalló el trabajo realizado. “Organizo, diagramo y armo todas las planificaciones, les doy más y mejores minutos de rugby y trabajo también sobre la parte pedagógica con los entrenadores”.
Los resultados están a la vista. Tacurú no solo se clasificó a todas las finales, sino que lo hizo mostrando superioridad, como en la contundente victoria por 75-0 ante Centro de Cazadores en Primera, y con triunfos claros en M16 y M18 en el mismo clásico. En ese recorrido, el equipo mostró una evolución sostenida en la toma de decisiones, en la intensidad defensiva y en la eficacia ofensiva, aspectos que antes aparecían de manera irregular y hoy se sostienen durante los 80 minutos. Esa regularidad colectiva es, justamente, uno de los puntos que más destacan puertas adentro del club.
Detrás de este presente hay una estructura consolidada que abarca todas las áreas del club. Desde la conducción deportiva con Gallino y Freyre, pasando por el trabajo físico coordinado por Renzo Viarengo, el área de psicología deportiva a cargo de la licenciada Sonia Feyeka, hasta el desarrollo de infantiles y el referato, Tacurú armó una base integral que hoy empieza a dar resultados visibles dentro de la cancha.
A eso se suma el trabajo del head coach del plantel superior, Diego Cubas, junto a un staff amplio que sostiene el rendimiento del equipo mayor. Además, el acompañamiento de managers, profesionales de la salud y colaboradores permite que cada categoría tenga un seguimiento específico, algo que potencia el crecimiento individual y colectivo de los jugadores.
Con la mira en el ascenso
Si las juveniles marcan el futuro, la Primera vuelve a estar ante una oportunidad que conoce bien. Otra final, otra vez frente a Capri, y otra chance de lograr ese ascenso que se viene negando en los últimos años.
El capitán Joaquín Palisa no ocultó la importancia del momento. “Una nueva final representa mucha alegría y satisfacción, quiere decir que se vienen haciendo bien las cosas, no solo en la primera sino en todo el club”.
Además, destacó el condimento especial del rival. “Jugar contra Capri nuevamente es un plus, estamos preparados para ir a luchar por el ansiado ascenso que tanto queremos”.
En la misma línea, Martín Bianchi puso el foco en el proceso. “Una sensación muy linda estar cinco años en una disputa de este calibre, pero también está la ansiedad de que se dé de una vez por todas lo que estamos buscando”.
El apertura también valoró el crecimiento colectivo.“Que todas las categorías estén en finales habla de que se están haciendo bien las cosas. Hay un efecto contagio que es muy positivo y nos va a hacer crecer a largo plazo”.
Tacurú llega a esta definición en su mejor momento, con una identidad clara y un club alineado detrás de un mismo objetivo. El sábado 9 tendrá la chance de coronar un proceso que ya muestra resultados en todas sus divisiones y que ahora busca dar el salto definitivo al Regional A.