Vecinos denuncian vandalismo y descontrol nocturno en pleno centro de Santo Tomé
La cuadra de calle Centeno entre Rivadavia e Irigoyen se convirtió en el epicentro de quejas de vecinos que aseguran no poder descansar ni vivir con tranquilidad los fines de semana. El descontrol que se registra en la madrugada, principalmente los sábados y domingos, ya superó todos los límites de tolerancia, según relatan los frentistas.
La situación estalló este sábado a la mañana cuando la familia Oliva, que reside en Centeno y Rivadavia, amaneció sin luz luego de que vándalos desconocidos rompieron el medidor de su vivienda. En el mismo hecho también destrozaron la vidriera del consultorio ubicado al frente. “Nos encontramos con fluidos de todo tipo en la vereda. Ya no sé a dónde reclamar”, expresó José “Tito” Oliva, propietario del domicilio.
Gritos, música alta, autos y motos circulando a alta velocidad, peleas y basura son moneda corriente hasta las 7 u 8 de la mañana. Además, las puertas de las viviendas aparecen orinadas y las veredas cubiertas de vómito y vidrios rotos.
“Mi mamá, que tiene casi 90 años, amaneció sin luz porque le arrancaron el medidor. ¿Qué culpa tenemos nosotros los vecinos de soportar este descontrol?”, cuestionó Oliva. El hombre también denunció que hace algunos días, durante la madrugada, tumbaron el andamio de una construcción lindera y volvieron a romper vidrios.
Un problema que se agrava con el tiempo
No es la primera vez que ocurren hechos de violencia en la zona. Hace algunas semanas una joven fue golpeada salvajemente en ese mismo sector. Si bien los vecinos reconocen que en las últimas semanas aumentó la presencia policial y disminuyeron las peleas, remarcan que los actos vandálicos no cesan.
El punto más conflictivo está frente al local bailable, del cual salen los jóvenes en la madrugada, y a escasos metros de la Facultad. “Los sábados de madrugada es un descontrol total. Acá vivimos varias familias”, dijo el vecino. Se advierte que algunas familias ya pusieron sus casas en venta, porque no aguantan más la situación.
Los frentistas aseguran que presentaron notas formales al Municipio hace tiempo, pero hasta ahora no han obtenido soluciones concretas. “Yo quiero que vengan a las 5 o 6 de la mañana y vean lo que es esto. Alguien se tiene que hacer cargo”, reclamó Oliva.
La situación pone en debate la convivencia entre la actividad nocturna y el descanso de los residentes del centro, así como la responsabilidad de los locales bailables y del Estado en el control y la limpieza del espacio público. Mientras tanto, las familias de calle Centeno siguen esperando respuestas ante un problema que, dicen, se repite cada fin de semana.