2026-04-21

El impacto fiscal de bajar el IVA a la mandioca sería del 0,00056% del PBI

La medida que propone bajar el IVA a la harina de mandioca al 10,5%, lo que permitiría reducir el precio de los productos que con ella se elaboren, tiene un impacto casi insignificante para el déficit fiscal nacional. El impacto es casi 300 veces menor que el de la baja de retenciones al campo que se anunció a fin del año pasado. La baja depende de la voluntad de la Casa Rosada.

Tras el pedido del gobernador Hugo Passalacqua al Ministerio de Economía de la Nación para bajar el Impuesto al Valor Agregado (IVA) del almidón (harina) de mandioca, y mientras el proyecto necesario para esa modificación avanza en el Congreso tras la presentación del diputado nacional Oscar Herrera Ahuad, se conocieron los cálculos sobre el impacto de la medida en el tan preciado cálculo fiscal. 

La propuesta de Misiones tendría un impacto de apenas el 0,00056% del Producto Bruto Interno (PBI), lo que significaría unos $3.893.360.000, lo que equivaldría a unos U$S2.846.023,39 anuales (a un dólar mayorista del Banco Nación en $1.368), según los datos trabajadores en torno al proyecto de ley presentado ante la Cámara Baja del Congreso Nacional. Esto sobre un PBI Nominal proyectado para el 2026 de $688,3 billones.

Esto es una cifra unas 373 veces menor a la estimada para el impacto fiscal de la baja de retenciones al campo impuesta a fines del año pasado, que se calculó en U$S511.000.000 anuales.

 Si bien esto no se trata de una competencia entre actividades agrícolas, si no más bien de ayudar a potenciar todas en su conjunto, queda en evidencia que bajar el IVA a este derivado de la mandioca, un producto que tiene su mayor parte de producción en Misiones, no tiene un impacto fuerte en las arcas nacionales. 

Por otra parte, desde el sector productivo indican que una medida de este tipo ayudaría al blanqueo de la actividad, lo que permitiría hacer más competitivo el mercado interno, que hoy tiene una importante brecha entre los que venden en regla y la venta en negro. 

Pero también habría en todo esto un beneficio para el consumidor, y no solo para el misionero, si no para el de todo el país. Hoy este derivado de la mandioca se consume a lo largo y ancho del país, y no solo para hacer chipas o en industrias como las de los medicamentos, si no para el consumo de personas con celiaquía. 

La reducción del IVA a este producto de la tierra colorada beneficiaria a las personas que se deben alimentar con productos libre de gluten, ya que la harina de mandioca es uno de los ingredientes más utilizados para reemplazar al trigo. Hoy, este tipo de productos resulta de un alto costo para los flacos bolsillos de las familias argentinas, una medida de este tipo ayudaría a mitigar esos costos. Todo, con un impacto fiscal realmente bajo para las arcas nacionales. 

Una década esperando

En la provincia de Misiones, la producción de mandioca está exenta de ingresos brutos, para los productores primarios inscriptos en el registro, por lo que en lo local se dio hace tiempo un paso importante para ayudar a la producción y a los bolsillos. En la Nación aún no se lograron avances. 

Desde hace más de una década, desde el clúster de la mandioca de Misiones vienen solicitándole, a la seguidilla de gobiernos nacionales, que se incluya al almidón (harina) de mandioca en el listado de productos que tienen un IVA diferenciado.

Lo intentaron con el gobierno de Cristina Fernández, con reiterados pedidos ante el secretario de comercio interior, Guillermo Moreno. Lo intentaron luego ante el gobierno de Mauricio Macri, también ante el de Alberto Fernández.

Ahora celebran que se haya impulsado a través del Congreso y del Poder Ejecutivo provincial. La modificación para conseguir la rebaja del Iva debe hacerse por ley, ya que se debe introducir un agregado en el punto 10, del inciso a) de la ley del IVA, para que así la harina de mandioca esté entre los productos con un impuesto del 10,5%, en lugar del 21%.

Visto así, estamos ante una propuesta que tiene un impacto fiscal ínfimo para las arcas nacionales, un impacto positivo amplio en la economía regional de Misiones y un impacto beneficioso en los flacos bolsillos de las familias argentinas que por cuestiones de salud deben evitar el consumo de harinas tradicionales. 

Es un win-win, solo resta saber si la Casa Rosada, y sus representantes en el Congreso Nacional, tienen la voluntad de que todos ganen.

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