Agro convocó a reunión y participaron varios sectores yerbateros para evaluar alternativas
El Ministerio del Agro y la Producción de Misiones convocó esta mañana a industrias, cooperativas, productores y secaderos en una mesa de trabajo para analizar la situación de la actividad yerbatera. La reunión se realizó este jueves en la Sala de Situación del organismo con el objetivo central de consensuar alternativas entre los distintos eslabones de la cadena productiva.
En este marco, diversos sectores plantearon al Ministerio del Agro la difícil situación con la que se enfrentas entre costos y subas constantes, plantearon que el productor debe ganar entre 500 y 600 pesos “para obtener ganancias y ser rentables".
En ese contexto, el vicepresidente de la Cooperativa Yerbatera de Campo Ramón, Carlos Bietcheler, advirtió sobre las dificultades que atraviesa actualmente el sector y planteó la necesidad de alcanzar acuerdos realistas entre los distintos actores de la cadena.
Sostuvo que, para que la actividad funcione en la provincia, es fundamental que productores e industrias logren consensos equitativos que permitan sostener el sistema sin desfinanciar a ninguno de los eslabones. “Si una parte se rompe, se resiente toda la cadena”, resumió.
En relación a los precios de la hoja verde, el dirigente fue cauto y planteó un escenario complejo. Señaló que, en las condiciones actuales del mercado, resulta difícil sostener valores de entre 500 y 700 pesos por kilo, tal como se plantea en algunos sectores.
En esa línea, recordó que durante el año pasado la cooperativa realizó un esfuerzo significativo para alcanzar un pago de hasta 400 pesos por kilo, aunque aclaró que se concretó de manera escalonada. Según explicó, primero se priorizó la cobertura de costos operativos como el flete y la tarifa, mientras que el resto se fue abonando progresivamente conforme ingresaban recursos provenientes de la comercialización de sus productos, entre ellos la yerba bajo marca propia.
Luego, consideró que los precios de entre 500 y 600 pesos hoy corresponden con la realidad del mercado, atravesado por cambios estructurales en la producción. En ese sentido, mencionó el avance de grandes empresas que han incrementado la superficie plantada y han incorporado tecnología para mecanizar la cosecha, lo que impacta directamente en la dinámica del sector.
Frente a este escenario, insistió en la necesidad de sostener el diálogo y actuar con responsabilidad para evitar generar expectativas que luego no puedan cumplirse, al tiempo que remarcó la importancia de encontrar un equilibrio que garantice la continuidad de la actividad yerbatera.